Indicaciones sobre la oración de liberación

La oración de liberación es una oración de intercesión que se dirige a Dios para que la persona sobre la cual se ora sea liberada de la influencia del maligno.

Se realiza en los casos de necesidad efectiva y solamente después de un discernimiento por parte del grupo que ora.

Requiere la conciencia y la preparación por parte de todo el grupo que reza. En caso de que el discernimiento muestre la utilidad, debe ser propuesta, con discreción y sensibilidad, a la persona necesitada.

Requiere la participación activa de esta persona y puede ser repetida algunas veces, preocupándose de que no sustituya el compromiso personal (conversión, perdón, oración, alabanza, vida de gracia) de quien la recibe.
En ningún caso puede volverse un exorcismo (aunque no se lo exprese claramente) y por lo tanto no puede comportar un diálogo dirigido al demonio o a otros espíritus.

Ninguna oración de liberación (ni exorcismo) puede referirse a presuntos influjos negativos o presuntos ligámenes ejercidos por las almas de los difuntos ya que de ninguna de ellas es lícito presumir su condenación y por lo tanto que sea instrumento del demonio. Tampoco es lícito creer que las almas en un eventual estado de purificación puedan hacer el mal.

Hay que evitar oraciones de liberación o sanación que impliquen la creencia in influjos o males espirituales que se transmiten, entre los difuntos y los vivos, a través del llamado árbol genealógico. La praxis de la oración de sanación del árbol genealógico no es ortodoxa ni en el plano dogmático ni mucho menos en el de la tradición católica.