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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE NOVIEMBRE 2017
   

-Domingo 5 de noviembre 2017 - 31º durante el año - Ciclo A

-Domingo 12 de noviembre 2017 - 32º durante el año - Ciclo A
-Domingo 19 de noviembre 2017 - 33º durante el año - Ciclo A
-Domingo 26 de noviembre 2017 - Solemndidad de Cristo Rey
-Domingo 3 de diciembre 2017 - 1º de Adviento - Ciclo B
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liturgia

5 de noviembre de 2017 / 31º domingo durante el año - Ciclo A

El comienzo del Capítulo 23 del Evangelio de Mateo presenta el enfrentamiento de Jesús contra sus adversarios alcanzando un punto culminante. Pero a pesar de sus obras incoherentes con sus palabras, la enseñanza de los escribas y fariseos, en cuanto parte de la Palabra de Dios conserva su valor. Por eso puede decir a los discípulos “ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan".

En la comunidad del Reino, toda docencia, toda autoridad y todo “título” superioridad sólo procede del servicio, porque “el mayor entre ustedes será el que los sirve” En ese servicio el Mesías será el auténtico “Doctor”, sólo Jesucristo recibirá el nombre de “Maestro”, y en la nueva familia todos somos hermanos con un único Padre Celestial.

Pablo reivindica su misión con un servicio, similar al de “una madre que alimenta y cuida a sus hijos”, llegan a trabajar para no tener que ser mantenido por la comunidad de Tesalónica (2a.lectura).

Todos tenemos un sólo Padre. Nos ha creado un sólo Dios.

Pero al igual que la incoherencia de los adversarios de Jesús y de la autoridades religiosas de su tiempo, también hoy adquiere validez la pregunta: ¿por qué nos traicionamos unos a otros, profanando así la alianza de nuestros padres? (1a. Lectura)

A la inversa, cuando se cumple la palabra empeñada entre amigos y entre sindicalistas, cuando la lealtad brilla en las actitudes de los esposos y de los políticos, cuando la justicia social interesa al trabajador, al juez y al economista; cuando la auténtica caridad solidaria une al pueblo entre sí y con Dios, entonces la familia cristiana vive como hermanos y hermanas, fieles a la alianza con nuestro Padre.

BIENVENIDA

Somos hijos e hijas del Único Padre Dios.
La oración que en estos días dedicamos a los hermanos y hermanas difuntos nos recuerda que somos miembros de una misma familia.
Somos los que también hoy queremos reunirnos para celebrar a Jesucristo, nuestro hermano mayor.

ANTES DE LAS LECTURAS

Recibimos la Palabra. La aceptamos, no como palabra humana, sino como lo que es realmente, Palabra de Dios que actúa en los que creen.

Lecturas bíblicas: Malaquías 1,14b-2,2b.8-10; Salmo 130,1-3; 1 Tesalonicenses 1,5b;2,7b-9.13; Mateo 23,1-12.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te  pedimos, Padre Nuestro

-Por el pueblo de Dios, que quiere vivir en coherencia con la Palabra escuchada. Oremos…

-Por la intención de los Obispos argentinos: que todos asumamos la responsabilidad de edificar el bien común a fin de que todos puedan gozar de condiciones equitativas de vida social. Oremos…

-Por la intención de papa Francisco: que los cristianos de Asia den testimonio del Evangelio con sus palabras y obras, favoreciendo el diálogo, la paz y la comprensión mutua, especialmente con aquellos que pertenecen a otras religiones. Oremos…

-Por los hermanos y hermanas difuntos que recordamos en esta semana y por todos los difuntos. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan fue trigo de nuestros campos y el vino fue uva madurada al sol.
El pan y el vino son ahora ofrendas de nuestras manos.
Luego serán el Cuerpo y la Sangre del Únicos Maestro y Señor.

COMUNIÓN

La comunión con Jesús, nuestro hermano mayor, refuerza nuestros vínculos de hermanos y hermanas, hijos e hijas del Único Padre celestial

Cantamos...

ENVÍO

¿No tenemos todos un sólo Padre?
¿No nos ha creado un sólo Dios?
La nueva semana será ocasión de recordarlo y vivirlo.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

12 de noviembre 2017 / 32º domingo durante el año - Ciclo A

Al igual que todos los años, durante los primeros días de noviembre una multitud concurrió a los cementerios y solicitó en las iglesias y capillas la oración por sus difuntos.

La meditación sobre el fin de la vida y el más allá se convierte en un interrogante para todos.

Fundado en la Palabra del Señor, Pablo afirma la resurrección y la vida: la de Jesús y la nuestra: “Porque nosotros creemos que Jesús murió y resucitó: de la misma manera Dios llevará con Jesús a los que murieron con él” (2a. Lectura)

¿Cuándo ocurrirá esto?

No lo sabemos. Pero la advertencia de Jesús es sería: “Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora” (Evangelio).

“En la parábola de las diez vírgenes, el Esposo que las jóvenes esperan con las lámparas de aceite es el Señor.” (Francisco, catequesis del 24.04.2013)

Esta es la conclusión de la parábola de las diez jóvenes que tenían que salir con sus lámparas al encuentro del Esposo. Eran las responsables de la luz y del combustible con que se alimentaba el cortejo que entraría después en la sala nupcial.

Todas esperaron, pero no todas estaban preparadas.

Les faltó el aceite de la sabiduría “que es luminosa y nunca pierde su brillo” (1a. Lectura).

La celebración de la Jornada Nacional de los Enfermos es una ocasión para recordar que el aceite que se extrae de los vegetales es usado en el Sacramento de la Unción de los Enfermos, el signo con que la Iglesia ofrece a los enfermos y ancianos para que también durante las dolencias propias de esos momentos sean ocasión de mantener encendida la luz de la fe. En sus labios la oración del Salmo: “Señor, Tú eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua.”

Sed y suspiros, aceite y sabiduría, luz y resurrección son el camino de la nostalgia de todo viviente que quiere “permanecer con el Señor para siempre”.

BIENVENIDA

En la celebración de la Misa aclamamos: Anunciamos tu muerte y proclamamos tu resurrección ¡Ven Señor Jesús! Nos reunimos para recordarnos que esperamos al Señor. No conocemos ni el día ni la hora de nuestro encuentro con Él. Pero queremos estar preparados.

ANTES DE LAS LECTURAS

El deseo de felicidad que crece en nuestro corazón es sed de Dios y suspiro por vivir con Él
Su Palabra es anuncio de una vida con la felicidad desbordante y definitiva. En esa Palabra está fundada toda nuestra confianza.

Lecturas bíblicas: Sabiduría 6,12-16; Salmo 62,2-8; 1 Tesalonicenses 4,13-18; Mateo 25,1-13

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Concédenos la Sabiduría y la Esperanza

-Padre: El Pueblo de Dios quiere esperar la venida de tu Hijo con lámparas, aceite y luz. Oremos…

-Padre: Los gobernantes y los gobernados parecemos caminantes perdidos en la oscuridad. Oremos…

-Padre: En la Jornada Nacional de los Enfermos, las personas que sufren quieren sentir  la tu cercanía y el apoyo de los hermanos. Oremos…

-Padre: A veces recordamos a nuestros difuntos pero dudamos de  una vida más allá de la muerte. Oremos…

-Padre: Esta comunidad quiere celebrar el Banquete definitivo junto a tu Hijo Jesús. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Para preparar la mesa del altar necesitamos el pan y el vino.
Para entrar en el Banquete del Señor necesitamos también el aceite que ilumina nuestra marcha de peregrinos y la luz que alegra el encuentro y la vida.

COMUNIÓN

Jesús es el Esposo que nos abre las puertas.
¡ Felices los que hoy somos invitados a su mesa y a su fiesta !
Como dice el Salmo: “Mi alma quedará saciada con un manjar delicioso, y mi boca alabará con júbilo en los labios”.

Cantamos...

ENVÍO

Tenemos las lámparas y la vida. ¡Cuidemos el aceite!

Nos despedimos cantando...

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liturgia

19 de noviembre de 2017 / 33º domingo durante el año - Ciclo A

El tema de la esperanza en la Venida del Señor y la ignorancia del “día y la hora” que comenzó el domingo pasado, se extiende desde los últimos domingos del año litúrgico hasta el tiempo del Adviento.

San Pablo advierte que el “Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche”, pero para no quedar sorprendidos, los cristianos vivirán como hijos e hijos de la luz y del día, permaneciendo despiertos y en estado de alerta. (2a. Lectura)

En la parábola del Evangelio, los “talentos” que reciben los distintos servidores pueden identificarse con la capacidad del amor solidario con que los discípulos multiplican o no los bienes del reino. Para que el amor fructifique se necesita  expandirlo. Si se entierra, el amor queda encerrado. El amo de la parábola ha confiado a los servidores sus bienes y una tarea que los convierte en activos y responsables. La fidelidad de ellos ha de permanecer hasta rendir cuentas al Señor que llega “después de un largo tiempo” Pero el miedo y la pereza han sido malos consejeros y para uno de los servidores,  el amor sin frutos lo lleva a las tinieblas.(Evangelio)

“En la parábola de los talentos, se recuerda que Dios ha concedido unos dones, que se han de emplear y multiplicar, pues a su regreso preguntará cómo se han utilizado. Queridos jóvenes, ¿han pensado en los talentos que Dios les ha dado? ¿Han pensado cómo ponerlos al servicio de los demás? ¡No entierren estos talentos! La vida no se tiene para guardarla para uno mismo, se tiene para entregarla.” (Francisco, Catequesis del 24.04.2013)

Si la liturgia propone además la figura de la mujer en la que confía el corazón de su marido es porque quiere mostrar a una persona en plena laboriosidad cotidiana que “abre su mano al desvalido y tiende sus brazos al indigente”. (1a.lectura),

Puede ser una hermosa imagen de la comunidad cristiana que vive la fraternidad y la opción preferencial por los pobres, respondiendo fielmente y esperando la venida de su Señor, el Esposo que llega para introducirnos en el gozo y en las Bodas.

Nos lo recuerda esta Jornada Mundial de los pobres que dispuso Francisco.

BIENVENIDA

Domingo significa “Día del Señor” Hoy nos reunimos con la nostalgia del Día definitivo del Señor, cuando el regrese esperando encontrar los abundantes dones de nuestro amor, respuesta generosa al regalo de su amor.

ANTES DE LAS LECTURAS

La Palabra de Dios insiste en que el Señor vendrá quizás como la imprevista irrupción del ladrón nocturno o después de un largo tiempo de la partida del dueño de la casa. Pero vendrá.

Lecturas bíblicas: Proverbios 31,10-13.19-20.30-31; Salmo 127,1-5; 1 Tesalonicenses 5,1-16; Mateo 25,14-30.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos y te esperamos, Señor

-Para que el Pueblo de Dios haga fructificar el tesoro de los valores que Cristo ha depositado en nosotros. Oremos…

-Para que los pueblos erradiquen las tinieblas del odio y el error para que luzca la luz del encuentro y la búsqueda de la verdad. Oremos…

-Para que los que creen no tener nada descubran el valor y la importancia de tender al menos la mano al que se encuentra a su lado. Oremos…

-Para que la Jornada Mundial de los Pobres propuesta por Francisco nos ayude a denunciar las causas que provocan la pobreza y la miseria en los  pueblos. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan y el vino son signos del trabajo fiel y de la esperanza constante.
Sabemos que el Señor vendrá y partirá con los pobres su gozo y su pan.

COMUNIÓN

El pan de Jesús se reparte y su sangre empapa nuestra vida. Son sus dones de amor y de servicio, entregados a nuestro amor y servicio.
Son alimento para la marcha en la fidelidad y en la espera. Son anticipo del banquete definitivo del Señor.

Cantamos...

ENVÍO

Nos despedimos con la esperanza de escuchar en el Día definitivo del encuentro con Jesús: “Ya que respondiste fielmente en lo poco entra a participar del gozo de tu Señor.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

26 de noviembre de 2017 / Solemnidad de Cristo Rey

UN JUEZ QUE DA CONFIANZA

“La salvación no comienza por la confesión de la realeza de Cristo, sino de la imitación de las obras de misericordia mediante las cuales Él ha realizado el Reino. Quien las cumple demuestra de haber acogido la realeza de Jesús, porque ha hecho espacio en su corazón a la caridad de Dios.

En el ocaso de la vida seremos juzgados sobre el amor, sobre la proximidad y la ternura hacia nuestros hermanos. De esto dependerá nuestro ingreso o menos en el reino de Dios, nuestra colocación en uno o en otro lado. Jesús con su victoria nos ha abierto su reino, pero depende de cada uno de nosotros entrar, ya iniciando en esta vida.

El reino inicia ahora, haciéndonos concretamente cercanos al hermano que nos pide pan, vestido, acogida y solidaridad. Y si realmente amaremos a aquel hermano, a aquella hermana, seremos empujados a compartir con él o con ella lo que tenemos de más hermoso, o sea Jesucristo y su Evangelio.

El apóstol Pablo, en la Primera carta a los Corintios dice: 'Es necesario que Él reine hasta que no haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies'. Es el Padre que poco a poco somete todo al Hijo, y al mismo tiempo el Hijo somete todo al Padre. Jesús no es un rey como los de este mundo. Para Él reinar no es mandar, pero obedecer al Padre, entregarse a Él, para que se cumpla su designio de amor y salvación. Así hay plena reciprocidad entre el Padre y el Hijo. Por lo tanto el tiempo del reino de Cristo es el largo tiempo de la sumisión de todo al Hijo y de la entrega de todo al Padre.

'El último enemigo a ser aniquilado será la muerte'. Y al final, cuando todo habrá sido puesto bajo la realeza de Jesús, y todo, también el mismo Jesús, habrá sido sometido al Padre, Dios será todo en todos”. (cfr 1 Cor 15, 28).( (Papa Francisco: Catequesis de la Solemnidad de Cristo Rey 2014) .

BIENVENIDA

Jesús, el Señor de la Historia que vendrá en gloria nos elige y nos convoca para construir día a día su reino de amor, de justicia y de paz.

ANTES DE LAS LECTURAS

Jesucristo, Pastor de los Pueblos y Señor de la historia vendrá a juzgar a los vivos ya los muertos. Lo escuchamos en la Palabra de hoy y lo proclamamos en el Credo con la fe de todo el pueblo.

Lecturas bíblicas: Ezequiel 34,11-12; Salmo 22,1-3.5-6; I Corintios 15,20-26.28; Mateo 25,31-46

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos Jesucristo, Pastor de los pueblos y Señor de la historia

-Para que el servicio y el ministerio de la Iglesia, prepare a los pueblos para el  Juicio definitivo. Oremos…

-Para que los hambrientos, sin techo, enfermos y presos reciban la solidaridad humana y puedan reconocer al Cristo que se identifica con ellos. Oremos…

-Para que los hombres y mujeres de buena voluntad lleguen a descubrir a Cristo oculto en los más débiles y postergados. Oremos…

-Para que todos nosotros podamos vivir para siempre en el Reino del Amor, la Justicia y la Paz. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Presentamos los dones que incluyen los aportes destinados a las obras  solidarias de  nuestra comunidad.

COMUNIÓN

Jesús, Señor de la Historia nos alimenta con su Cuerpo y con su Sangre, con su Vida y con su Amor.
Como buen pastor nos conduce en nuestra marcha de peregrinos y repara nuestras fuerzas con su gracia y su paz..

Cantamos...

ENVÍO

Nos despedimos con la esperanza de escuchar un día de los labios de Jesús, el Rey del Universo: “Vengan benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo”.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

3 de diciembre de 2017 / 1º domingo de Adviento- Ciclo B

Al inaugurar un nuevo ciclo litúrgico nos introducimos al Adviento o tiempo de la Espera con la abundancia de los textos del libro de Isaías que reconoce a Dios como “Padre y Redentor” (1a. lectura).

Redentor es una de las posibles traducciones de go’el y se refiere a la responsabilidad de los parientes cercanos de pagar el rescate de quien se encuentra en la esclavitud o de recuperar las tierras que hubiere vendido por necesidad imperiosa. En el libro de Isaías se expresa que si Yahvé es realmente padre, está obligado a rescatar al pueblo de la Alianza que se encuentra en la esclavitud. Dios es el Padre de la Liberación. Por eso se le pide “reafirma tu poder y ven a salvarnos” (Salmo)

El Evangelio de Marcos presenta recomendaciones similares a las que desprenden de las parábolas leídas en los domingos anteriores preparando la Venida del Señor. “Estén prevenidos porque no saben cuándo llegará el dueño de casa”.

Dios es fiel y su gracia mantiene firme a su pueblo para que lleguemos “irreprochables en el Día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo” En él está nuestra confianza, nuestra firmeza y nuestra esperanza.(2a. Lectura)

“A este propósito, el testimonio de las primeras comunidades cristianas resuena muy sugerente. Estas solían acompañar las celebraciones y las oraciones con la aclamación Maranathá, una expresión constituida por dos palabras arameas que, según cómo sean pronunciadas, se pueden entender como una súplica: «¡Ven, Señor!», o como una certeza alimentada por la fe: «Sí, el Señor viene, el Señor está cerca».

Es la exclamación con la que culmina toda la Revelación cristiana, al final de la maravillosa contemplación que se nos ofrece en el Apocalipsis de Juan (cfr Ap 22,20). En ese caso, es la Iglesia-esposa que, en nombre de la humanidad, de toda la humanidad, y en cuanto su primicia, se dirige a Cristo, su esposo, deseando ser envuelta por su abrazo; un abrazo, el abrazo de Jesús, que es plenitud de vida y de amor.”(Papa Francisco).

BIENVENIDA

Hoy comenzamos el tiempo del Adviento.
Es el tiempo de la espera.
Esperamos la gloriosa venida de Jesucristo, el Señor de la Historia que saldrá a nuestro encuentro.
Esperamos la presencia de Jesús en nosotros a lo largo de cada día de nuestra vida.
Esperamos poder celebrar la próxima Navidad recordando la primera venida de Jesús en la humildad de nuestra condición humana.
Hoy comenzamos el tiempo de la Esperanza.

ANTES DE LAS LECTURAS

Primera lectura: El libro de Isaías es el texto del Antiguo Testamento más leído en la liturgia del tiempo del Adviento. Es también el más citado para mostrar que Jesús es el Mesías prometido y esperado por el pueblo.
Salmo: El Salmo es una invocación para que Dios nos visite y nos traiga la salvación.
Segunda lectura: San Pablo quiere que los cristianos de Corinto aprovechen el tiempo hasta el día de la venida de nuestro Señor Jesucristo. Hasta nosotros llega su pedido.

Evangelio: Sólo dos palabras pueden resumir el Evangelio que proclamamos al comienzo del Adviento: “¡Estén prevenidos!”

Lecturas bíblicas: Isaías 63,16b-17.19b; 64,2-7;  Salmo 79, 2ac.3b.15-16.18-18; I Corintios 1,3-9; Marcos 13,33-37 .

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación!

-Por la Iglesia, para que con su mensaje prepare a todos los hombres y mujeres a encontrar el sentido de la vida hasta el día de la Venida de Jesús. Oremos…

-Por los gobernantes, para que escuchen las palabras del profeta: “Tu vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos. Oremos…

-Por los que sufren por la injusticia de los hombres y la violencia entre los pueblos. Oremos…

-Por nosotros, para que cada día preparemos la gloriosa venida de Jesús. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Preparamos la mesa con el cuidado de los servidores que tienen una tarea encomendada por el dueño de casa. Hoy nuestra tarea abarca todo el mundo y es encomendada por el mismo Dios.

COMUNIÓN

En la Eucaristía respondemos a la invitación de Dios Padre que “nos llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.”

En la comunión el amor divino viene a nosotros.

Cantamos...

ENVÍO

Las palabras de Jesús son la consigna del tiempo del Adviento que hemos comenzado: “Tengan cuidado y estén prevenidos”.

Nos despedimos cantando...

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