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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE OCTUBRE 2017
   

-Domingo 1 de octubre 2017 - 26º durante el año - Ciclo A

-Domingo 8 de octubre 2017 - 27º durante el año - Ciclo A
-Domingo 15 de octubre 2017 - 28º durante el año - Ciclo A
-Domingo 22 de octubre 2017 - 29º durante el año - Ciclo A
-Domingo 29 de octubre 2017 - 30º durante el año - Ciclo A
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liturgia

1 de octubre de 2017 / 26º domingo durante el año - Ciclo A

Todos los textos del Evangelio que se leerán los domingos hasta el fin del año litúrgico corresponden a situaciones y parábolas que Mateo ubica después de la entrada triunfal de Jesús de Nazaret en Jerusalén y del conflicto que se produce por la expulsión de los mercaderes del Templo.

Las autoridades preguntan a Jesús con que autoridad ha obrado así y éste a su vez los interroga sobre el origen del bautismo de Juan. Como se niegan a responder, Jesús les dice: “Yo tampoco les digo con qué autoridad actúo así”.

En ese contexto aparecen tres parábolas referidas al rechazo de Jesús por parte de las autoridades religiosas: “el hijo del sí y el hijo del no”; “los viñadores asesinos” y “los invitados a la boda”.

La primera, que corresponde al Evangelio de este domingo muestra a un hijo que se niega a la indicación de trabajar en la viña de su padre, pero luego se arrepiente y va, y a la inversa, el otro que acepta de palabra pero luego no va.

El padre representa a Dios, los hijos a los dos grupos de que se componía el pueblo judío: “los pecadores e impuros” y los “justos cumplidores”. Lo más importantes es cómo actúan.

Por eso Jesús concluye con una pregunta a las autoridades que lo habían interrogado.”¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?”

El primer grupo de los hijos e hijas de Dios son los publicanos y prostitutas que comenzaron a creer en el camino de la justicia anunciado por Juan.

El segundo grupo - las autoridades religiosas - ni siguieron a Juan ni se conmovieron al ver el ejemplo y la práctica de los hombres y mujeres más criticados y enjuiciados por sus pecados e impurezas.

El juicio de Dios es diferente porque tanto “el justo” como “el malvado” pueden cambiar lo practicado hasta ese momento. (1a.lectura). Porque Dios es bondadoso y justo y “por eso muestra el camino a los extraviados...enseña su camino a los pobres”. (Salmo).

La comunidad de los hijos e hijas de Dios descubrirán el sorprendente juicio del Padre manifestado en las palabras y en la práctica de su Hijo.

“Así, el Señor concluye su parábola con palabras drásticas: "Los publicanos y las prostitutas van por delante de ustedes en el Reino de Dios. Porque vino Juan a enseñarles el  camino de la justicia y ustedes no le creyeron, ; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, ustedes no se  arrepintieron ni le creyeron." (Mt 21, 31-32). Traducida al lenguaje de nuestro tiempo, la afirmación podría sonar más o menos así: los agnósticos que no encuentran paz por la cuestión de Dios; las personas que sufren a causa de nuestros pecados y tienen deseo de un corazón puro, están más cercanos al Reino de Dios que los fieles rutinarios, que ya solamente ven en la Iglesia el boato, sin que su corazón quede tocado por la fe.” (Bebnedicto XVI en Friburgo, el 25.09.2911)

A los cristianos de Filipos se los exhorta con una consigna que llega hasta nosotros: “Vivan con los mismos sentimientos que hay en Cristo Jesús” (2a.lectura) Así evitaremos el riesgo que los “cumplidores”, seamos del grupo en el que decimos “sí” y practicamos “no”.

BIENVENIDA

Somos hijos e hijas de un mismo Padre.
Él nos invita a trabajar en su viña, a practicar el camino de la justicia y el derecho enseñado por su Hijo Jesucristo, el Señor.
En nosotros está la respuesta.

ANTES DE LAS LECTURAS

Vamos a escuchar la Palabra anticipando las palabras del Evangelio de Juan que se nos propone como antífona del Evangelio: “Mis ovejas escucha mi voz. Yo las conozco y ellas me siguen. Dice el Señor.”

Lecturas bíblicas: Ezequiel 18,24-28; Salmo 24,4-9; Filipenses 2,1-11; Mateo 21,28-32.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Padre, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

-Por la Iglesia, familia de tus hijos y de tus hijas, para que el amor sea respuesta al trabajo al que nos llamas cada día. Oremos…

-Por las autoridades públicas, para que sus decisiones atiendan a las necesidades de trabajo de todos, especialmente de los más pobres y postergados. Oremos…

-Por los jóvenes que en este tiempo peregrinan a los Santuarios marianos, para que la fuerza de su fe se transforme en compromiso solidario. Oremos…

-Por la  intención de Papa Francisco: que nuestras parroquias, animadas por un espíritu misionero, sean lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan, el vino y la contribución solidaria son fruto del trabajo de cada día.
Son también bienes que presentamos agradecidos al Padre que nos envía a trabajar en su viña.

COMUNIÓN

En la comunión se realiza el deseo de la carta a los Filipenses: “Les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos.” Así podremos realizar en la tierra la voluntad del  Padre de los Cielos.

Cantamos...

ENVÍO

Como a los hijos de la parábola, nos dice el Señor: “Quiero que hoy vayan a trabajar a mi viña”. Esa es la misión y la tarea que ahora comienza.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

8 de octubre 2017 / 27º domingo durante el año - Ciclo A

La parábola de los viñadores asesinos aparece en el momento del aumento de la gravedad del conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas que quieren detenerlo pero tienen miedo al pueblo que lo sigue. (Evangelio)

Según Isaías, la relación de Dios con su pueblo puede compararse con el atento cuidado de un hombre por su viña. (1a.lectura)

Según la parábola el cuidado de la viña queda a cargo de los arrendatarios que no sólo maltratan, apedrean y matan a los encargados del cobro, sino que incluso matan al hijo del propietario. En pocas palabras se sintetiza la historia del pueblo de Israel, y sobre todo del rechazo de las autoridades a los profetas que les trajeron el mensaje divino hasta culminar con el anuncio de la muerte del propio Jesús “fuera de la viña”.

La conclusión es definitiva: “El reino de Dios será entregado a un pueblo que la hará producir sus frutos” que son, según Isaías “el derecho y la justicia”. Todo el que reciba al Hijo ocupará el lugar y la tarea de los antiguos viñadores.

La liturgia introduce la proclamación de este Evangelio con un versículo de Aleluya tomado  de Juan:(15,16) “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”.

Puede añadirse, desde la perspectiva de san Pablo, que ese fruto, que abarca “todo lo verdadero, noble, justo, puro...” lleva al don definitivo de la paz. (2a.lectura)

Esa es la tarea cotidiana de los misioneros y misioneras con sus vidas, la presencia en los barrios y la organización de comunidades en distantes regiones del mundo, dentro de nuestras fronteras nacionales o “más allá de las fronteras”.

Así lo hicieron, entre luces y sombras, los cristianos y cristianas  que comenzaron a llegar, a partir del  12 de octubre de 1492 desde Europa a América.

Por algo los Obispos en Aparecida nos propusieron ser “discípulos  misioneros”, propuesta que retoma Francisco.

Interesante examen para nuestras comunidades y para cada uno: ¿ Aceptamos la invitación? ¿Nos ponemos el traje de fiesta? ¿Somos comunidades abiertas a todo aquel que responde a la misma invitación que respondimos nosotros? ¿Somos  discípulos  misioneros, servidores capaces de llamar en todos los cruces de los caminos y las encrucijadas de la vida? 

¿Descubrimos en nuestros barrios y ciudades nuevos “espacios de misión”? ¿Cómo expresamos nuestra solidaridad con los misioneros y misioneras que se encuentran sembrando nuevas comunidades en las llamadas “tierras de misión”?

BIENVENIDA

Todos nosotros recibimos la misión de trabajar en la viña del Señor, dando frutos que son para su gloria.

El Día de las Misiones nos invita a recordarlo y celebrarlo.

ANTES DE LAS LECTURAS

La parábola sobre la relación del propietario de la viña, los encargados del trabajo y los enviados a recoger los frutos, muestran la tensión entre las autoridades religiosas y Jesús. Es también una advertencia sobre cómo ha de ser la conducta del pueblo de Dios.

Lecturas bíblicas: Isaías 5,1-7; Salmo 79,9.12-16.19-20; Filipenses 4,6-9; Mateo 21,33-46

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre y Señor de la Viña

-Por el Pueblo de Dios, para que este  Día Mundial de las Misiones despierte en cada cristiano y en cada cristiana, la pasión y el entusiasmo  por llevar el Evangelio a todo el mundo. Oremos…

-Por todos los responsables de la justicia y el derecho en nuestra Patria, para que su tarea sea un servicio al bien común y a la felicidad del pueblo. Oremos…

-Por la intención de Papa Francisco: Por el mundo del trabajo, para que a todos les sean asegurados el respeto y la protección de sus derechos y se dé a los desempleados la oportunidad de contribuir a la construcción del bien común. Oremos…

-Por la intención de los Obispos argentinos: que  los jóvenes, encuentren en Jesucristo la gran noticia que puede saciar el hambre de plenitud que hay en cada corazón humano. Oremos….

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan fruto del campo y el vino fruto de la viña representan nuestra trabajo cotidiano que quiere obtener frutos de justicia, amor y verdad.

COMUNIÓN

Al recibir la comunión, recordamos con San Pablo que “la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

Cantamos...

ENVÍO

Las palabras de san Pablo a los cristianos de Filipos son también un plan al terminar este encuentro: “Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido. El Dios de la paz estará con ustedes.”

Nos despedimos cantando...

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liturgia

15 de octubre de 2017 / 28º domingo durante el año - Ciclo A

La parábola del Evangelio - al igual que los textos de los domingos anteriores - sigue dirigiéndose a las autoridades religiosas de Israel y muestran la tensión que provocaba el mensaje de Jesús.

En el reino de Dios ocurrirá lo que aquí se narra: los invitados a la fiesta del casamiento del Hijo del rey, rechazan la invitación. Pero además maltratan y matan a los encargados de llevarles  la invitación. Se trata de una actitud similar a la de los viñadores asesinos de la parábola anterior. Es  nuevamente una síntesis de la historia del pueblo de Israel y el rechazo de los profetas y demás mensajeros de Dios.

A la indignación del rey sigue un feroz castigo, pero la boda no se suspende. Habrá que salir al cruce de los caminos e invitar a todos los que lo transitan por cualquier motivo.

La invitación es gratuita, porque es don de Dios, pero la permanencia supone la decisión de aceptarla y valorarla responsablemente. Por eso el traje de fiesta, requisito indispensable para la permanencia es la demostración de la respuesta que parte de la libertad humana.

“San Gregorio Magno, en una de sus homilías se preguntaba ¿Qué tipo de personas son aquellas que viene sin el traje nupcial? ¿En qué consiste el traje y cómo se consigue? Su respuesta dice así: Los que han sido llamados y viene, en cierto do modo tiene fe. Es la fe la que les abre la puerta. Pero les falta el traje nupcial del amor. Quien vive la fe sin amor no está preparado para la boda y arrojado fuera. La comunión eucarística exige la fe, pero la fe requiere el amor, de lo contrario también como fe está muerta” (Benedicto XVI: Homilía del Jueves Santo 2011)

La fiesta es para todos los pueblos que verán destruida la muerte para siempre y borrada de la tierra todo oprobio e injusticia (1a.lectura)

Mientras tanto, en medio de dificultades, privaciones y contrariedades, la invitación debe continuar a lo largo de los tiempos, con la seguridad que todo lo podemos en Aquel que nos conforta (2a.lectura) y nos infunde confianza al guiarnos por el recto sendero. (Salmo).

También las madres, en su día, están llamadas a la vida de la fe, vestidas con la elegancia del amor familiar.

BIENVENIDA

La misa es fiesta de encuentro.
Entre nosotros y con el Hijo de Dios.
Somos invitados e invitadas desde todas partes.
Respondemos revestidos con la mejor ropa. No es ningún tejido exterior, sino la intención de escuchar a los mensajeros de Dios y llevar a la práctica su mensaje de amor, convirtiéndonos también nosotros en discípulos,  misioneros y misioneras.

ANTES DE LAS LECTURAS

La palabra de Dios nos abre a dimensiones misioneras sin límites.
Todos somos llamados.
Todos podemos colaborar en que el llamado se difunda por toda la tierra.

Lecturas bíblicas: Isaías 25,6-10 a; Salmo 22,1-6; Filipenses 4,12-14.19-20; Mateo 22,1-14.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre Nuestro

-Por nosotros, discípulos misioneros y misioneras, enviados  a invitar a todos los hombres y mujeres de todos los pueblos a participar del banquete del Reino. Oremos…

-Por los que reciben la invitación a la fiesta, para que se preparen con el traje de la reconciliación, la alegría y el amor. Oremos…

-Por los que son obligados a vivir marginados de toda mesa compartida, para que encuentre quien los invite, los integre y los anime. Oremos…

-Por las madres que están entre nosotros y por aquellas que han partido, para que este Día sea ocasión de armonía familiar y  de recuerdo. Oremos…

-Por quienes participaremos el próximo domingo de las elecciones, para que nuestro voto sea responsable, con la clara conciencia de buscar el bien común de todo el pueblo. Oremos...

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Preparamos la mesa de la gran fiesta.
Nada puede faltar, porque hoy invita Jesucristo.
Presentamos también nuestro aporte solidario que se destina a sostener las obras de las misiones católicas.

COMUNIÓN

Esta es la mesa que nos prepara el Señor porque quiere habitar en cada uno de nosotros.

Felices los invitados que aceptan comer en esta mesa de encuentro, comunión y misión.

Cantamos...

ENVÍO

También nosotros recibimos el mandato misionero: “salgan a los caminos e inviten a  todos los que encuentren”.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

22 de octubre de 2017 / 29º domingo durante el año - Ciclo A -

Jesús no habla en el texto del Evangelio de hoy sobre la división de los poderes temporales y espirituales.

Está respondiendo a la malicia de los que quieren tenderle una trampa referida al impuesto que los judíos pagaban al Emperador. La moneda romana que Jesús pide es la única que sirve para pagar el tributo. En ella se lee: “Tiberio César Augusto, hijo del divino Augusto”. Es decir, divinizaba al Emperador, que ahora ocupaba el lugar de Dios.

“Dar al César lo que es del César” puede significar reconocer  que la autoridad es humana y tiene  límites fijados justamente por todo lo que pertenece a Dios y a su voluntad. Porque Dios quiere el respeto a la dignidad de cada hombre y a sus derechos básicos, ningún poder puede quebrar su vigencia ni mucho menos, convertirse en poder divino. También el “César” tiene que reconocer a Dios, que es el Único Señor de la Historia (cfr. 1a. lectura) y “juzgará a los pueblos con rectitud” (Salmo)

“La misma Iglesia, o mejor dicho, los hombres de Iglesia pueden ser tentados, como el César, a sustituir a Aquel que anuncian; pueden, como el César, tener la tentación del “poder” en lo que tiene de más sagrado...” (+ Cardenal Jean-Marie Lustigier, arzobispo de París.)
“El De Consideratione de san Bernardo es una lectura obligada para todo papa, La obra contiene grandes cosas, por ejemplo: Recuerda que no eres el sucesor del emperador Constantino, sino el sucesor de un pescador.” (Benedicto XVI: Luz del Mundo)

Por eso es necesario “manifestar la fe con obras, y el amor con fatigas” (2ª. Lectura), como tendrán que hacerlo quienes salga elegidos en las elecciones nacionales y provinciales de este domingo.

BIENVENIDA

Nos encontramos para celebrar la Buena Noticia.

Ella llega a nosotros “no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones”.

ANTES DE LAS LECTURAS

Muchas veces los poderosos gobiernan la vida de los pueblos como si fueran dioses. La palabra de Dios nos recuerda que sólo Él es el Señor de la historia y de la vida de los pueblos.

Lecturas bíblicas: Isaías 45,1.4-6; Salmo 95,1.3-5.7-10 ac; 1 Tesalonicenses 1,1-5b;  Mateo 22,15-21

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Señor de la Historia

-Por la comunidad de los creyentes, para que vivamos según tu proyecto de amor, justicia y paz en el mundo. Oremos…

-Por los gobernantes, para que los impuestos que cobran se administren en favor de todos los habitantes del país. Oremos…

-Por los que defienden los derechos humanos, para que descubran en cada hombre y mujer tu imagen divina. Oremos…

-Por quienes resulten elegidos en las elecciones nacionales y provinciales de este domingo, para que asumen su tarea con responsabilidad y decisión de contribuir al bien de la patria y de su pueblo. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Preparamos la mesa que nos reúne para celebrar a Jesucristo, el Señor de la Historia.

COMUNIÓN

El mismo Jesús que dijo “Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” se entrega como comida divina para nuestra marcha humana.

Cantamos...

ENVÍO

Al despedirnos, volvemos a ser estimulados por la palabra del Apóstol para manifestar nuestra fe con obras, nuestro amor con esfuerzo y nuestra esperanza con constancia.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

29 de octubre de 2017 / 30º domingo durante el año - Ciclo A

El Evangelio de este domingo continúa en el clima de adversidad contra Jesús de Nazaret. Ya no es el grupo de los saduceos los que quieren probarlo, ahora aparecen algunos de los fariseos, y más precisamente un especialista, un “doctor de la Ley” quien pregunta por “el mandamiento más grande”.

Según las enseñanzas impartidas en las sinagogas, la ley comprendía 613 mandamientos. (365 prohibiciones más 248 normativas o prescripciones.)

La respuesta de Jesús no es novedosa en las ideas sobre el amor a Dios y al prójimo que ya eran conocidas.

Lo más llamativo es que une los dos mandamientos, haciéndolos iguales y llevando a su máxima dimensión la propuesta de tal manera que el amor sea la clave de toda la vida.

Como el “amor” es una palabra que hoy se suele identificar sólo con el sentimiento, la liturgia propone actitudes concretas frente al prójimo, recordando antiguos textos del Éxodo: no maltratar al extranjero, no hacer daño a la viuda ni al huérfano, prestar sin interés al pobre, respetando sus derecho a “pasar bien la noche”. (1a.lectura).

Releídos en la actualidad, significan que el amor al prójimo supone la justicia social y el respeto a los derechos humanos.

En medio de las dificultades por lograr, recibimos el mensaje de la Palabra con la alegría del Espíritu Santo., sirviendo al Dios vivo y verdadero, después de abandonar a los ídolos (2ª. Lectura).

Mientras los “ídolos” pedían un culto que no tiene en cuenta la prójimo e incluso, como Moloc exigen los sacrificios de los niños, el Dios de Israel no sólo quiere el amor que se dirige a Él, sino también el amor que se dirige a dónde se encuentra su “imagen”, es decir, a cada varón y mujer de la humanidad brotada de su ternura creadora.

En un país donde continúa la lucha por suprimir las causas que provocan los  bolsones de pobreza, el importante índices de trabajo en negro con su consiguiente inseguridad social, la propuesta de Jesús nos vuelve a interrogar sobre el amor al Dios de la Vida y la Libertad y sobre los vínculos que establecemos en la solidaridad de cada día.

Quizás por eso   canta el poeta: “Sólo el amor convierte en milagro el barro” (Canción divulgada por Silvio Rodríguez)

BIENVENIDA

Este es el encuentro de los que nos proponemos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. No siempre lo logramos. Pero la gracia de nuestro Padre nos estimula a volver a intentarlo.

ANTES DE LAS LECTURAS

Al igual que los cristianos de Tesalónica, recibimos la Palabra en medio de las dificultades  que estamos viviendo, pero con la alegría que da el Espíritu Santo.

Lecturas bíblicas: Éxodo 22,20-26; Salmo 17,2-4.47. 51ab; Tesalonicenses 1,5c-10; Mateo 22, 34- 40.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Dános Señor,  tu gracia y tu amor

-Para que la Iglesia sea comunidad de amor, encuentro y solidaridad. Oremos…

-Para que los gobernantes y representantes del pueblo  contribuyan a la construcción de una Patria de hermanos. Oremos…

-Para que los que se sienten tristes y abandonados no pierdan su capacidad de amor. Oremos…

-Para que nuestra vida se sintetice en el amor a Vos y al prójimo como a nosotros mismos. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Muchos granos hacen un sólo pan, muchas uvas un sólo vino.Somos muchos pero el amor a Dios y al prójimo nos hace uno en el Señor.

COMUNIÓN

Es el amor el que nos une y nos da vida.
Dice el Señor: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi padre lo amará e iremos a él” (Juan 14,23: Antífona del Aleluia).

En la comunión el amor divino viene a nosotros.

Cantamos...

ENVÍO

Nuestro encuentro concluye pero nuestro proyecto continúa en el amor de cada día.

Nos despedimos cantando...

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