ir al home ir a la revista ir a notas ir a archivo ir a guiones liturgicos ir a santo del mes ir a contacto ir a links ir a chiqui
 
Por Pbro. Eduardo A. González.
volver
GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE JULIO 2016
 

-Domingo 3 de julio 2016 - 14º Domingo durante el año - Ciclo C

-Domingo 10 de julio 2016 - 15º Domingo durante el año - Ciclo C
-Domingo 17 de julio 2016 - 16º Domingo durante el año - Ciclo C
-Domingo 24 de julio 2016 - 17º Domingo durante el año - Ciclo C
-Domingo 31 de julio 2016 - 18º Domingo durante el año - Ciclo C
canciones
ir a guiones
volver | subir

liturgia

03 julio de 2016 / Domingo 14º Durante el año- Ciclo C

La indicación de Jesús a los discípulos: “Digan a la gente: el reino de Dios está cerca de ustedes” es presentado en el Evangelio de Lucas como la continuación de la misión que Él ha comenzado y que se extiende hasta nuestros días en la tarea de todos los creyentes..

El anuncio del reino tiene que enfrentarse a las dificultades, por la abundante cosecha, la escasez de los trabajadores y porque los lobos y el rechazo son el “anti-reino”.

Aparece el duelo entre al justicia y la injusticia; el amor y el odio; la paz y la violencia; la liberación y la opresión; el respeto a la vida y la cultura de la muerte; el pecado y la gracia.

El “anti-reino” es mencionado por san Pablo como “el mundo”.

Por eso se considera crucificado para el mundo y se gloría en la Cruz que es la victoria de Jesús.

Así surge el deseo de que su gracia permanezca (2a.lectura), el consuelo de Dios, como el de una madre, alcance al pueblo elegido (1a.lectura) y “todo el mundo cante la gloria de Dios” (Salmo).

Somos los discípulos misioneros y las misioneras del Reino de Dios que crece en la historia humana.

Aquí se lo anuncia y aquí comienza la realización. El final no tiene límites de espacio ni de tiempo. Es el mismo Señor Resucitado.

BIENVENIDA

La Misa puede llamarse “eucaristía” o como decían los primeros cristianos “la fracción del pan”:
El encuentro con Jesús en la fracción del pan nos mueve a ser sus testigos ante nuestros hermanos.

 La Eucaristía es la fuente, el centro culminante de la nueva evangelización

ANTES DE LAS LECTURAS

“Las necesidades humanas fundamentales y la acción de la comunidad cristiana que debe ayudar a satisfacerlas, aquí y ahora, se pueden resumir así: satisfacer el hambre de Dios mediante el pan de la Palabra y la sed de justicia con la promoción más íntegra de la dignidad humana. Esto alcanza su culminación en la Eucaristía” (Documento de preparación del X Congreso Eucarístico Nacional).

Lecturas bíblicas:Isaías 66,10-14; Salmo 65,1-3a.4.7a.16.20; Gálatas 6,14-18; Lucas 10,1-12.17-20.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Dios y Padre, dueño de los sembrados

-Por toda la Iglesia, para que su única ambición sea el anuncio de tu Reino. Oremos…

-Por los que vamos a recordar los 200 años de la Independencia de nuestra patria y por los que tienen las mayores responsabilidades sociales, para que también ellos construyan el reino de la justicia, el amor y la paz. Oremos…

-Por los enfermos de nuestra familia y de nuestro barrio, para que los acompañemos con nuestra oración y cuidado solidario. Oremos…

-Por la intención evangelizadora de Francisco: que la Iglesia de América Latina y el Caribe, a través de la misión continental, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

En el pan y el vino se recoge todo lo que la asamblea eucarística presenta por sí misma como ofrenda a Dios. Por eso, en una sociedad fragmentada, la Eucaristía, sacramento de unidad, nos invita a ofrecernos como instrumentos de justicia, auténtica fraternidad y amor solidario.

COMUNIÓN

La Eucaristía es el alimento de quienes descubrimos el Reino de Dios que crece como don en la historia humana.
En esta tierra se lo anuncia y aquí comienza su realización.
El final no tiene límites de espacio ni de tiempo.

Es el mismo Señor Resucitado.

Cantamos...

ENVÍO

Continua la misión que también a nosotros nos encomienda el Señor: “Vayan y digan: el reino de Dios está cerca”.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
liturgia

10 de julio de 2016 / Domingo 15º Durante el año - Ciclo C

Jesús “quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz” (2a.lectura).

Desde allí se comprende que su proyecto de realizar el Reino de Dios con la única ley del amor “no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance” (1a.lectura).

“Los mandamientos del Señor son claros” (Salmo alternativo). Por eso Jesús puede preguntar a quien ha dedicado su vida a su análisis e investigación con una fórmula que hoy traduciríamos: ¿Qué conclusión sacaste de todos tus estudios?

La respuesta y el diálogo inmediato que relata el Evangelio es bastante conocido: “Amarás a Dios...amarás a tu prójimo como a ti mismo...Pero ¿quién es mi prójimo?”

Jesús cuenta la parábola del hombre asaltado y herido que ve pasar la indiferencia de los varones religiosos y recibe el auxilio del samaritano adversario.

¿Quién se hizo prójimo del herido?¿Quién se aproximó hasta él? ¿Quién se hizo cercano?
El judío, enemigo sufriente y necesitado impulsa a la reconciliación del samaritano adversario solidario.

“¿Y no encontramos también a nuestro alrededor personas explotadas y maltratadas? Las víctimas de la droga, del tráfico de personas, del turismo sexual; personas destrozadas interiormente, vacías en medio de la riqueza material
¿No es cierto que el hombre, la criatura hombre, ha sido alienado, maltratado, explotado, a lo largo de toda su historia?

La gran mayoría de la humanidad ha vivido casi siempre en la opresión; y desde otro punto de vista, los opresores ¿son realmente la verdadera imagen del hombre?, ¿acaso no son los primeros deformados, una degradación del hombre?

Karl Marx describió drásticamente la alienación del hombre, aunque no llegó a la verdadera profundidad de la alienación, pues pensaba sólo en lo material, aportó una imagen clara del hombre que había caído en manos de los bandidos

Necesitamos siempre a Dios, que se convierte en nuestro prójimo, para que nosotros podamos a su vez ser prójimos” (Ratzinger: Jesús de Nazaret, pag.240-242).

Jesús nuestro Redentor “también hoy, como buen samaritano se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza” (Prefacio Común VIII, sugerido para este domingo).

BIENVENIDA

La eucaristía nos reúne celebrando la reconciliación de los hombres y los pueblos que se descubren necesitados y solidarios.

El amor nos reúne para celebrar la Cena del Señor, hasta que vuelva.

ANTES DE LAS LECTURAS

La palabra de Dios viene a nosotros.
Llega a nuestro corazón para que la practiquemos.
La palabra de Dios es la verdad y la luz de nuestras vidas.

Lecturas bíblicas: Deuteronomio 30,9-14; Salmo (alternativo) 18,8-11; Colosenses 1,15-20, Lucas 10,25-37.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Dios de amor y reconciliación.

-Por la Iglesia, que tiene la misión de ser “samaritana y cordial”. Oremos…

-Por los responsables de educar a los jóvenes en la solidaridad. Oremos…

-Por los que sufren caídos al costado del camino de la vida. Oremos…

-Por los que queremos seguir el mandamiento del amor que nos enseñó Jesús. Oremos…

-Por la intención de Francisco: que sean respetados los pueblos indígenas amenazados en su identidad y hasta en su misma existencia. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Los sencillos dones de pan, vino y quizás alguna ofrenda en dinero son pequeños signos. Compartirlos nos conduce a la presencia del pobre y del necesitado.

COMUNIÓN

“La excelencia de la presencia de Jesús en la Eucaristía abre los ojos del creyente para reconocer su presencia, también real en los pobres.
Al reconocer su presencia en los excluidos de la sociedad, objeto de una verdadero acto de fe, la Iglesia comprueba su fidelidad como Esposa de Cristo” (del Documento preparatorio del X Congreso Eucarístico Nacional)

Cantamos...

ENVÍO

Hemos celebrado la Cena del Señor...
Nuestro corazón “sólo se ha abierto verdaderamente a la acción de Jesús en la Eucaristía cuando de él brota el impulso al servicio, el deseo de hacer feliz a otro, la identificación con los pobres, el amor compasivo, solidario y universal” (del Documento preparatorio del X Congreso Eucarístico Nacional).

Nos despedimos cantando...

volver | subir
liturgia

17 de julio de 2016 / Domingo 16º durante el año - Ciclo C

La hospitalidad es un valor muy antiguo que sigue conservándose entre los más pobres.

La escena de Abraham recibiendo a tres hombres (1a.lectura) será interpretada como un doble premio a su esmerada atención: un hijo de su mujer anciana y el reconocimiento de haber alojado a personajes divinos.

La relectura cristiana verá aquí una insinuación de la Trinidad, representada admirablemente en los iconos orientales de la escuela de Rublev.

El Evangelio muestra que las atenciones de la hospitalidad que tanto preocupaba a Marta, no deben impedir descubrir la novedad de aquél a quien se recibía. María se ha sentado a los pies del Maestro para escuchar su palabra, como una verdadera discípula.

La costumbre de imaginar la escena puede ocultarnos lo sorprendente: en ese tiempo sólo los varones podían ser discípulos, sólo ellos podían sentarse a los pies de quien impartía la enseñanza. Jesús inaugura un nuevo modo de relación entre varones y mujeres, porque todos pueden ser discípulos y ¡discípulas!

La plenitud de la Palabra de Dios que Pablo transmite también presenta una novedad, porque no se restringe a la frontera de una nación, ahora se manifiesta a todos los pueblos. (2a.lectura).

Según el Salmo, la imagen de la hospitalidad puede aplicar al Señor que quiere recibirnos en “su casa”.

¿Quién podrá entrar allí? Las condiciones de justicia y solidaridad se resumen en la alabanza: “Felices los que guardan la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto, y dan fruto gracias a su constancia” (Aleluya del Evangelio).

La verdadera hospitalidad culmina en un encuentro. Con el humor propio de los mapuches lo explicó el Cacique-Coronel Manuel Namuncurá, padre del venerable Ceferino, cuando asistía a un banquete en Buenos Aires. Se servían finísimos manjares y el dueño de casa le preguntó:

- Mi coronel ¿que le parece la comida?
Namuncurá respondió con picardía y lenguaje mapuche-castellano:
- Vea che; entre amigos, cualquier porquería es buena.

BIENVENIDA

El saludo de ¡bienvenidos! quiere decir que la llegada de ustedes es un bien, es un valor.
La bienvenida y la hospitalidad fueron practicadas por el pueblo de Dios y continúa presente cuando nos reunimos en la comunidad que celebra la Eucaristía.
Así podemos convertirnos en casa y escuela de comunión.

ANTES DE LAS LECTURAS

La palabra de Dios llega en plenitud hasta nosotros.
Al igual que María, la hermana de Marta, nosotros queremos escucharla.

Lecturas bíblicas: Génesis 18,1-10a; Salmo (alternativo) 14,2-5; Colosenses 1,24-28, Lucas 10,38-42

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Dios de Abraham y Padre de Jesucristo

-Por el Pueblo de Dios, para que el encuentro con Jesús contribuya a derribar las barreras y las discriminaciones de sexo, cultura o nación y fomente espacios de diálogo y comprensión. Oremos…

-Por los responsables de las políticas de la inmigración, para que preparen las condiciones necesarias para que los extranjeros y las extranjeras se sientan bienvenidos como en la patria que dejaron. Oremos…

-Por los encargados de edificios, empleados de hoteles, recepcionistas y otros servicios personales, para que su tarea sea valorada por la misión de recibir a todos los que requieren sus trabajos. Oremos…

-Por todos los que en este tiempo de invierno pueden beneficiarse de un período de vacaciones, a fin de que el reposo los ayude a encontrar en Dios la armonía interior y a abrirse con amor a los hermanos. Oremos…


PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Nosotros mismos hemos sido discípulos y discípulas.
Nosotros mismos somos los huéspedes de la mesa que preparamos.
Nosotros mismos nos sentamos a la mesa que será encuentro en la Cena del Señor.

COMUNIÓN

En la Iglesia que adora a Jesús en la Eucaristía puede y debe haber lugar para todos. La verdadera comunión cristiana es reflejo de la Trinidad.

Cantamos...

ENVÍO

Discípulos y discípulas del Señor, hemos escuchado su Palabra y celebrado la Eucaristía.
Sólo nos queda practicar lo que escuchamos, vivir lo que celebramos y realizar nuestra tarea de misioneros y misioneras.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
liturgia

24 de julio de 2016 / Domingo 17º durante el año - Ciclo C

Extraña justicia la que Abraham reclama de Dios: el amor de unos pocos es motivo suficiente para que los graves pecados de las ciudades perversas sean perdonados. (1a.lectura)

Pero el drama es ¿dónde encontrarlos?

En el amor de Cristo, el único inocente que suprimió nuestra falta “y la hizo desparecer clavándola en la cruz”, uniendo a su muerte y a su resurrección a todos los bautizados y bautizadas. (2a.lectura).

A partir de entonces, estos “hijos e hijas” pueden decir: “no abandones las obras de tus manos” (Salmo) y sobre todo “Padre Nuestro”, que venga tu Reino, que es también nuestro, que tengamos el pan, el perdón cotidiano y la libertad de del mal que oprime y destruye. Finalmente que ese mismo Padre nos dé el Espíritu Santo. (Evangelio)

Si en el Padre Nuestro se encuentra la esencia del mensaje de Jesús, su fórmula no aparece tanto como doctrina, sino como oración.

“Si recitamos en verdad el Padre Nuestro, salimos del individualismo, porque de él nos libera el Amor que recibimos. El adjetivo nuestro al comienzo de la Oración del Señor, así como el nosotros de las otras peticiones no es exclusivo de nadie. Para que se diga de verdad, debemos superar nuestras divisiones y conflictos.

Un nosotros que abarca el mundo y la historia, que ofrecemos al amor sin medida de nuestro Dios. Porque nuestro Padre cumple su plan de salvación para nosotros y para el mundo entero en medio del Nombre de Cristo y del Reino del Espíritu Santo” (Catecismo)

La pasión por la justicia que nos permita ganar el pan de cada día puede encontrarse con la apasionada justicia de Dios que nos busca para darnos su Reino.

BIENVENIDA

Todos tenemos necesidad del alimento cotidiano y por eso se lo pedimos a nuestro Padre.
Todos tenemos hambre de la Palabra de Dios y por eso queremos escuchar en silencio orante.
Todos nos reunimos para celebrar la Eucaristía y alimentarnos con el Pan de Vida.

ANTES DE LAS LECTURAS

¿Cómo orar? ¿Qué pedir?
Dejemos que la Palabra de Dios nos ilumine y nos enseñe.

Lecturas bíblicas: Génesis 18,20-21.22-23; Salmo 137.1-3.6-7a.7c-8; Colosenses 2,12-14, Lucas 11,1-13.

OORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Padre, como lo enseñó Jesús..

-Que venga tu Reino de justicia y de amor. Oremos…

-Danos cada día nuestro pan cotidiano. Oremos…

-Perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos. Oremos…

-No nos dejes caer en la tentación. Oremos…

-Envíanos tu Espíritu Santo. Oremos…

-Por los jóvenes, que la Jornada Mundial de la Juventud que se desarrollará esta semana en Cracovia aliente a todos los jóvenes cristianos para hacerse discípulos misioneros del Evangelio. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Cada uno de nosotros se ofrece a sí mismo, junto con el pan y el vino, para ser instrumento de unidad y de servicio a todos los hermanos y hermanas, hijas e hijos de un mismo Padre.

COMUNIÓN

Junto con el pan de cada día hemos pedido la capacidad del perdón mutuo.
La Eucaristía es el Pan de la reconciliación que restaura la comunión de amor, recrea los vínculos entre hermanos y hermanas y mueva a iniciativas reconciliadoras para reconstruir la amistad entre los pueblos.

Cantamos...

ENVÍO

Hemos celebrado la fiesta de Dios con su pueblo, llamado “a construir parábolas de reconciliación, ofreciendo a los hombres divididos, lugares y medios para reencontrarse, hablarse y mirar juntos hacia Aquél a quien sus enemigos traspasaron, pero que no cesa de perdonar y de llamarnos a todos al perdón”(del Documento de Preparación del X Congreso Eucarístico Nacional)

Nos despedimos cantando.

 
volver | subir
1

31 de julio de 2016 / Domingo 18º durante el año - Ciclo C

La liturgia de este domingo une diferentes textos para preguntarse por el sentido de la vida, y sobre todo del riesgo de la avaricia y la acumulación de las riquezas.

¿Qué le reporta el hombre todo su esfuerzo y todo lo que busca afanosamente bajo el sol? (1a lectura).
 ¡Cuidado con la avaricia, que es una forma de idolatría! (2a.lectura).

Pobre es el que acumula riquezas para sí y no es rico a los ojos de Dios. (Evangelio)

¿Cómo obtener esa riqueza?.. ¿Dónde encontrar los bienes definitivos que esperamos? (2a.lectura).

¿Qué cálculos debemos hacer? El Salmo le pide al Señor: “Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría”, que es lo opuesto a la “insensatez”.

La parábola del hombre que imagina que puede acumular sin límites es el modelo del insensato.  

“Este hombre olvida su condición humana y no cree que debe darse lo que sobre a los pobres: los graneros no podían contener la abundancia de los frutos, pero el alma avara nunca se ve llena…

¿No serás acaso usurpador, creyendo que es tuyo lo que recibiste para distribuirlo?

Es el pan del hambriento el que tú tienes, el vestido del desnudo lo que guardas en tu guardarropa, la plata que atesoras pertenece al necesitado, cometes tantas injusticias cuantas son las cosas que puedes dar. ” (Obispo San Basilio en el año 370)

La actualidad de este relato se puede encontrar en el comentario que Ratzinger-Benedicto XVI  hace del Sermón de la Montaña: “Ante el abuso del poder económico, de las crueldades del capitalismo que degrada al hombre a la categoría de mercancía, hemos comenzado a comprender mejor el peligro que supone la riqueza y a entender de manera nueva lo que Jesús quería decirnos al prevenirnos ante ella, ante el dios mamón, que destruye al hombre estrangulando despiadadamente con sus manos una parte del mundo....

En una palabra, la verdadera moral de cristianismo es el amor. Y éste, obviamente, se opone al egoísmo, es un salir de uno mismo, pero precisamente de este modo como el hombre se encuentra consigo mismo” (Jesús de Nazaret, pág. 127-129)

"Lo que manda hoy no es el hombre, es el dinero: ¡el dinero y la riqueza son los que mandan! Y Dios, nuestro Padre, no ha dado el cometido de cuidar la tierra al dinero, sino a nosotros: a los hombres y las mujeres. ¡Somos nosotros los que tenemos este encargo! Sin embargo, los hombres y las mujeres son sacrificados a los ídolos de la explotación y del consumo: es la cultura del descarte.

Si en muchas partes del mundo hay niños que no tienen nada para comer, eso no es noticia, ¡es una cosa normal! Se convierte en una cosa normal: que haya personas sin hogar que mueren de frío por la calle. Eso no es noticia, pero que la Bolsa de algunas ciudades baje diez puntos, es una tragedia. Así, las personas son descartadas, como si fuéramos desperdicios... ¡Esto no puede continuar así! (Francisco - Catequesis del 5.06.2013).

“La verdadera riqueza es el amor de Dios, compartido con los hermanos. Ese amor que viene de Dios y hace que lo compartamos y nos ayudamos entre nosotros.

Quién experimenta esto no teme a la muerte, y recibe la paz del corazón (Francisco, 4.08.13)

Es el amor, que nos hace ricos para Dios.

“Cuando se manifiesta Cristo, que es la esperanza de ustedes, entonces también aparecerán ustedes con Él, llenos de gloria” (2ª. Lectura)

¡Es la gloria del amor!

BIENVENIDA

Vamos a celebrar la Misa, liturgia del pueblo de Dios.
“Nuestra fe en la Eucaristía nos interpela a renovar con urgencia las estructuras políticas, económicas y sociales para lograr una mayor comunión que haga posible repartir y compartir de un modo más justo y solidario los bienes que Dios nos ha dado a los argentinos” (del Documento de Preparación del X Congreso Eucarístico Nacional)

ANTES DE LAS LECTURAS

¿Cuánto tiempo vamos a vivir?
¿Quién puede asegurar la vida de un hombre?
¿Cuáles son sus bienes definitivos?
¿Cómo ser ricos a los ojos de Dios?

La palabra de Dios responde a nuestro pedido: “Enséñanos a calcular nuestros años para que nuestro corazón alcance la sabiduría”.

Lecturas bíblicas: Eclesiastés 1,2; 2,21-23; Salmo 89,3-6.12-14.17; Colosenses 3,1-5.9-11, Lucas 12,13-21.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Dios rico en amor

-Por la Iglesia, para que sus bienes sean compartidos en el servicio evangelizador y en la promoción social. Oremos…

-Por los responsables de la economía, para que puedan crear riqueza que sea distribuida con justicia entre todos los hombres y mujeres de la tierra. Oremos…

-Por los que corren el peligro de la avaricia, para que encuentren la alegría del compartir tiempo, talentos y bienes. Oremos…

-Por quienes participarán en las próximas elecciones primarias, para que su voto se base en la búsqueda del bien común. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

“Nuestra colaboración con la Eucaristía debería expresarse en un firme compromiso por la unidad en la justicia, de manera que las diferentes ideas y los esfuerzos variados confluyan en un proyecto que beneficie a todos y, en primer lugar a los más pobres, desocupados e indigentes” ( del Documento de Preparación del X Congreso Eucarístico Nacional). Esa colaboración y esos esfuerzos son también dones que presentamos en la Misa.

COMUNIÓN

En un país de mayoría cristiana, la falta de pan en las mesas de los pobres es un doloroso escándalo que debería movilizarnos con mayor pasión y empeño. En la primitiva comunidad cristiana, que partía el pan eucarístico, también se compartía el pan de la mesa.

La comunión era real en todo sentido, porque la comunión eucarística se reflejaba en la comunión fraterna efectiva, en los bienes compartidos” (del Documento de Preparación del X Congreso Eucarístico Nacional).

Cantamos...

ENVÍO

“Nuestra adoración a Jesús en la Eucaristía se hará plena cuando actuemos de tal manera que la gracia que mana del Sacramento pueda manifestarse gloriosamente en una Patria más creyente, unida, justa y solidaria, cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común” ( del Documento de Preparación del X Congreso Eucarístico Nacional).

Nos despedimos cantando...

volver | subir
 
 
barrita
amistad
barrita
viviendadigna
barrita
barrita
misericordia
barrita
teologia
barrita
barrita
bajalibros
barrita
gonzalez
barrita
vocacional
barrita
barrita
gottau
barrita

FAMILIA CRISTIANA  |  LA REVISTA  |  NOTAS  |  ARCHIVO  |  GUIONES LITÚRGICOS  |  SANTO DEL MES  |  CONTACTO  |  LINKS  |  CHIQUIFAMILIA

Familia Cristiana, revista digital mensual - Larrea 44 (1030), Buenos Aires, Argentina - Telefax: (011) 4952-5924 - paulinasred@paulinas.org.ar