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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE ENERO 2017
   

-Domingo 1 de enero 2017- Solemnidad de Santa María Madre de Dios

-Domingo 8 de enero 2017 - El Bautismo del Señor. Ciclo A
-Domingo 15 de enero 2017 - 2º Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 22 de enero 2017 - 3º Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 29 de enero 2017- 4º Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 5 de febrero 2017- 5º Domingo durante el año - Ciclo A
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1 de enero de 2017 / Solemnidad de Santa María Madre de Dios

El catolicismo latinoamericano tiene un fuerte acento mariano y al igual que en otras regiones, son muchas las denominaciones con las que se venera a la que tan discretamente es mencionada en la carta a los Gálatas: “Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer...”

Uno de los títulos más antiguos aplicados a María procede del ambiente oriental, que la llamaba en griego “Theotokós”, que significa “Madre de Dios”.

Llegar a utilizar ese nombre para la madre de Jesús, requirió un gran esfuerzo de discusiones entre los teólogos y los obispos, y fue necesario la reunión del Concilio de Éfeso (año 431)

Poco antes el obispo san Atanasio escribió: El Verbo de Dios tomó la descendencia de Abraham, como dice el Apóstol, por eso debía ser semejante en todo a sus hermanos, asumiendo un cuerpo semejante al nuestro. Por eso María está verdaderamente presente en este misterio, porque de ella el Verbo asumió como propio aquel cuerpo que ofreció por nosotros. La escritura recuerda este nacimiento, diciendo: lo envolvió en pañales; alaba los pechos que amamantaron al Señor y habla también del sacrificio ofrecido por el nacimiento de este primogénito...

Por lo tanto, el cuerpo que el Señor asumió de María es un verdadero cuerpo humano, conforme lo atestiguan las Escrituras, verdadero digo, porque fue un cuerpo igual al nuestro.
Pues María es nuestra hermana, ya que con todos nosotros es hija de Adán.

Al comenzar un nuevo año nos sentimos acompañados por María, hermana nuestra, madre de Dios que concibió por obra del Espíritu Santo.

El mismo Espíritu que nos impulsa a renovar una  vez más el proyecto del Reino de Dios, donde todos podemos decir con confianza “Abba”, (“Padre”) en la medida que rompemos toda esclavitud y vivimos como hijos e hijas de Dios., porque “la no violencia es un estilo de política para la paz” (Lema de la Jornada Mundial de la Paz)

BIENVENIDA

Al comenzar un nuevo año nos sentimos acompañados por María, hermana nuestra, madre de Dios que concibió por obra del Espíritu Santo.
El mismo Espíritu que nos impulsa a renovar una vez más el proyecto del Reino de Dios, donde todos podemos decir con confianza “Abba”,- es decir Padre - en la medida que rompemos toda esclavitud y vivimos como hijos e hijas de Dios, construyendo día a día la paz.

El lema de la Jornada Mundial por la paz es también consigna para este nuevo año: “la no violencia es un estilo de política para la paz”

ANTES DE LAS LECTURAS

Como María, la madre de Dios, escuchamos la Palabra y la meditamos en nuestro corazón.

Lectura bíblicas: Números 6,22-27; Gálatas 4,4-7; Lucas 2,16-21

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te invocamos, Jesucristo, Señor de la Historia.

-Por el pueblo de Dios,  para que realice su vocación de ser hijos e hijas del mismo Padre del Cielo. Oremos…

-Por todas las naciones, para que sea realidad el lema de esta Jornada: “la no violencia es un estilo de política para la paz”. Oremos…

-Por nuestra patria, para que en nuestra tierra cada uno encuentre el trabajo necesario para ganar el pan de cada día. Oremos…

-Por nosotros, para que el deseo de un “feliz año nuevo” sea también la decisión de no dejarnos vencer por el mal, sino por el contrario, vencer al mal con el bien. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Los deseos de reconciliación, felicidad y paz se unen a las ofrendas que presentamos al comienzo de un nuevo año.

COMUNIÓN

Recibimos a Jesús.
Es el mismo que nació hace unos dos mil años y fue envuelto por su madre en pañales.
Es la Palabra hecha carne.
Hoy continúa habitando entre nosotros.

Recibirlo nos compromete a envolver en pañales - signo del cuidado y la ternura - a todos los pobres y excluidos del calor humano.

Cantamos...

ENVÍO

Con el saludo de ¡feliz año nuevo! deseamos mutuamente la reconciliación y el perdón que nos aproxima a la paz del corazón.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

8 de enero 2017 / Bautismo del Señor

EL HIJO NOS HACE HIJOS

El tiempo litúrgico de Navidad concluye con la fiesta del Bautismo de Jesús.
Los textos seleccionados en los domingos anteriores giran alrededor de la figura de Jesús Niño, acompañado de María y bajo la protección de José.

La escena de hoy ha variado: ahora es Jesús el que toma decisiones y resuelve presentarse a Juan porque conviene cumplir “todo lo que es justo” (Evangelio).

La “justicia” tiene en Mateo un significado muy preciso: es sumisión fiel a la voluntad de Dios; en este caso es el designio divino de que “Jesús se haga solidario, en el bautismo, del pecado de su pueblo” (Bonnard).

Se convierte así en modelo para los cristianos y cristianas: fieles a Dios y solidarios con su pueblo. Como Él, somos llamados a una opción fundamental: “pasar haciendo el bien” (2a.lectura), y “proclamar la justicia con firmeza...ser lazo de unión entre los pueblos”. (1a. lectura)

La familia humana de Jesús deja lugar a la familia divina y trinitaria: la voz del Padre lo proclama “Este es mi hijo muy querido...”, mientras el Espíritu “desciende como una paloma” (Evangelio). “Ungido con óleo de alegría es enviado para evangelizar a los pobres” (Prefacio)

También nosotros, escuchando con fe a ese Hijo único pedimos al Padre que “nos llamemos y seamos en verdad hijos tuyos” (Oración después de la Comunión)

BIENVENIDA

La fiesta del Bautismo de Jesús lleva a su culminación el tiempo de Navidad.
Si la mayoría de los textos de los Evangelios de estas últimas fiestas nos presentaron a un Jesús Niño, ahora nos encontramos con el Cristo Adulto, el Hombre que inicia su misión entre los hombres y mujeres de su pueblo.

Hoy podemos afirmar con San Agustín: “El Hijo de Dios se hizo hombre para que los hombres pudiéramos llegar a ser hijos de Dios”

ANTES DE LAS LECTURAS

La fiesta del bautismo de Jesús, que nos presenta la voz del Padre, al Hijo muy querido y al Espíritu Santo descendiendo como una paloma recuerda que nosotros llegamos a ser hijo e hijas de Dios porque fuimos bautizados “En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo”.

Ésta es nuestra fe, ésta la fe del pueblo de Dios.

Lectura bíblicas: Isaías 42, 1-4.6-7; Salmo 28; Hechos 10,34-38; Mateo 3,13-17.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: ¡Trinidad Santa, te lo pide tu Pueblo!

-Por la intención  evangelizadora del Papa Francisco: que los cristianos fieles a las enseñanzas del Señor, contribuyan con la oración y la caridad fraterna, a restablecer la plena comunión eclesial, colaborando para responder a los desafíos actuales de la humanidad. Oremos…

-Por los gobiernos de los países más poderosos, que sus decisiones contribuyan a la paz y unidad de  todos los hombres, hijos e hijas de un mismo Padre. Oremos…

-Por los que pueden disfrutar de un tiempo de descanso y los que se ven obligados a seguir buscando trabajo, para que también éste sea un tiempo de buscar a Jesucristo, el Hijo de Dios. Oremos…

-Por nuestra comunidad reunida, para que seamos sensibles a la presencia del Espíritu Santo en cada uno de nosotros. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Nuestras ofrendas no son sólo pan y vino; son también el compromiso de los que queremos seguir a Jesús, el Hijo de Dios, que se hizo solidario con su Padre y con los dolores de su pueblo

COMUNIÓN

Recibimos a Jesús.
Es el mismo que fue bautizado por Juan el Bautista
Es el Hijo muy querido del Padre
Es el alimento de los hijos e hijas de Dios que quieren seguirlo.

Cantamos...

ENVÍO

En la Oración después de la Comunión hemos pedido al Padre que escuchando la palabra del Hijo podamos llamarnos y ser en verdad hijos suyos e hijas suyas.

Hijas e hijos, discípulos de Jesús, nuestra misión de evangelizar a los pobres comienza con cada uno de nosotros.

Nos despedimos cantando...

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15 de enero 2017 / 2º Domingo durante el año - Ciclo A

El Evangelio de Juan, presenta a Juan el Bautista recorriendo un camino gradual en el descubrimiento personal de Jesús. Parte de una primera declaración negativa: “yo no lo conocía”, pasa a mostrarlo como “el Cordero de Dios” y culmina en la dimensión de mayor densidad cristológica: “he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios” (Evangelio)

En el Segundo Poema del  Servidor de Yahvé también se presenta progresivamente a quien luego la interpretación cristiana identificará con Jesús y describe la obra y la palabra divina: “me formó desde el vientre materno para que Yo sea su Servidor”... “Él dice: Es demasiado poco que seas mi Servidor...Yo te destino a ser la luz de las naciones” (1a. Lectura)

Como Isaías y Juan Bautista, cada uno de los “santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos” (2a. Lectura) tendrán que recorrer su propio camino  a partir del encuentro directo con la persona de quien es presentado como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Para lograrlo se requiere estar atento y disponible: “Tu no quisiste víctima ni oblación, pero me diste un oído atento; no pediste holocausto ni sacrificios, entonces dije: Aquí estoy” (Salmo)

BIENVENIDA

“Lleguen a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre y del Señor Jesucristo”.

Esta expresión con la que Pablo saluda a la comunidad de Corinto, es también para nosotros la palabra de bienvenida a quienes queremos encontrarnos con Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

ANTES DE LAS LECTURAS

Las lecturas nos invitan a un encuentro personal con Jesucristo, el Servidor de Dios al que se le puede decir con las palabras del Salmo: “Tu no quisiste víctima ni oblación, pero me diste un oído atento; no pediste holocausto ni sacrificios, entonces dije “Aquí estoy”.

Tengamos los oídos atentos: uno puesto en el Evangelio, el otro en el pueblo.

Lecturas bíblicas: Isaías 49,3-6; Salmo 39,2-4ab.7-10; 1 Corintios 1,1-3; Juan 1,29-34.

ORACIÓN UNIVERSAL

Invocamos al Padre de Jesús que nos habla por los Profetas, Juan el Bautista, san Pablo y sobre todo por su Hijo.

A cada intención respondemos: Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad

-Por la gran familia de los hombres y mujeres que encontraron a Jesucristo, para que cada uno pueda ser luz en medio de la oscuridad de la injusticia y el dolor. Oremos…

-Por los jóvenes que buscan el sentido de la vida para que encuentren un proyecto posible para sus ilusiones en el servicio al pueblo. Oremos…

-Por las autoridades públicas, para que protejan la vida desde el seno materno y cuiden del desarrollo integral de los niños y niñas. Oremos…

-Por cada uno de nosotros, para que escuchando la palabra del Padre, podamos ser como San Pablo anunciadores de la buena noticia. Oremos…


PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Junto con las ofrendas del pan y del vino presentamos nuestra voluntad de encontrarnos con Jesús, el Hijo de Dios, que se hizo solidario con  los dolores de su pueblo y quitó el pecado del mundo. 

COMUNIÓN

Recibimos a Jesús.
Fue presentado por Juan el Bautista como “El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”
Es la luz de las Naciones que trae la paz.

Cantamos...

ENVÍO

El camino del encuentro con Jesucristo no concluye con la fiesta de la Misa.

Continúa en cada rostro que sale a nuestro encuentro.

Nos despedimos cantando...

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22 de enero 2017 / 3º Domingo durante el año - Ciclo A

Dijo Papa Francisco:
El Evangelio de este domingo cuenta los inicios de la vida pública de Jesús en las ciudades y en los pueblos de Galilea. Su misión no sale de Jerusalén, es decir del centro religioso, social y político, sino de una zona periférica, despreciada por los judíos más observadores, con motivo de la presencia en esa región de diferentes poblaciones extranjeras; por esto el profeta Isaías indica como "Galilea de las gentes".

Es una tierra de frontera, un zona de tránsito donde se encuentran personas de diferentes razas, culturas y religiones. Galilea se convierte así en un lugar simbólico de apertura del Evangelio a todos los pueblos.

Desde este punto de vista, Galilea se asemeja al mundo de hoy: coexistencia de diversas culturas, necesidad de comparación y necesidad de encuentro. También nosotros estamos inmersos cada día en una "Galilea de las gentes", y en este tipo de contexto podemos asustarnos y ceder a la tentación de construir recintos para estar más seguros, más protegidos. Pero Jesús nos enseña que la Buena Noticia que Él trae no está reservada a una parte de la humanidad, es para comunicar a todos. Es un feliz anuncio destinado a cuantos lo esperan, pero también a cuantos quizá no esperan nada más y no tienen ni siquiera la fuerza para buscar y preguntar.

Partiendo de Galilea, Jesús nos enseña que ninguno está excluido de la salvación de Dios, es más, que Dios prefiere partir de la periferia, de los últimos, para alcanzar a todos. Nos enseña un método, su método, que expresa el contenido, es decir la misericordia del Padre. "Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar esta llamada. ¿Y cuál es la llamada? Salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio".  (Exort. ap. Evangelii gaudium, 20).

Jesús comienza su misión no solo desde un lugar descentrado, si no también con hombres que se les diría de "bajo perfil". Para elegir a sus primeros discípulos y futuros apóstoles, no se dirige a las escuelas de los escribas o de los doctores de la Ley, sino a las personas humildes y a las personas sencillas, que se preparan con empeño a la llegada del Reino de Dios. Jesús va a llamarles allí donde trabajan, sobre la orilla del lago: son pescadores. Les llama, y ellos le siguen, enseguida. Dejan las redes y van con Él: su vida se convertirá en una aventura extraordinaria y fascinante.

Queridos amigos y amigas, ¡el Señor llama también hoy! El Señor pasa por los caminos de nuestra vida cotidiana; también hoy, en este momento, aquí, el Señor, pasa por la plaza. Nos llama a ir con Él, a trabajar con Él por el Reino de Dios, en las “Galileas” de nuestros tiempos. Cada uno de vosotros que piense: el Señor pasa hoy, el Señor me mira, ¡me está mirando! ¿Qué me dice el Señor? Y si alguno de vosotros oye que el Señor le dice: “sígueme”, sea valiente, vaya con Él; Él no decepciona jamás. Escuchad en vuestro corazón si el Señor os llama a seguirlo. ¡Dejemos alcanzarnos por su mirada, por su voz, y sigámoslo! “Para que la alegría del Evangelio llegue hasta a los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz”.(Angelus del 26 de enero de 2014)

BIENVENIDA

Nuestra Misa no es un encuentro más.
Es sobre todo el encuentro con Jesús y con la Buena Noticia del Reino de Dios que comenzó a iluminarnos desde la lejana Galilea

Hoy nos sigue iluminando y nos sigue interpelando.

ANTES DE LAS LECTURAS

La Palabra de Dios llega a nosotros para presentarnos a Jesús, que deja Nazaret, el pueblo donde creció, para establecerse en Cafarnaún.
El pueblo que caminaba en las tinieblas comenzó a ver la luz de la buena noticia.

Luego Pablo y las comunidades cristianas de aquel entonces y de hoy son también enviadas a anunciar esa Buena Noticia.

Lecturas bíblicas: Isaías 8,23b-9,3; Salmo 26,1.4.13-14; 1 Corintios 1,10-14.16-17; Mateo 4,12-23

OORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Envíanos tu luz y tu salvación

-Para la unión de las Iglesias y comunidades cristianas que reconocen a Jesús, luz del pueblo. Oremos…

-Para los pueblos que caminan en las tinieblas de la guerra y el yugo de la violencia de las armas. Oremos…

-Para los jóvenes y adultos que realizan tareas misioneras en todos los rincones de la Patria. Oremos…

-Para nuestras familias, amigos y amigas, vecinos y vecinas. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan y el vino son trigo y uva dispersos por campos y viñedos que se unen por el trabajo humano. Son ofrendas que simbolizan la unidad de los cristianos que anuncian la buena noticia del Reino.

COMUNIÓN

La Comunión es comida y bebida de unidad.
Es también el alimento de los que anuncian la Buena Noticia.
Es encuentro con el Señor de Galilea.

Cantamos...

ENVÍO

Sobre nosotros ha brillado de luz de Cristo.
Somos enviados a ser anuncio, luz y profecía.
Somos discípulos misioneros y misioneras.

Nos despedimos cantando.

 
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29 de enero 2017 / 4º Domingo durante el año - Ciclo A

Al comienzo del Sermón de la Montaña  Jesús invierte el orden establecido en la apreciación superficial de las cualidades del éxito y el triunfo, ya sea en la sociedad de su tiempo o en el mundo capitalista que nos globaliza, y declara nada menos que “bienaventurados” o “felices” a los que normalmente son considerados ilusos, despreciables o derrotados.

Son “felices” porque tienen las condiciones necesarias para pertenecer al Reino de Dios. No son distintos grupos, sino diferentes cualidades que los va identificando: “tienen alma de pobres”, “hambre y sed de justicia”, “el corazón puro”, son “pacientes” ,”afligidos”, “misericordiosos”, “trabajan por la paz” y son “perseguidos por practicar la justicia”, “insultados” y “calumniados”.

También el “Reino de los Cielos” tiene nombres equivalentes a cada bienaventuranza: “recibir la tierra en herencia”, “obtener misericordia”, “ver a Dios” ,“ser consolados”, “saciados” y  “llamados hijos de Dios” - que es la dignidad suprema - (Evangelio)

“En muchas regiones del mundo la tierra se parece a un polvorín a punto de explotar y diseminar sobre la familia humana enormes sufrimientos.
En esta situación la Iglesia sigue anunciando la paz de Cristo que en el sermón de la montaña ha proclamado bienaventurados a los que trabajan por la paz.
Ella es una responsabilidad universal que pasa por los mil pequeños actos de la vida cotidiana. Espera en sus profetas y artífices, que no han de faltar, sobre todo en las comunidades eclesiales... (Juan Pablo II: El Obispo, servidor del Evangelio)

A todas esas comunidades se extiende el mensaje de Pablo concretado en la comunidad de Corinto: en ellos no brilla la condición social de los poderosos ni relucen los sabios ni los nobles, sino por el contrario, Dios es desconcertante y elige los necios, los despreciables, los  débiles (2a. lectura)

Es un pueblo pobre y humilde, que sólo tiene una inquebrantable confianza en el Señor y el proyecto de desterrar la injusticia, la falsedad y la mentira. (1a. lectura)

El Sermón de la Montaña expresa la misma confianza que el Salmista: “El Señor mantiene su fidelidad para siempre, hace justicia a los oprimidos...da pan a los hambrientos...ama a los justos...” (Salmo)

Francisco y los constructores de la paz

También en nuestro tiempo, el deseo de paz y el compromiso por construirla contrastan con el hecho de que en el mundo existen numerosos conflictos armados. Es una especie de tercera guerra mundial combatida ''por partes''; y, en el contexto de la comunicación global, se percibe un clima de guerra(…).

Dentro de este clima de guerra, como un rayo de sol que atraviesa las nubes, resuena la palabra de Jesús en el Evangelio: ''Bienaventurados los constructores de paz''
Es una llamada siempre actual, que vale para todas las generaciones.
No dice: ''Bienaventurados los predicadores de paz'': todos son capaces de proclamarla, incluso de forma hipócrita o aun engañosa. ¡No!. Dice: ''Bienaventurados los constructores de paz'', es decir, los que la hacen.

Hacer la paz es un trabajo artesanal: requiere pasión, paciencia, experiencia, tesón. Bienaventurados quienes siembran paz con sus acciones cotidianas, con actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de diálogo, de misericordia.

Estos, sí, ''serán llamados hijos de Dios'', porque Dios siembra paz, siempre, en todas partes; en la plenitud de los tiempos ha sembrado en el mundo a su Hijo para que tuviésemos paz. Hacer la paz es un trabajo que se realiza cada día, paso a paso, sin cansarse jamás (En Sarajevo, 6 de junio de 2015)

BIENVENIDA

Esta es la reunión de los que, como dice el Salmo: “confiamos en que el Señor “mantiene su fidelidad para siempre, hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos y ama a los justos.”

ANTES DE LAS LECTURAS

Comenzamos hoy la lectura del “Sermón de la Montaña” el proyecto siempre vigente de Jesús de Nazaret.

Las lecturas que le preceden y el Salmo son un reclamo al silencio de la escucha, pero sobre todo un estímulo a la práctica de lo escuchado.

Lecturas bíblicas: Sofonías 2,3;3,12-13; Salmo 145,7-10; 1 Corintios 1,26-31; Mateo 4,25—5,12.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos:Te lo pedimos nosotros,  tus hijos y tus hijas.

-Por todos los miembros del pueblo de Dios que viven en lo oculto, en la pobreza, el dolor y la paciente esperanza. Oremos al Padre…

-Por  los dirigentes políticos, religiosos y sociales que en medio de las tentaciones del poder tienen hambre y sed de justicia. Oremos al Padre…

-Por las personas que con apasionada misericordia, y corazón íntegro trabajan por la paz. Oremos…

-Para que los pobres, débiles y sufrientes reciban la solidaridad y la compañía que brotan del espíritu de la Navidad. Oremos…

-Por los que sufren persecución por la justicia, la libertad, los derechos humanos y el Evangelio. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Algunas hostias, un poco de vino, la ofrenda de víveres y algo de dinero son las ofrendas de hombres y mujeres que queremos tener alma de pobres y ser llamados hijos e hijas de Dios.

COMUNIÓN

El pan de Vida es alimento de los que tienen hambre y sed de justicia, hambre y sed de Dios, hambre y sed de la gran recompensa del Cielo.

Cantamos...

ENVÍO

Somos llamados a ser bienaventurados y felices.

Jesús nos señaló el camino.

Nos despedimos cantando...

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5 de febrero 2017 / 5º Domingo durante el año - Ciclo A

En el Sermón de la Montaña,  Jesús utiliza las comparaciones de la sal, la luz y la ciudad para enseñar que los que pertenecen al reino de Dios son brillantes en buenas obras “para que los hombres, al verlas glorifiquen al Padre” (Evangelio)

La paradoja está en que mientras las “obras humanas” suelen dar alabanza y lustre a quien las hace públicas -tentación propia del fariseísmo - ese mismo actuar, en la medida que es realizado por los auténticos hijos e hijas, conduce directamente a la gloria del Padre.

La liturgia ayuda a comprender en qué consisten esa obras que brillan como luz en las tinieblas, al describirlas, según el libro de Isaías: “pan al hambriento, albergue al pobre sin techo, vestido al desnudo, erradicación del gesto amenazador y la palabra maligna” (1a.lectura).

Una vez más aparece en la comunidad el llamado a vivir la opción por los pobres, que es también unas opciones preferencial desde los pobres, sufrientes y excluidos.

Para lograrlo, no basamos nuestra fe “en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” que llega al máximo del amor en Jesucristo crucificado” (2a.lectura)

BIENVENIDA

Una vez más nos reunimos.
Somos el pueblo de Dios que escucha y celebra.
Somos como una ciudad en lo alto: todos la miran.
Somos como la sal: tiene que dar gusto, si no, se tira a la basura
Somos como la lámpara: ilumina en las tinieblas.
Pero podemos convertirnos en ruinas, áridas arenas, oscuridad y neblina.

ANTES DE LAS LECTURAS

Una vez más en la palabra de Dios aparece la opción preferencial por los pobres, que es también una opción desde los pobres, sufrientes y excluidos. Así “la luz se alzará en las tinieblas” y la oscuridad será como al mediodía” (Isaías)

Lectura bíblicas: Isaías 58,7-10; Salmo 111, 4-9; I Corintios 2,1-53: Mateo 5,13-16

ORACIÓN UNIVERSAL

El libro de Isaías nos inspira confianza, porque nos dice que si se comparte en solidaridad, “llamarás y el Señor responderá, pedirás auxilio y Él dirá:¡Aquí estoy!

A cada intención respondemos: Escucha nuestro llamado, Señor.

-Por la Iglesia,  para que como ciudad puesta en lo alto, seamos comunidad de convivencia, diálogo y solidaridad. Oremos…

-Por todos los pueblos, para que cada uno aporte su grano de sal y su rayo de luz, reflejo de Jesucristo, Luz del mundo. Oremos…

-Por los que escuchamos al Profeta Isaías, que podamos dar pan al hambriento, albergue al pobre sin techo, vestido al desnudo, y erradiquemos del  gesto amenazador y la palabra maligna. Oremos…

-Unidos a la intención de Papa Francisco: que quienes están  agobiados, especialmente los pobres, los refugiados y los marginados,  que encuentren protección  y apoyo en nuestras comunidades. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Nuestras ofrendas son también nuestras vidas convertidas en luz y sal del mundo,  que quieren brillar de tal manera que lleven a encontrarse con Dios, Padre de los varones y las mujeres que habitan la tierra.

COMUNIÓN

La comunión es el pan de Jesús compartido entre los que tienen hambre y sed de Dios.

Es estímulo a compartir el pan, brindar el techo, acariciar las heridas y sostener la esperanza.

Cantamos...

ENVÍO

Jesús nos dijo: “Ustedes son luz del mundo y sal de la tierra”
No es una invitación al orgullo.
Es una tarea para la gloria del Padre.

Nos despedimos cantando...

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