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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE OCTUBRE 2014
 
-Domingo 5 de octubre. 27º domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 12 de octubre. 28º domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 19 de octubre. 29º domingo durante el año -Ciclo A
-Domingo 26 de octubre. 30º domingo durante el año -Ciclo A
-Sábado 1 de noviembre - Solemnidad de Todos los Santos
-Domingo 2 de noviembre - Conmemoración de todos los fieles difuntos
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Domingo 5 de octubre. 27º domingo durante el año - Ciclo A
VIÑADORES Y ASESINOS

5octubreLa parábola de los viñadores asesinos aparece en el momento del aumento de la gravedad del conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas que quieren detenerlo pero tienen miedo al pueblo que lo sigue (Evangelio).

Según Isaías, la relación de Dios con su pueblo puede compararse con el atento cuidado de un hombre por su viña (1a. Lectura).

Según la parábola el cuidado de la viña queda a cargo de los arrendatarios que no sólo maltratan, apedrean y matan a los encargados del cobro, sino que incluso matan al hijo del propietario. En pocas palabras se sintetiza la historia del pueblo de Israel, y sobre todo del rechazo de las autoridades a los profetas que les trajeron el mensaje divino hasta culminar con el anuncio de la muerte del propio Jesús “fuera de la viña”.

La conclusión es definitiva: “El reino de Dios será entregado a un pueblo que la hará producir sus frutos” que son, según Isaías “el derecho y la justicia”. Todo el que reciba al Hijo ocupará el lugar y la tarea de los antiguos viñadores.

La liturgia introduce la proclamación de este Evangelio con un versículo de Aleluia tomado  de Juan:(15,16) “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”.

Puede añadirse, desde la perspectiva de san Pablo, que ese fruto, que abarca “todo lo verdadero, noble, justo, puro...” lleva al don definitivo de la paz (2a. Lectura).

Bienvenida

Todos nosotros recibimos la misión de trabajar en la viña del Señor, dando frutos que son para su gloria.
¿Pero siempre hemos rendido cuentas transparentes?
¿Nada hemos guardado para nosotros?
Se espera de nosotros amor, justicia y derecho.
¿Esa es la realidad de nuestra patria?

Antes de las lecturas

La parábola sobre la relación del propietario de la viña, los encargados del trabajo y los enviados a recoger los frutos, muestran la tensión entre las autoridades religiosas y Jesús.
Es también una advertencia sobre cómo ha de ser la conducta del pueblo de Dios.

Lecturas bíblicas: Isaías 5,1-7; Salmo 79,9.12-16.19-20; Filipenses 4,6-9; Mateo 21,33-46

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre y Señor de la Viña.

-Por la intención del papa Francisco: que el Señor conceda paz a las regiones del mundo más afectadas por la guerra y la violencia. Oremos…

-Por todos los responsables de la justicia y el derecho en nuestra Patria, para que su tarea sea un servicio al bien común y a la felicidad del pueblo. Oremos…

-Por los jóvenes que en este tiempo peregrinan a los Santuarios marianos, para que la fuerza de su fe se transforme en compromiso solidario. Oremos…

-Por nosotros, trabajadores en la viña del Reino de Dios, llamados a dar frutos de verdad y de amor. Oremos…

Presentación de los dones

El pan fruto del campo y el vino fruto de la viña representan nuestro trabajo cotidiano que quiere obtener frutos de justicia, amor y verdad.

Comunión

Al recibir la comunión, recordamos con San Pablo que “la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

Cantamos...

Envío

Las palabras de san Pablo a los cristianos de Filipos son también un plan al terminar este encuentro: “Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido. El Dios de la paz estará con ustedes”..

Nos despedimos cantando...

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Domingo 12 de octubre. 28º domingo durante el año - CICLO A
INVITADOS A LA FIESTA DE CASAMIENTO

12octubreLa parábola del Evangelio - al igual que los textos de los domingos anteriores - sigue dirigiéndose a las autoridades religiosas de Israel y muestran la tensión que provocaba el mensaje de Jesús.

En el reino de Dios ocurrirá lo que aquí se narra: los invitados a la fiesta del casamiento del Hijo del rey, rechazan la invitación. Pero además maltratan y matan a los encargados de llevarles  la invitación. Se trata de una actitud similar a la de los viñadores asesinos de la parábola anterior. Es  nuevamente una síntesis de la historia del pueblo de Israel y el rechazo de los profetas y demás mensajeros de Dios.

A la indignación del rey sigue un feroz castigo, pero la boda no se suspende. Habrá que salir al cruce de los caminos e invitar a todos los que lo transitan por cualquier motivo.

La invitación es gratuita, porque es don de Dios, pero la permanencia supone la decisión de aceptarla y valorarla responsablemente. Por eso el traje de fiesta, requisito indispensable para la permanencia es la demostración de la respuesta que parte de la libertad humana.

“San Gregorio Magno, en una de sus homilías se preguntaba ¿Qué tipo de personas son aquellas que viene sin el traje nupcial? ¿En qué consiste el traje y cómo se consigue? Su respuesta dice así: Los que han sido llamados y vienen, en cierto do modo tienen fe. Es la fe la que les abre la puerta. Pero les falta el traje nupcial del amor. Quien vive la fe sin amor no está preparado para la boda y arrojado fuera. La comunión eucarística exige la fe, pero la fe requiere el amor, de lo contrario también como fe está muerta” (Benedicto XVI: Homilía del Jueves Santo 2011).

La fiesta es para todos los pueblos que verán destruida la muerte para siempre y borrada de la tierra todo oprobio e injusticia (1a.lectura).

Mientras tanto, en medio de dificultades, privaciones y contrariedades, la invitación debe continuar a lo largo de los tiempos, con la seguridad que todo lo podemos en Aquel que nos conforta (2a. Lectura) y nos infunde confianza al guiarnos por el recto sendero (Salmo).

Esa es la tarea cotidiana de los misioneros y misioneras con sus vidas, la presencia en los barrios y la organización de comunidades en distantes regiones del mundo, dentro de nuestras fronteras nacionales o “más allá de las fronteras”.

Así lo hicieron, entre luces y sombras, los cristianos y cristianas  que comenzaron a llegar, a partir del  12 de octubre de 1492 desde Europa a América.

Por algo los Obispos en Aparecida nos propusieron ser “discípulos  misioneros”.

Interesante examen para nuestras comunidades y para cada uno: ¿Aceptamos la invitación? ¿Nos ponemos el traje de fiesta? ¿Somos comunidades abiertas a todo aquel que responde a la misma invitación que respondimos nosotros? ¿Somos discípulos  misioneros, servidores capaces de llamar en todos los cruces de los caminos y las encrucijadas de la vida?

¿Descubrimos en nuestros barrios y ciudades nuevos “espacios de misión”? ¿Cómo expresamos nuestra solidaridad con los misioneros y misioneras que se encuentran sembrando nuevas comunidades en las llamadas “tierras de misión”?

Bienvenida

La misa es fiesta de encuentro.
Entre nosotros y con el Hijo de Dios.
Somos invitados e invitadas desde todas partes.
Respondemos revestidos con la mejor ropa. No es ningún tejido exterior, sino la intención de escuchar a los mensajeros de Dios y llevar a la práctica su mensaje de amor, convirtiéndonos también nosotros en discípulos, misioneros y misioneras.
El Día de las Misiones nos invita a recordarlo y celebrarlo.

Antes de las lecturas

La palabra de Dios nos abre a dimensiones misioneras sin límites.
Todos somos llamados.
Todos podemos colaborar en que el llamado se difunda por toda la tierra.

Lecturas bíblicas: Isaías 25,6-10 a; Salmo 22,1-6; Filipenses 4,12-14.19-20; Mateo 22,1-14

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre Nuestro.

-Por el Pueblo de Dios, para que según la intención del Papa Francisco este  Día Mundial de las Misiones despierte en cada cristiano la pasión y el celo por llevar el Evangelio a todo el mundo. Oremos…

-Por nosotros, discípulos misioneros y misioneras, enviados  a invitar a todos los hombres y mujeres de todos los pueblos a participar del banquete del Reino. Oremos…

-Por los que reciben la invitación a la fiesta, para que se preparen con el traje de la reconciliación, la alegría y el amor. Oremos…

-Por los que son obligados a vivir marginados de toda mesa compartida, para que encuentre quien los invite, los integre y los anime. Oremos…

Presentacion de los dones

Preparamos la mesa de la gran fiesta.
Nada puede faltar, porque hoy invita Jesucristo.
Presentamos también nuestro aporte solidario que se destina a sostener las obras de las misiones católicas.

Comunión

Esta es la mesa que nos prepara el Señor porque quiere habitar en cada uno de nosotros.
Felices los invitados que aceptan comer en esta mesa de encuentro, comunión y misión.

Cantamos...

Envío

También nosotros recibimos el mandato misionero: “salgan a los caminos e inviten a  todos los que encuentren”.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 19 de octubre. 29º domingo durante el año - Ciclo A
¿QUIÉN ES EL CÉSAR?

19octubreJesús no habla en el texto del Evangelio de hoy sobre la división de los poderes temporales y espirituales.

Está respondiendo a la malicia de los que quieren tenderle una trampa referida al impuesto que los judíos pagaban al Emperador. La moneda romana que Jesús pide es la única que sirve para pagar el tributo. En ella se lee: “Tiberio César Augusto, hijo del divino Augusto”. Es decir, divinizaba al Emperador, que ahora ocupaba el lugar de Dios.

“Dar al César lo que es del César” puede significar reconocer  que la autoridad es humana y tiene  límites fijados justamente por todo lo que pertenece a Dios y a su voluntad. Porque Dios quiere el respeto a la dignidad de cada hombre y a sus derechos básicos, ningún poder puede quebrar su vigencia ni mucho menos, convertirse en poder divino. También el “César” tiene que reconocer a Dios, que es el Único Señor de la Historia (cfr. 1a. lectura) y “juzgará a los pueblos con rectitud” (Salmo).

“La misma Iglesia, o mejor dicho, los hombres de Iglesia pueden ser tentados, como el César, a sustituir a Aquel que anuncian; pueden, como el César, tener la tentación del “poder” en lo que tiene de más sagrado...” (+ Cardenal Jean-Marie Lustigier, arzobispo de París).

“El De Consideratione de san Bernardo es una lectura obligada para todo papa, La obra contiene grandes cosas, por ejemplo: Recuerda que no eres el sucesor del emperador Constantino, sino el sucesor de un pescador” (Benedicto XVI: Luz del Mundo).

Por eso es necesario “manifestar la fe con obras, y el amor con fatigas” (2ª. Lectura), como suelen hacerlo tantas madres de familia,- que hoy celebran su día - en situaciones placenteras o dramáticas.

Bienvenida

Nos encontramos para celebrar la Buena Noticia.
Ella llega a nosotros “no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones”.

Antes de las lecturas

Muchas veces los poderosos gobiernan la vida de los pueblos como si fueran dioses. La palabra de Dios nos recuerda que sólo Él es el Señor de la historia y de la vida de los pueblos.

Lecturas bíblicas: Isaías 45, 1.4-6; Salmo 95,1.3-5.7-10 ac; 1 Tesalonicenses 1,1-5b  Mateo 22,15-21

Oración universal

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Señor de la Historia.

-Por la comunidad de los creyentes, para que vivamos según tu proyecto de amor, justicia y paz en el mundo. Oremos...

-Por los gobernantes, para que los impuestos que cobran se administren en favor de todos los habitantes del país. Oremos…

-Por los que defienden los derechos humanos, para que descubran en cada hombre y mujer tu imagen divina. Oremos…

-Por las madres que están entre nosotros y por aquellas que han partido, para que este Día sea ocasión de armonía familiar y  de recuerdo. Oremos…

Presentacion de los dones

Preparamos la mesa que nos reúne para celebrar a Jesucristo, el Señor de la Historia.

Comunión

El mismo Jesús que dijo “Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” se entrega como comida divina para nuestra marcha humana.

Cantamos...

Envío

Al despedirnos, volvemos a ser estimulados por la palabra del Apóstol para manifestar nuestra fe con obras, nuestro amor con esfuerzo y nuestra esperanza con constancia.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 26 de octubre. 30º domingo durante el año -Ciclo A
SOLO EL AMOR

26octubreEl Evangelio de este domingo continúa en el clima de adversidad contra Jesús de Nazaret. Ya no es el grupo de los saduceos los que quieren probarlo, ahora aparecen algunos de los fariseos, y más precisamente un especialista, un “doctor de la Ley” quien pregunta por “el mandamiento más grande”.

Según las enseñanzas impartidas en las sinagogas, la ley comprendía 613 mandamientos positivos, 365 prohibiciones más 248 normativas o prescripciones.

La respuesta de Jesús no es novedosa en las ideas sobre el amor a Dios y al prójimo que ya eran conocidas.

Lo más llamativo es que une los dos mandamientos, haciéndolos iguales y llevando a su máxima dimensión la propuesta de tal manera que el amor sea la clave de toda la vida.

Como el “amor” es una palabra que hoy se suele identificar sólo con el sentimiento, la liturgia propone actitudes concretas frente al prójimo, recordando antiguos textos del Éxodo: no maltratar al extranjero, no hacer daño a la viuda ni al huérfano, prestar sin interés al pobre, respetando sus derecho a “pasar bien la noche” (1a. lectura).

Releídos en la actualidad, significan que el amor al prójimo supone la justicia social y el respeto a los derechos humanos.

En medio de las dificultades por lograrlo, recibimos el mensaje de la Palabra con la alegría del Espíritu Santo., sirviendo al Dios vivo y verdadero, después de abandonar a los ídolos (2ª. Lectura).

Mientras los “ídolos” pedían un culto que no tiene en cuenta al prójimo e incluso, como Moloc exigen los sacrificios de los niños, el Dios de Israel no sólo quiere el amor que se dirige a Él, sino también el amor que se dirige a dónde se encuentra su “imagen”, es decir, a cada varón y mujer de la humanidad brotada de su ternura creadora.

En un país donde continúa la lucha por suprimir las causas que provocan los  bolsones de pobreza, el importante índice de trabajo en negro con su consiguiente inseguridad social, la propuesta de Jesús nos vuelve a interrogar sobre el amor al Dios de la Vida y la Libertad y sobre los vínculos que establecemos en la solidaridad de cada día.

Quizás por eso canta el poeta: “Sólo el amor convierte en milagro el barro” (Canción divulgada por Silvio Rodríguez).

Bienvenida

Este es el encuentro de los que nos proponemos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. No siempre lo logramos. Pero la gracia de nuestro Padre nos estimula a volver a intentarlo.

Antes de las lecturas

Al igual que los cristianos de Tesalónica, recibimos la Palabra en medio de las dificultades  que estamos viviendo, pero con la alegría que da el Espíritu Santo.

Lecturas bíblicas: Éxodo 22,20-26; Salmo 17,2-4.47. 51ab; 1 Tesalonicenses 1,5c-10; Mateo 22, 34-40

Oración universal

A cada intención respondemos: Danos Señor,  tu gracia y tu amor.

-Para que la Iglesia sea comunidad de amor, encuentro y solidaridad. Oremos…

-Para que los gobernantes y representantes del pueblo  contribuyan a la construcción de una Patria de hermanos. Oremos…

-Para que los que se sienten tristes y abandonados no pierdan su capacidad de amor. Oremos…

-Para que nuestra vida se sintetice en el amor a Vos y al prójimo como a nosotros mismos. Oremos…

Presentación de los dones

Muchos granos hacen un solo pan, muchas uvas un solo vino.
Somos muchos pero el amor a Dios y al prójimo nos hace uno en el Señor.

Comunión

Es el amor el que nos une y nos da vida.
Dice el Señor: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi padre lo amará e iremos a él” (Juan 14, 23: Antífona del Aleluia).
En la comunión el amor divino viene a nosotros.

Cantamos...

Envío

Nuestro encuentro concluye pero nuestro proyecto continúa en el amor de cada día.

Nos despedimos cantando...

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Sábado 1 de noviembre - Solemnidad de todos los santos
SANTOS Y SANTAS EN LA VIDA COTIDIANA

1 noviembreEl autor del libro del Apocalipsis describe una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua (1ª lectura).

Este pueblo comprende los santos del Antiguo Testamento, desde el justo Abel y el fiel patriarca Abraham, los del Nuevo Testamento, los numerosos mártires del inicio del cristianismo y los beatos y santos de los siglos sucesivos, hasta los testigos de Cristo de nuestro tiempo.

“La fiesta de Todos los Santos que hoy celebramos nos recuerda que  la meta de nuestra existencia no es la muerte, sino el paraíso. Lo escribe en apóstol Juan: “Lo que seremos no ha sido aún revelado. Sabemos entretanto que cuando él se habrá manifestado, nosotros seremos similares a él, porque lo veremos como él es” (2ª lectura).

Los santos no son superhombres, ni han nacido perfectos. Son como nosotros, como cada uno de nosotros, son personas que antes de alcanzar la gloria del cielo han vivido una vida normal, con alegrías y dolores, fatigas y esperanzas.

Pero ¿qué les ha cambiado su vida? El amor de Dios, lo han seguido con todo el corazón, sin condiciones ni hipocresías. Han empleado su vida al servicio de los otros, han soportado el sufrimiento y adversidades sin odiar y respondiendo al mal con bien, difundiendo alegría y paz.

Ser santos no es un privilegio de pocos, como quien tuvo una gran herencia. Todos nosotros en el bautismo hemos recibido la herencia que nos permite ser santos. La santidad es una vocación para todos. Todos por lo tanto estamos llamados a caminar en el camino de la santidad y este camino tiene un nombre y un rostro: el rostro de Jesucristo.

Él nos enseña a volvernos santos. Él en el evangelio nos muestra el camino: el de las beatitudes. El reino de los cielos, de hecho es para quienes no pone su seguridad en las cosas sino en el amor de Dios; para quienes tiene un corazón simple, humilde, no presumen de ser justos y no juzgan a los otros. Quienes saben sufrir con quien sufre y alegrarse con quien se alegra, no son violentos pero misericordiosos y tratan de ser operarios de reconciliación y de paz. El santo, la santa es artífice de reconciliación y de paz; ayuda siempre a la gente a reconciliarse y ayuda siempre para que haya paz. ¡Es así de linda la santidad; es un hermoso camino! (Homilía de  papa Francisco, 1º de noviembre de 2013).

Bienvenida

En esta Solemnidad de Todos los Santos y de Todas las Santas recordamos las palabras con las que Benedicto XVI comenzó esta celebración: "Queridos hermanos y hermanas, hoy contemplamos el misterio de la comunión de los santos del cielo y de la tierra.
No estamos solos; estamos rodeados por una gran nube de testigos: con ellos formamos el Cuerpo de Cristo, con ellos somos hijos de Dios, con ellos hemos sido santificados por el Espíritu Santo.
El glorioso ejército de los santos intercede por nosotros ante el Señor; nos acompaña en nuestro camino hacia el Reino y nos estimula a mantener nuestra mirada fija en Jesús, nuestro Señor, que vendrá en la gloria en medio de sus santos."

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios es un estímulo a la plena confianza en que hemos sido creados para la Vida y la felicidad definitiva.
Seguir el camino de Jesús es entrar en su escuela de alegría y de santidad.
“Somos un pueblo que camina y juntos caminando queremos alcanzar, otra ciudad que no se acaba, ciudad de amor y eternidad.”

Lectura bíblicas Apocalipsis 7,2-4.9-14; Salmo 23,1-6; 1 Juan 3,1-3; Mateo 4,25-5,12

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre Nuestro.

-Por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios. Oremos…

-Por los hombres y mujeres responsables de proteger la creación, cuidando su ecología. Oremos…

-Por los enfermos, los desocupados, los que viven tristes y angustiados. Oremos…

-Por los  creyentes de las diversas religiones, y todo hombre y mujer de buena voluntad, constructores de la paz. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos el pan que será Pan de Vida.
Presentamos el vino que será bebida de salvación.
Son los dones humanos que serán para nosotros anticipo del banquete pascual de todos los santos y las santas junto al Señor resucitado.

Comunión

En la comunión recibimos el Cuerpo y la Sangre del Señor Resucitado. Él nos dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.
Esta es la mesa de los peregrinos y peregrinos de la tierra que esperamos el banquete definitivo en la comunión de las santas y de los santos, resucitados en la vida perdurable.

Cantamos...

Envío

Nos bendice el Dios de la Vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Nos despedimos con la esperanza de encontrarnos un día, con todos los santos y las santas, junto al Señor Resucitado.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 2 de noviembre - Conmemoración de todos los fieles difuntos
UNIDOS EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

2noviembreLa Conmemoración de los Fieles Difuntos es una ocasión de manifestación de la religiosidad popular, según distintas tradiciones, culturas y sensibilidades.

Los distintos textos bíblicos, las oraciones y los cantos que la liturgia propone para este día van introduciendo en una realidad intangible resumida en una expresión de la fe: “creo en la resurrección de los muertos”

¿Por qué si Dios estableció un compromiso con los hombres y mujeres concretos  y si quiso compartir en Jesucristo un tiempo determinado de nuestra historia, permitirá que cada persona, nacida de un chispazo de su amor, se apague definitivamente en la nada?

La Eucaristía nos une a quienes ha no están visiblemente con nosotros y nos alienta a reconocer el destino definitivo de todos los vivientes. Una cadena solidaria recorre en misteriosa unión a quienes ya se encuentran en la plenitud de la vida, a quienes experimentan el proceso de purificación definitiva y a quienes vislumbramos anticipos que se expresan en fórmulas precisas: “Creo en la comunión de los santos, la resurrección de la carne y la vida perdurable”.

Los Santos nos demuestran con su vida que quien es fiel a Dios y a su palabra experimenta ya en esta tierra la calidez de su amor y después el 'ciento' en la eternidad. Esto es lo que esperamos y le pedimos al Señor para nuestros hermanos y hermanas difuntos.

Con sabiduría la Iglesia puso en secuencia la fiesta de Todos los Santos y la conmemoración de todos los fieles difuntos. A nuestra oración de alabanza a Dios y de veneración de los espíritus beatos se une la oración de sufragio por cuantos nos precedieron en el paso de este mundo a la vida eterna” (Papa Francisco, 1 de noviembre de 2013).

Bienvenida

Hoy recordamos a todos nuestros queridos difuntos y difuntas.
Ellos y nosotros esperamos reunirnos, finalmente, junto a Jesús Resucitado, el vencedor definitivo del mal y de la muerte.

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios es un estímulo a la plena confianza en que hemos sido creados para la Vida y la felicidad definitiva. Del Amor salimos y al Amor esperamos llegar.

Lectura bíblicas sugeridas: Sabiduría 3,1-6.9; Salmo 129; 1 Corintios 15,51-57; san Juan 11,21-27

Oración universal

A cada intención respondemos:Te  pedimos, Dios de la Vida.

-Por la Iglesia, familia de los creyentes en Jesús, llamados a dar testimonio de su fe ante la dura realidad de la muerte. Oremos…

-Por quienes han muerto a causa de la enfermedad, los accidentes, las violencias, el transcurso de los años o la entre heroica a sus hermanos. Oremos…

-Por las intenciones de todos los que en este día recuerdan a los difuntos queridos, para que encuentren consuelo y esperanza afirmados en la fe en Jesucristo, el Señor Resucitado. Oremos…

-Por nuestros queridos difuntos y difuntas, para que Dios los introduzca en el reino de la serenidad, la alegría y la felicidad. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos el pan que será Pan de Vida. Presentamos el vino que será bebida de salvación. Son los dones humanos que serán para nosotros anticipo del banquete pascual junto al Señor resucitado.

Comunión

En la comunión recibimos el Cuerpo y la Sangre del Señor Resucitado. Él nos dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

Cantamos...

Envío

Nos bendice el Dios de la Vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Nos despedimos con la esperanza de encontrarnos un día, con todos nuestros difuntos, unidos al Señor Resucitado.

Nos despedimos cantando...

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Para rezar...

HIMNO VÍSPERAS.
IV SEMANA DURANTE EL AÑO

Señor, tú eres santo: yo adoro, yo creo:
tu cielo es un libro de páginas bellas,
do en noches tranquilas mi símbolo leo,
que escribe tu mano con signos de estrellas.

En vano con sombras el caos se cierra:
tú miras al caos, la luz nace entonces;
tú mides las aguas que ciñen la tierra,
tú mides los siglos que muerden los bronces.

El mar a la tierra pregunta tu nombre,
la tierra a las aves que tienden su vuelo;
las aves lo ignoran; preguntan al hombre,
y el hombre lo ignora; pregúntenlo al cielo.

El mar con sus ecos ha siglos que ensaya
formar ese nombre, y el mar no penetra
misterios tan hondos, muriendo en la playa,
sin que oigan los siglos o sílaba o letra.

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diamadre
barrita
barrita
maestro
barrita
gottau
barrita
bajalibros
barrita
gonzalez
barrita
barrita
barrita
separador

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