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Por Miguel Ángel Osimani
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE MAYO 2021
   
-Domingo 2 de mayo 2021 - 5º Domingo de Pascua - Ciclo B
-Sábado 8 de mayo 2021 - Solemnidad Nuestra Señora de Luján
-Domingo 9 de mayo 2021 - 6º Domingo de Pascua - Ciclo B
-Domingo 16 de mayo 2021 - Ascensión del Señor
-Domingo 23 de mayo 2021 - PENTECOSTÉS
-Domingo 30 de mayo 2021 - La Santísima Trinidad
-Domingo 6 de junio 2021 - Corpus Christi
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Domingo 2 de mayo de 2021 / Quinto Domingo de Pascua. Ciclo B.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Celebramos hoy el quinto domingo de Pascua; de este tiempo de gracia y de gozo que reaviva nuestra fe, acrecienta nuestra esperanza y nos profundiza en el amor: Jesús está con nosotros y una corriente de vida circula de Él, la vid verdadera, hacia nosotros, los sarmientos.

Jesús, en la imagen de la vid nos presenta la Iglesia, de la que Él es la cepa y nosotros los sarmientos que debemos formar una sola cosa con Él, ya que si nos separamos de Cristo perderemos la vida de la gracia, lo que verdaderamente significa la muerte espiritual. Cristo es la fuente y origen de todo apostolado, por eso, de nuestra unión vital con Él depende la fecundidad de nuestro apostolado.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hch 9, 26-31)        

En esta lectura se nos presenta la situación de las primeras comunidades cristianas cuando Pablo visitó Jerusalén; si por un lado convivían en paz y se construían nuevas comunidades, por otro, los antiguos creyentes rehuían acoger a los nuevos convertidos.

SALMO RESP.:    (21, 26b-28. 30-32)      

R.    Te alabaré Señor, en la gran asamblea.

2ª. LECTURA:     (1 Jn 3 18-24)   

Acojamos con verdadero interés la exhortación del apóstol Juan a vivir una vida de amor real y práctico, porque éste es el mandamiento del Señor, y cumplirlo es tener la paz verdadera.

EVANGELIO:   (Jn 15, 1-8)

Escuchemos ahora, en la proclamación del santo Evangelio, a Jesús que nos manifiesta la necesidad de estar realmente unidos a Él, como los sarmientos están unidos a la vid, si queremos dar buenos frutos.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Unidos a Jesucristo y por medio de su Espíritu, hagamos ahora esta plegaria confiada, recordando lo que antes nos ha dicho: "Si ustedes permanecen en mí..., pidan lo que quieran y lo obtendrán".

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"QUE DEMOS FRUTOS DE VIDA, SEÑOR"

—Porque queremos que el mensaje de Salvación que la Iglesia proclama, sea escuchado por todos los hombres y nos lleve a vivir en íntima comunión con Jesucristo y los hermanos, te pedimos...

—Para que, como en las primeras comunidades cristianas, nuestra comunidad diocesana, junto a nuestros obispos y nuestros sacerdotes, camine siempre guiada por el Espíritu Santo, te pedimos…

—Para que en nuestra patria se viva en una auténtica justicia social y nos haya más familias sin trabajo, sin techo o injustamente marginadas, te pedimos...

—Para que los que están sufriendo en sus cuerpos o en sus espíritus, encuentren en nosotros, esa misma caridad que era el signo distintivo de las primeras comunidades cristianas, te pedimos…

—Para que toda nuestra comunidad, como sarmientos del Señor, demos verdaderos frutos de vitalidad divina, y así todos los hombres puedan ver en nosotros a Cristo, te pedimos...

 

CELEBRANTE:

Padre bueno, te rogamos nos concedas la gracia de permanecer en tu amistad a fin de dar fruto y realizar lo que con fe te hemos pedido. Por tu Hijo que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

La ofrenda que ahora el Señor espera de cada uno de nosotros, es nuestra disposición a ser los sarmientos unidos vitalmente a su Hijo, la Vid verdadera.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Con la firme convicción de que Jesucristo está realmente presente en esta comunidad de fe, realicemos ahora, todos juntos, la acción de gracias por su amor renovador.

COMUNIÓN:

Es el mismo Jesús quien nos dice: "Tomen y coman porque éste es mi cuerpo entregado por ustedes". Por esto, los que tenemos fe y queremos vivir de verdad como Él nos enseña, nos acercamos llenos de alegría y confianza en su palabra de vida, a recibirlo sacramentado.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Dios hoy nos sigue hablando y pidiéndonos, de muchas formas, que sigamos dando los frutos que el Evangelio reclama: responder con prontitud y con generosidad a su inmenso amor.

Nos despedimos cantando...

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Sábado 8 de mayo de 2021 / Solemnidad de Nuestra Señora de Luján. (Argentina)

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Celebramos hoy, en toda nuestra patria Argentina la solemnidad de nuestra Madre y Patrona, la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján. Y hoy el Señor, en sus últimas palabras, desde la Cruz, nos da a su madre como nuestra Madre.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hechos 1, 12-14; 2, 1-4. Ó Gn 3, 9-15. 20)        

SALMO RESP.:    (Lc 1, 46-55)      

R.    El Señor hizo en mi maravillas: ¡gloria al Señor!

2ª. LECTURA:     (Efesios 1, 3-14)   

EVANGELIO:   (Juan 19, 25-27)

María supo decirnos una vez “hagan todo lo que Él les diga”. Por eso, prestemos atención a la Palabra del Señor para saber qué quiere que hagamos. Hoy pensemos estas cosas mirando no sólo a nuestra vida personal sino al andar de nuestra patria.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Unidos a nuestra Madre Santísima, junto a estas intenciones que elevamos a nuestro Padre, pidámosle que Ella nos enseñe a caminar unidos hacia la casa paterna, a fin que toda la humanidad sea una sola familia.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"CON MARÍA DE LUJÁN, TE LO PEDIMOS SEÑOR"

—Para que la Santa Iglesia y el Papa Francisco siga siendo signo del amor de Dios en medio de los hombres, mientras esperamos al Señor que ya viene a salvarnos, oremos...

—Para que nuestra Iglesia diocesana, en íntima unión con su Obispo, asuma con responsabilidad el compromiso de ser anunciadores de la Buena Noticia de Jesús, oremos…

—Para que la paz en el mundo, que tanto necesitamos, se convierta en una realidad, por la conversión sincera del corazón de todos los hombres, oremos...

—Para que los más necesitados, los pobres de este mundo, encuentren en María Santísima su protección maternal, y que sea en sus vidas un motivo para seguir esperando, oremos…

—Por todas las familias de nuestra comunidad, para que por la auténtica conversión de nuestras vidas, apartándonos del pecado y la soberbia, nos preparemos convenientemente para recibir al Señor y celebrar con un auténtico espíritu cristiano la Navidad, oremos...

 

CELEBRANTE:

Escucha, Padre, nuestras oraciones y haz que siguiendo el ejemplo de la Virgen María, seamos dóciles a la inspiración de tu Espíritu, para poder llevar a Cristo a los hermanos y proclamar tu grandeza con nuestras alabanzas y la santidad de nuestras costumbres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

En este pan y en este vino que ahora presentamos a nuestro Padre, ofrezcámosle nuestro humilde y perseverante trabajo de transformación de nuestro corazón, como señal de su presencia salvadora en nosotros.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

En la plegaria solemne de la Iglesia damos gracias a Dios recordando lo que ha hecho con la Santísima Virgen. Damos gracias porque a nosotros también nos ha llamado a la plena unión con Él por siempre.

COMUNIÓN:

María nos lleva a Jesús, por eso ahora nos invita a preparar nuestro corazón para encontrarnos con su Hijo. Si podemos, nos acercamos a comulgar, sino pidámosle a Jesús que toque espiritualmente nuestro corazón con el deseo de reconciliarnos y poder recibirlo pronto.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Como pueblo de Dios que peregrina en la Argentina, nos vamos a casa reconfortados por el amor de Dios y la presencia maternal de María de Luján.  Que  ella  nos  guie  para  hacer  todos  los  días  un  país  mejor.

Nos despedimos cantando...

 
 
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Domingo 9 de mayo de 2021 / Sexto Domingo de Pascua. Ciclo B.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Nos encontramos celebrando la gran fiesta cristiana: la Pascua; y concretamos hoy celebramos el domingo sexto de este tiempo en el cual nos hallamos ya en la etapa final, en que se acentúa el hecho de la no presencia física de Jesús, de la acción del Espíritu Santo y de la misión de la Iglesia como continuadora del camino de Jesucristo.

El infinito amor de Dios por nosotros se hace visible en el envío de su Hijo, que con su muerte y resurrección nos alcanzó el perdón de nuestros pecados y nos devolvió la dignidad de hijos de Dios. Y su mandamiento principal es que lo amemos a él y a nuestro prójimo, ya que el que no ama a l prójimo no conoce a Dios, porque Él es amor. Y hoy nos pide que nos identifiquemos con Jesús, que obramos y sirvamos como Él y que nos entreguemos a nuestros hermanos.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hch 10, 25-26. 34-35. 44-48)        

Con este relato de la acogida dentro de la Iglesia, al primer cristiano que no era judío, se rompen definitivamente todas las barreras de razas y de pueblos, es la universalidad de la salvación.

SALMO RESP.:    (97, 1-4)      

R.    El Señor reveló su victoria a las naciones.

2ª. LECTURA:     (1 Jn 4, 7-10)   

En esta carta vemos claramente la inmensidad del amor y la misericordia de Dios.

EVANGELIO:   (Jn 15, 9-17)

En el santo Evangelio, Jesús nos exhorta a permanecer en su amor, que es la fuente y el motor para toda nuestra vida. Lo aclamamos gozosamente con el canto del Aleluya.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Y ahora, queridos hermanos y hermanas, invoquemos a Dios, Padre todopoderoso, que resucitó a Jesús, nuestro jefe y salvador, y firmemente arraigados en su amor, elevemos nuestra humilde y confiada plegaria.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, ILUMÍNANOS CON LA LUZ DE CRISTO"

—Padre santo, que hiciste pasar a tu Hijo amado de las tinieblas de la muerte a la luz de tu gloria, haz que tu Iglesia camine por la firmeza y fidelidad hacia tu luz admirable, y por ello te pedimos...

—Padre bueno, que nos has salvado por la fe, haz que nuestra Iglesia diocesana viva siempre según la fe que profesamos en nuestro bautismo, y por ello te pedimos…

—Padre justo, que por la victoria de la cruz elevaste a Cristo sobre la tierra, haz que todos los hombres y todos los pueblos alcancen la paz que Él vino a traer con su muerte y resurrección, y por ello te pedimos...

—Padre misericordioso, que has glorificado a tu Hijo, ayuda a los que sufren, da libertad a los presos, la salud a los enfermos, el consuelo a los abandonados, y que en todos nosotros ellos descubran tu amor providente, y por ello te pedimos…

—Padre y Señor de la historia, haz que nuestras vidas, oculta en tI con Cristo, brillen en el mundo, para que sean un constante testimonio de discípulos suyos, amando, sirviendo y ayudando a los demás, y por ellos te pedimos...

 

CELEBRANTE:

Dios nuestro, Padre de todos los hombres, que por la resurrección de tu Hijo nos has dado una esperanza auténtica, derrama sin cesar sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que él transforme nuestras vidas y se manifiesta en nuestras obras. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al presentar estas ofrendas al Padre, ofrezcámonos nosotros mismos para ser verdaderamente otros Cristo que se entreguen a Él y a los hermanos, en especial a los más necesitados.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Y ahora, con la alegría de la salvación que el Padre nos ha dado por su Hijo, y con la ayuda del Espíritu de Amor, elevemos nuestro canto de acción de gracias.

COMUNIÓN:

"No hay amor más grande que dar la vida por los amigos", nos ha dicho el Señor en el Evangelio. Y Él ha dado la vida por nosotros y nos ha elegido como amigos suyos. Participemos ahora de su Cuerpo y que esta alegría nos dure siempre y nos haga vivir como hombres renovados.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Recordando que el próximo domingo celebraremos la Fiesta de la Ascensión del Señor, día que en todo el mundo se lleva a cabo la Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales, este año bajo el lema de: “La verdad os hará libres", regresamos a nuestros hogares con el compromiso de la misión para la que hemos sido elegidos: ir por todo el mundo y anunciar la Buena Nueva de la Salvación.

Nos despedimos cantando...

 

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Domingo 16 de mayo de 2021 / Solemnidad de la Ascensión del Señor. Ciclo B.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Celebramos hoy la Fiesta de la Ascensión del Señor a la gloria del Padre. Una "fiesta que nos hace revivir el momento en que Cristo resucitado se despidió de los suyos para entrar definitivamente en la gloria divina."

Y en este día, como todos los años y de acuerdo con el Decreto del Concilio Vaticano II sobre los Medios de Comunicación Social, se desarrolla la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, este año bajo el lema de: "Ven y lo verás" Comunicar encontrando a las personas donde están y como son.

El Señor nos manifiesta hoy, con esta fiesta, el punto culminante de la vida y obra de su Hijo: Cristo que asciende al Cielo y marca el punto de partida de la misión de la Iglesia. Él envía a sus discípulos, de entonces y de siempre, a anunciar el Evangelio a todos los hombres, utilizando para ello, todos los medios necesarios, y es así, que la utilización de los medios de comunicación social, surge del mandato del mismo Cristo.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hch 1, 1-11)        

En este relato de la Ascensión vemos la inauguración en la tierra, del tiempo de la Iglesia, que ha de llevar a cabo su misión hasta la segunda venida gloriosa del Hijo de Dios.

SALMO RESP.:    (46, 2-3. 6-9)      

R.    El Señor asciende entre aclamaciones.

2ª. LECTURA:     (Ef 1, 17-23)   

Pablo pide para nosotros, el espíritu de sabiduría y revelación para conocer el plan salvífico de Dios y la grandeza de su poder.

EVANGELIO:   (Mc 16, 15-20)

En el santo Evangelio escuchamos al mismo Jesús que, antes de su partida, envía a sus discípulos a llevar el anuncio de la Buena Noticia a todas las naciones.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Unidos al Rey de la Gloria, nuestro hermano y Señor, que elevado sobre la tierra atrae a todos hacia sí, oremos al Padre que escucha siempre la plegaria de su Iglesia.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"POR CRISTO GLORIFICADO, TE LO PEDIMOS SEÑOR"

—Padre bueno, te pedimos por el Santo Padre, para que su mensaje llegue a todos los hombres, especialmente a los comunicadores sociales, y ellos lo reciban en su corazón y lo pongan en práctica, oremos...

—Padre santo, te pedimos por nuestro Obispo, para que bajo su guía podamos cumplir el mandato de anunciar la Buena Noticia y formar una Iglesia diocesana verdaderamente comprometida con la nueva evangelización, oremos…

—Señor, te pedimos por los comunicadores sociales, para que con conciencia crítica y una mayor capacidad de discernimiento, sean responsables de la comunicación que hacen, ejerciendo el control sobre las noticias falsas, desenmascarándolas y siendo llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir, oremos...

—Señor, te pedimos por todos jóvenes, para que sean capaces de, saliendo de ellos mismos y encaminándose hacia la búsqueda de la verdad, aprendan a escuchar, recibiendo el testimonio límpido de personas cuyas vidas han cambiado por el encuentro con Jesús, oremos…

—Señor, te pedimos por todos los cristianos, para que viviendo la esperanza de Jesús Resucitado y ya en la Gloria del Padre, esperemos con alegría al Espíritu Santo, que con su fuerza, cambiará nuestras vidas, oremos...

 

CELEBRANTE:

Padre misericordioso, concédenos lo que con fe te hemos pedido y, junto con el Espíritu Santo que nos has prometido, danos la irresistible esperanza de sentirnos atraídos hacia donde tu Hijo nos ha precedido. Te lo pedimos por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Ofrezcámonos ahora a Dios, para ser sus instrumentos, y sirviéndolo a Él y a nuestros hermanos, podamos ser auténticos promotores de la unidad y el progreso de todos los hombres.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Llenos de alegría porque Jesucristo ha resucitado y vive ahora y por siempre con Dios, hagamos nuestra acción de gracias al Padre, que con su amor quiere que nosotros también lleguemos allí.

COMUNIÓN:

El Padre todopoderoso ya desde este mundo nos hace participar de su vida divina y aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, que ahora se nos da como verdadero alimento para este camino.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

El Señor hoy nos ha enviado a anunciar el Evangelio a toda la creación, prometiéndonos que su Espíritu nos acompañará en esta misión. Que toda esta semana sea una verdadera preparación para recibir el próximo domingo, en la Solemnidad de Pentecostés, ese mismo Espíritu que Él nos envía.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 23 de mayo de 2021 / Solemnidad de Pentecostés.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Finalizamos hoy la gran celebración de la Pascua, con la Solemnidad de Pentecostés. Y hoy nos hemos reunido como los primeros discípulos y sentimos la presencia del Resucitado en medio nuestro. Hoy conmemoramos el comienzo de la vida de la Iglesia, que nace y crece bajo la acción del Espíritu Santo.

Consumada la obra de la redención, Cristo cumple su promesa y envía el Espíritu Santo a la Iglesia naciente y a la Iglesia de todos los tiempos, para iluminar a todos los hombres en el conocimiento de la verdad revelada, y guiarnos y sostenernos en el camino hacia la Casa del Padre. "Y el Espíritu Santo, descendiendo sobre ellos con fuerza extraordinaria, los hizo capaces de anunciar a todo el mundo la enseñanza de Cristo Jesús. Como entonces los Apóstoles, también nosotros nos encontramos reunidos en un gran cenáculo de Pentecostés, anhelando la efusión del Espíritu."

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hch 2, 1-11)        

Escuchemos cómo se nos presenta la presencia transformadora del Espíritu entre los Apóstoles. Con símbolos del Antiguo Testamento se expresa el don sorprendente de Dios.

SALMO RESP.:    (103, 1ab. 24ac. 29b-31. 34)      

R.    Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.

2ª. LECTURA:     (1 Co 12, 3b-7. 12-13)   

Pablo escribe a la comunidad de Corinto, y en ellos a nosotros, dando el criterio para conocer si realmente todo proviene o no de Dios; el criterio es la fe y la adhesión a Jesucristo, y el servicio y cohesión comunitarios.

SECUENCIA:        

Antes de escuchar el Evangelio, unámonos desde el fondo del corazón, a esta antigua plegaria al Espíritu Santo, pidiéndole a Él que venga a nosotros, nos renueve y acompañe.

EVANGELIO:   (Jn 20, 19-23)

Y ahora hermanos, es el mismo Jesús, el Señor Resucitado, quien promete a sus discípulos y hoy a nosotros, su gran legado: el don de su Espíritu.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Y ahora, bajo el impulso del Espíritu Santo, que ora en nuestro interior, dirijamos al Padre del Cielo nuestra oración filial, en la que le pedimos por las necesidades de la Iglesia y por las de todos los hombres.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, ENVÍA TU ESPÍRITU Y RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA"

—Para que en la Iglesia, el Espíritu Santo, Dios mismo en el corazón de cada creyente y en el corazón de la humanidad, nos ayude a ser cada día más dóciles a sus inspiraciones que nos conducen a la salvación, te pedimos...

—Para que el Papa Francisco siga siendo el permanente ejemplo de anuncio del Evangelio a todos los hombres y hasta los confines del mundo, te pedimos…

—Para que nuestros obispos, asistidos e iluminados permanentemente por el Espíritu de tu Hijo, puedan guiarnos para formar comunidades diocesanas unida por un auténtico amor, te pedimos...

—Para que tu Santo Espíritu ilumine la mente de nuestros gobernantes y de todo nuestro pueblo, y así el odio se convierta en amor, el sufrimiento en gozo y podamos vivir en verdadera paz, te pedimos…

—Para que tu Santo Espíritu que todo lo renueva, ilumine a los que tienen en sus manos el que pueda controlarse pronto esta epidemia, para que se devuelva la salud a los afectados, la paz a los lugares a donde ha llegado, se sostenga y proteja al personal sanitario que la combate e inspires y bendigas a los que trabajan para controlarla, te pedimos...

-Para que todos los cristianos dejemos que el Espíritu Santo actúe en nuestros corazones y transforme nuestras vidas, para que toda ella sea un compromiso a ser verdaderamente los discípulos de tu Hijo y los testigos de su resurrección, te pedimos...

 

CELEBRANTE:

Padre bueno, queremos continuar el camino de tu Hijo; haz que nos dejemos llenar de su Espíritu para ir realizando, cada vez más, su Reino en la vida de los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Nos ofrecemos de corazón al Padre, con el compromiso de ser dóciles a las mociones de su Espíritu y ser así, constructores de la unidad que Él quiere para su Iglesia.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

En cada Eucaristía pedimos que el Espíritu Santo haga realidad lo que nuestras palabras expresan al renovar el memorial de Jesucristo con los signos del pan y del vino; pidámoslo hoy muy especialmente.

COMUNIÓN:

La Iglesia va peregrinando, anunciando la cruz del Señor hasta que Él venga; y en este constante peregrinar es el mismo Señor quien nos fortalece con su propio Cuerpo.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Nuestro compromiso es el de los primeros cristianos: reunidos en la misma fe y en la celebración de la Eucaristía, nos dispersamos ahora a proclamar las maravillas de Dios en nuestras propias lenguas y en la diversidad de la vida de cada uno de nosotros, para que todos las puedan entender.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 11 de abril de 2021 / Solemnidad de la Santísima Trinidad.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Hermanos, el pasado domingo, con la celebración de Pentecostés, hemos terminado la gran celebración festiva del Misterio Pascual de Cristo. Y hoy celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad: la confesión de nuestra fe en un solo Dios en tres Personas; el gran misterio que supera toda inteligencia humana.

Nuestro Dios es un Dios muy cercano a nosotros: permanece con nosotros y entre nosotros hasta el final de la historia. No es un Dios solitario, vive en familia, y el amor está siempre presente en esa relación familiar entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y desde ese amor –que vive en nosotros por la gracia del Espíritu Santo–, todo se puede alcanzar. Esta es otra gran jornada en la que liturgia nos sugiere sobre todo ese amor que da fuerza para seguir viviendo en sintonía total con Dios y con los hermanos.

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Dt 4, 32-34. 39-40 )        

Moisés intenta que le pueblo de Israel tome conciencia de la presencia concreta de Dios; un Dios que se acerca a un pueblo, que le habla, y sobre todo, que vino para buscarlo para sí en medio de otro pueblo.

SALMO RESP.:    (32, 4-6. 9. 18-20. 22)      

R.    ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

2ª. LECTURA:     (Rom 8, 14-17)   

Pablo nos manifiesta que por nuestra unión al Misterio Pascual de Cristo, somos verdaderamente hijos de Dios, al que podemos llamar con toda confianza: Padre.

EVANGELIO:   (Mt 28, 16-20)

El Señor Jesús, antes de ascender junto al Padre, deja a sus Apóstoles, y en ellos a todos nosotros, la gran misión: hacer que todos los hombres y hasta el fin del mundo, se conviertan en sus discípulos.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos, glorifiquemos a Dios Padre que, por el Espíritu Santo, vivificó el cuerpo de su Hijo, para que su carne resucitada fuera fuente de vida para los hombres, y elevémosle esta oración humilde y confiada.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"

—Padre, te pedimos por la Santa Iglesia y el Papa Francisco, para que siempre recibamos por ellos, la gracia de Jesucristo, el amor del Padre y el don del Espíritu Santo que producirán en nosotros la esperanza, una esperanza que no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, oremos...

—Te pedimos por nuestra Iglesia diocesana, para que en esta fiesta de la Santísima Trinidad, nuestro propósito sea un propósito sencillo y nada misterioso: intentar amar a Dios y al prójimo con el amor que Jesús de Nazareth nos amó., oremos...

—Te pedimos por nuestra patria, para que todos los que la habitamos, confesándote como único Dios en tres Personas, vivamos en la fe, en la esperanza y en el amor, oremos...

—Te pedimos por todos los enfermos, por los que sufren, los que están fuera de sus hogares, para que encuentren en nosotros una mano tendida que les ayude en sus necesidades y los anime a creer y a esperar, oremos...

—Te pedimos por toda nuestra comunidad, para que no sólo recemos al Dios Trino, sino que vivamos  trinitariamente, en comunión de fe y amor con todos, considerándonos hermanos de todos y haciendo de este mundo la casa de Dios, oremos...

 

CELEBRANTE:

Padre compasivo y bondadoso, que por el amor que nos tienes enviaste al mundo a tu Hijo para salvarnos, recibe nuestra súplica y que la acción del Espíritu Santo en nosotros la convierta en realidad. Te lo pedimos por tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al pedirle al Padre que santifique estos dones que ahora le presentamos, pidámosle que por ellos nos transforme en una continua oblación a Él.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Desde lo más íntimo de nuestro corazón, movido por el Espíritu Santo, surge ahora nuestra gozosa acción de gracias, porque el Padre nos ha mostrado su infinito amor en la obra Pascual de su Hijo.

COMUNIÓN:

El Señor hoy nos ha revelado el gran misterio de la comunión trinitaria; nuestra comunión eucarística tiene que ser un vivo reflejo y una participación de ella.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

"La segunda Persona de la Santísima Trinidad, que se encarnó y se hizo hombre en Cristo, está presente entre nosotros en el sacramento de la Eucaristía. Este es el tesoro más grande de la Iglesia, que lo conserva con inmensa gratitud y amor." A la Eucaristía está dedicada la fiesta de "Corpus Christi", que celebraremos el próximo domingo y a la que todos estamos llamados a participar.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 6 de junio de 2021 / Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Ciclo B.

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Hoy la Iglesia universal está de fiesta; celebramos la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, la fiesta del Corpus Christi. La presencia de nuestro Dios bajo las apariencias del pan y del vino. Cristo oculto pero realmente presente entre nosotros, su pueblo, con quien quiso quedarse hasta el final de los tiempos.

La solemnidad del Corpus Christi nos invita a meditar en el singular camino que es el itinerario salvífico de Cristo a lo largo de la historia. La Eucaristía, sacramento de la muerte y de la resurrección del Señor, constituye el corazón de este itinerario espiritual escatológico. Hoy más que nunca, preparémonos, tanto individual como comunitariamente, para profundizar el gran don del Pan partido para nosotros en la celebración eucarística.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Ex 24, 3-8)        

Ya en el Antiguo Testamento, Dios hace una alianza con su pueblo, que ya es figura de la Eterna y definitiva que se realizará por la Sangre del mismo Hijo de Dios

SALMO RESP.:    (115, 12-13. 15-18)      

R.    Alzaré la copa de la salvación e invocaré el Nombre del Señor.

2ª. LECTURA:     (Hb 9, 11-15)   

El Apóstol nos presenta a Cristo como el sumo sacerdote de la Alianza, quien nos redime por lo que su muerte y su sangre significan: la entrega perfecta al Padre en el cumplimiento de su voluntad.

SECUENCIA:          

Con esta antigua secuencia, cantamos al misterio del que vivió siempre la Iglesia y del que seguiremos viviendo nosotros: el Pan y la Palabra de Dios.

EVANGELIO:   (Mc 14, 12-16. 22-26)

Escuchemos, en la proclamación del santo Evangelio, al mismo Jesús que hoy nos manifiesta su presencia real en la Eucaristía, que es la Nueva, Eterna y definitiva Alianza.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos y hermanas, elevemos a nuestro Padre del Cielo esta plegaria, por Cristo que nos invita a todos a su Cena y en ella entrega su Cuerpo y su Sangre para la vida del mundo.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"POR CRISTO, PAN DE VIDA, ESCÚCHANOS SEÑOR"

—Para que la Iglesia y el Santo Padre, sean siempre la ayuda por la que descubramos que la Eucaristía es un llamado a la santidad y al don de sí a los hermanos, porque la vocación de cada uno de nosotros es la de ser, junto a Jesús, pan partido por la vida del mundo, te pedimos...

—Para que el Espíritu de tu Hijo anime la acción de nuestros obispos y nuestros sacerdotes al servicio de la Iglesia, te pedimos...

—Para que todos los habitantes de esta nación tengamos siempre presente que la Eucaristía es el indispensable alimento que nos sostiene mientras atravesamos el desierto de este mundo y el verdadero fundamento de unidad que necesitamos para poder superar nuestras dificultades, te pedimos...

—Para que, por el Pan de vida con el que nos das el remedio de la inmortalidad y el germen de la resurrección, des la salud a los enfermos y la esperanza a los pecadores, te pedimos...

—Para que todos los que participamos del mismo Pan de Vida, vivamos llenos de fe esta Eucaristía y nos sintamos inmensamente agradecidos al Señor que cada día nos abre la mesa para darnos fuerza en el camino, te pedimos...

 

CELEBRANTE:

Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en El has realizado una nueva y definitiva Alianza con toda la humanidad, concédenos venerar de tal manera los sagrados misterios de su Cuerpo y de su Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de la redención. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Estos dones que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, deben ser un signo real de nuestra ofrenda al Padre: el compromiso de llegar a El pasando por nuestro hermano.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Uniéndonos al sacrificio que ofrece la Iglesia desde la salida del sol hasta el ocaso, demos gracias a Dios que ha querido establecer una Alianza de amor con todos los hombres.

COMUNIÓN:

Que la participación en este Pan de Vida, nos una entre nosotros y nos llene siempre de vida, y que realmente nos imprima los mismos sentimientos del Señor, amando a todos y cada uno de nuestros hermanos como Él nos ama a nosotros.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Esta participación del Cuerpo y la Sangre de Cristo debe unirnos entre nosotros y llenarnos de vida, imprimiéndonos los mismos sentimientos del Señor, amando a todos y cada uno de nuestros hermanos, como Él nos ama a nosotros.

Nos despedimos cantando...

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