ir al home ir a la revista ir a notas ir a archivo ir a guiones liturgicos ir a santo del mes ir a contacto ir a links ir a chiqui
 
Por Pbro. Eduardo A. González.
volver
GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE NOVIEMBRE 2014
 
-Sábado 1 de noviembre - Solemnidad de Todos los Santos
-Domingo 2 de noviembre - Conmemoración de todos los fieles difuntos
-Domingo 9 de noviembre. - Dedicación de la Basílica San Juan de Letrán
-Domingo 16 de noviembre. 33º domingo durante el año -Ciclo A
-Domingo 23 de noviembre - Solemnidad de Cristo Rey del Universo
-Domingo 30 de noviembre. 1º domingo de Adviento - Ciclo B
canciones
ir a guiones
volver | subir

Sábado 1 de noviembre - Solemnidad de todos los santos
SANTOS Y SANTAS EN LA VIDA COTIDIANA

1novEl autor del libro del Apocalipsis describe una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua (1ª lectura).

Este pueblo comprende los santos del Antiguo Testamento, desde el justo Abel y el fiel patriarca Abraham, los del Nuevo Testamento, los numerosos mártires del inicio del cristianismo y los beatos y santos de los siglos sucesivos, hasta los testigos de Cristo de nuestro tiempo.

“La fiesta de Todos los Santos que hoy celebramos nos recuerda que  la meta de nuestra existencia no es la muerte, sino el paraíso. Lo escribe el apóstol Juan: “Lo que seremos no ha sido aún revelado. Sabemos entretanto que cuando él se manifieste, nosotros seremos similares a Él, porque lo veremos como él es” (2ª lectura).

Los santos no son superhombres, ni han nacido perfectos. Son como nosotros, como cada uno de nosotros, son personas que antes de alcanzar la gloria del cielo han vivido una vida normal, con alegrías y dolores, fatigas y esperanzas.

Pero ¿qué les ha cambiado su vida? El amor de Dios, lo han seguido con todo el corazón, sin condiciones ni hipocresías. Han empleado su vida al servicio de los otros, han soportado el sufrimiento y adversidades sin odiar y respondiendo al mal con bien, difundiendo alegría y paz.

Ser santos no es un privilegio de pocos, como quien tuvo una gran herencia. Todos nosotros en el Bautismo hemos recibido la herencia que nos permite ser santos. La santidad es una vocación para todos. Todos por lo tanto estamos llamados a caminar en el camino de la santidad y este camino tiene un nombre y un rostro: el rostro de Jesucristo.

Él nos enseña a volvernos santos. Él, en el evangelio, nos muestra el camino: el de las beatitudes. El reino de los cielos, de hecho es para quienes no ponen su seguridad en las cosas sino en el amor de Dios; para quienes tiene un corazón simple, humilde, no presumen de ser justos y no juzgan a los otros. Quienes saben sufrir con quien sufre y alegrarse con quien se alegra, no son violentos, son misericordiosos y tratan de ser operarios de reconciliación y de paz. El santo, la santa es artífice de reconciliación y de paz; ayuda siempre a la gente a reconciliarse y ayuda siempre para que haya paz. ¡Es así de linda la santidad; es un hermoso camino! (Homilía de  papa Francisco, 1º de noviembre de 2013).

Bienvenida

En esta Solemnidad de Todos los Santos y Santas recordamos las palabras con las que Benedicto XVI comenzó esta celebración: "Queridos hermanos y hermanas, hoy contemplamos el misterio de la comunión de los santos del cielo y de la tierra.
No estamos solos; estamos rodeados por una gran nube de testigos: con ellos formamos el Cuerpo de Cristo, con ellos somos hijos de Dios, con ellos hemos sido santificados por el Espíritu Santo.
El glorioso ejército de los santos intercede por nosotros ante el Señor; nos acompaña en nuestro camino hacia el Reino y nos estimula a mantener nuestra mirada fija en Jesús, nuestro Señor, que vendrá en la gloria en medio de sus santos."

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios es un estímulo a la plena confianza en que hemos sido creados para la Vida y la felicidad definitiva.
Seguir el camino de Jesús es entrar en su escuela de alegría y de santidad.
“Somos un pueblo que camina y juntos caminando queremos alcanzar, otra ciudad que no se acaba, ciudad de amor y eternidad.”

Lecturas bíblicas Apocalipsis 7,2-4.9-14; Salmo 23,1-6; 1 Juan 3,1-3; Mateo 4,25-5,12

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Padre Nuestro.

-Por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios. Oremos…

-Por los hombres y mujeres responsables de proteger la creación, cuidando su ecología. Oremos…

-Por los enfermos, los desocupados, los que viven tristes y angustiados. Oremos…

-Por los  creyentes de las diversas religiones, y todo hombre y mujer de buena voluntad, constructores de la paz. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos el pan que será Pan de Vida.
Presentamos el vino que será bebida de salvación.
Son los dones humanos que serán para nosotros anticipo del banquete pascual de todos los santos y las santas junto al Señor resucitado.

Comunión

En la comunión recibimos el Cuerpo y la Sangre del Señor Resucitado. Él nos dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.
Esta es la mesa de los peregrinos y peregrinos de la tierra que esperamos el banquete definitivo en la comunión de las santas y de los santos, resucitados en la vida perdurable.

Cantamos...

Envío

Nos bendice el Dios de la Vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Nos despedimos con la esperanza de encontrarnos un día, con todos los santos y las santas, junto al Señor Resucitado.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
Domingo 2 de noviembre - Conmemoración de todos los fieles difuntos
UNIDOS EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

2novLa Conmemoración de los Fieles Difuntos es una ocasión de manifestación de la religiosidad popular, según distintas tradiciones, culturas y sensibilidades.

Los distintos textos bíblicos, las oraciones y los cantos que la liturgia propone para este día van introduciendo en una realidad intangible resumida en una expresión de la fe: “creo en la resurrección de los muertos”

¿Por qué si Dios estableció un compromiso con los hombres y mujeres concretos  y si quiso compartir en Jesucristo un tiempo determinado de nuestra historia, permitirá que cada persona, nacida de un chispazo de su amor, se apague definitivamente en la nada?

La Eucaristía nos une a quienes ya no están visiblemente con nosotros y nos alienta a reconocer el destino definitivo de todos los vivientes. Una cadena solidaria recorre en misteriosa unión a quienes ya se encuentran en la plenitud de la vida, a quienes experimentan el proceso de purificación definitiva y a quienes vislumbramos anticipos que se expresan en fórmulas precisas: “Creo en la comunión de los santos, la resurrección de la carne y la vida perdurable”.

Los Santos nos demuestran con su vida que quien es fiel a Dios y a su palabra experimenta ya en esta tierra la calidez de su amor y después el 'ciento' en la eternidad. Esto es lo que esperamos y le pedimos al Señor para nuestros hermanos y hermanas difuntos.

"Con sabiduría la Iglesia puso en secuencia la fiesta de Todos los Santos y la conmemoración de todos los fieles difuntos. A nuestra oración de alabanza a Dios y de veneración de los espíritus beatos se une la oración de sufragio por cuantos nos precedieron en el paso de este mundo a la vida eterna” (Papa Francisco, 1 de noviembre de 2013).

Bienvenida

Hoy recordamos a todos nuestros queridos difuntos y difuntas.
Ellos y nosotros esperamos reunirnos, finalmente, junto a Jesús Resucitado, el vencedor definitivo del mal y de la muerte.

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios es un estímulo a la plena confianza en que hemos sido creados para la Vida y la felicidad definitiva. Del Amor salimos y al Amor esperamos llegar.

Lecturas bíblicas sugeridas: Sabiduría 3,1-6.9; Salmo 129; 1 Corintios 15,51-57; san Juan 11,21-27

Oración universal

A cada intención respondemos:Te  pedimos, Dios de la Vida.

-Por la Iglesia, familia de los creyentes en Jesús, llamados a dar testimonio de su fe ante la dura realidad de la muerte. Oremos…

-Por quienes han muerto a causa de la enfermedad, los accidentes, las violencias, el transcurso de los años o la entrega heroica a sus hermanos. Oremos…

-Por las intenciones de todos los que en este día recuerdan a los difuntos queridos, para que encuentren consuelo y esperanza afirmados en la fe en Jesucristo, el Señor Resucitado. Oremos…

-Por nuestros queridos difuntos y difuntas, para que Dios los introduzca en el reino de la serenidad, la alegría y la felicidad. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos el pan que será Pan de Vida. Presentamos el vino que será bebida de salvación. Son los dones humanos que serán para nosotros anticipo del banquete pascual junto al Señor resucitado.

Comunión

En la comunión recibimos el Cuerpo y la Sangre del Señor Resucitado. Él nos dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”.

Cantamos...

Envío

Nos bendice el Dios de la Vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Nos despedimos con la esperanza de encontrarnos un día, con todos nuestros difuntos, unidos al Señor Resucitado.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
Domingo 9 de noviembre. Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán
LOS TEMPLOS DE PIEDRA Y LOS TEMPLOS DE CARNE

letranPuede resultar extraño que este día no se celebre otra cosa que el aniversario de la dedicación de un templo. No se trata de un santo, o del recuerdo de los seres queridos, ni tampoco de sucesos de la vida de Jesús o de su Madre. Es la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del Papa en su condición de Obispo de Roma.

Este templo fue levantado por el Emperador Constantino, hacia el 330, durante ese poco tiempo de exaltación que vivieron los cristianos entre el fin de las persecuciones romanas y las luchas contra la herejía de Arrio. Muchos sucesos históricos ocurrieron allí en tanto siglos. Actualmente el Papa acostumbra a celebrar en ese lugar la eucaristía del Jueves Santo con el lavado de los pies que recuerda el gesto de Jesús, poco antes de hacer realidad su muerte y su resurrección anunciada con las palabras: “Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar” (Evangelio).

La visión de la profecía de Ezequiel en la que el agua brotaba del templo dando vida “en todas partes adonde llegue el torrente” (1a. Lectura) puede releerse en la perspectiva del agua del bautismo, que nos hace templos del Espíritu Santo.     

El Prefacio de la Fiesta invitar a pegar un salto formidable del templo de piedra al templo humano: “en la casa visible que nos permites construir...te edificas el templo que somos nosotros”.

Los primeros cristianos de la ciudad de Corinto, plagada de templos paganos, reciben la Carta de san Pablo que les dice “¿No saben que son templo de Dios y que su Espíritu habita en ustedes?...El templo de Dios es santo: este templo son ustedes” (2a. Lectura).

¡Cómo se siente herida la sensibilidad religiosa del pueblo cuando alguien profana un gran santuario o una humilde capilla!

Ese mismo sentimiento ha de embargarnos cuando el aborto, el hambre, la tortura, la calumnia, la violencia familiar, la violación y otros pecados matan o profanan nuestros templos de carne.

“Es misión del obispo y de toda la Iglesia cuidar que las piedras vivas del Cuerpo de Cristo sean respetadas y embellecidas. La piedra viva es cada hombre, que si además es bautizado, tiene la plenitud de la vida de Cristo. Si hemos formulado esta reflexión se debe al servicio que le debemos al cuerpo de Cristo que es nuestro pueblo” (Obispo Enrique Angelelli).

En la celebración de la Jornada Nacional de los Enfermos recordamos que con el aceite se unge el cuerpo del enfermo celebrando el  Sacramento de la Unción de los Enfermos. Es un signo para acompañar con la ternura y cercanía de Jesús a  las “piedras vivas” que sufren situaciones de angustia y dolor.

Bienvenida

Hoy se celebra el aniversario de la dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán. Es la Iglesia Catedral de Roma, donde tiene su sede el Papa.

El sucesor de Pedro es al mismo tiempo obispo de Roma y obispo de la Iglesia Católica. Ambos ministerios son inseparables.

Esta es  una ocasión para celebrar también que cada uno de nosotros somos templos de piedras vivas, edificados para la gloria del Padre.

La Jornada Nacional del Enfermo es una invitación para que en medio de las dificultades de la enfermedad y del dolor podamos acompañarnos y consolarnos mutuamente, “mientras esperamos la gloriosa venida de nuestra Salvador, Jesucristo.”

Antes de las lecturas

Nosotros somos el templo de Dios; en nosotros resuena su Palabra.

Lecturas bíblicas: Ezequiel 40,1b.3a; 47,1-2.8-9.12; Salmo 45,2-3.5-6,8-9; 1 Corintios 3,9c-11.16-17; Juan 2,13-22.

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos nosotros, tu Iglesia.

-Por  los cristianos de Occidente y Oriente, para que  apreciemos cada vez más la espiritualidad y las tradiciones de nuestras respectivas Iglesias. Oremos...

-Por los miembros de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para que sus actos sean un valiente reconocimiento de la dignidad de cada varón y de cada mujer que habita esta tierra. Oremos…

-Por nuestras familias, para que cumplan su misión de construirse día a día como Iglesias domésticas. Oremos…

-En la Jornada Nacional de los Enfermos, para que según la intención del papa Francisco, las personas que sufren la soledad sientan la cercanía de Dios y el apoyo de los hermanos. Oremos…

Presentacion de los dones

Los dones de la creación que ahora presentamos preparan la mesa de la Eucaristía.
La Misa no queda encerrada en el templo de piedra.

“Porque – decía san Juan Pablo II - también cuando se celebra sobre el pequeño altar de una iglesia en el campo, la Eucaristía se celebra, en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación.”

Comunión

En la comunión nos unimos a Jesús, que amó hasta la muerte y al tercer día resucitó glorioso el templo de su cuerpo.

“De este modo – decía san Juan Pablo II - el Sumo y Eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. En la Eucaristía el mundo nacido de las manos de Dios creador retorna a él redimido por Cristo.”

Cantamos...

Envío

Somos templos del Espíritu Santo. Él nos impulsa a realizar la misión de extender el reino de Dios en el mundo, hasta que aparezcan el cielo nuevo y la tierra nueva,  morada definitiva de Dios con su pueblo.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
Domingo 16 de noviembre. 33º domingo durante el año -Ciclo A
LOS BIENES Y LOS INTERESES

16novEl tema de la esperanza en la Venida del Señor y la ignorancia del “día y la hora” que comenzó el domingo pasado, se extiende desde los últimos domingos del año litúrgico hasta el tiempo del Adviento.

San Pablo advierte que el “Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche”, pero para no quedar sorprendidos, los cristianos vivirán como hijos e hijos de la luz y del día, permaneciendo despiertos y en estado de alerta (2a. Lectura).

En la parábola del Evangelio, los “talentos” que reciben los distintos servidores pueden identificarse con la capacidad del amor solidario con que los discípulos multiplican o no los bienes del reino. Para que el amor fructifique se necesita  expandirlo. Si se entierra, el amor queda encerrado. El amo de la parábola ha confiado a los servidores sus bienes y una tarea que los convierte en activos y responsables. La fidelidad de ellos ha de permanecer hasta rendir cuentas al Señor que llega “después de un largo tiempo” Pero el miedo y la pereza han sido malos consejeros y para uno de los servidores,  el amor sin frutos lo lleva a las tinieblas (Evangelio).

“En la parábola de los talentos, se recuerda que Dios ha concedido unos dones, que se han de emplear y multiplicar, pues a su regreso preguntará cómo se han utilizado. Queridos jóvenes, ¿han pensado en los talentos que Dios les ha dado? ¿Han pensado cómo ponerlos al servicio de los demás? ¡No entierren estos talentos! La vida no se tiene para guardarla para uno mismo, se tiene para entregarla” (Francisco, Catequesis del 24.04.2013).

Si la liturgia propone además la figura de la mujer en la que confía el corazón de su marido es porque quiere mostrar a una persona en plena laboriosidad cotidiana que “abre su mano al desvalido y tiende sus brazos al indigente” (1a. Lectura).

Puede ser una hermosa imagen de la comunidad cristiana que vive la fraternidad y la opción preferencial por los pobres, respondiendo fielmente y esperando la venida de su Señor, el Esposo que llega para introducirnos en el gozo y en las Bodas.

Bienvenida

Domingo significa “Día del Señor” Hoy nos reunimos con la nostalgia del Día definitivo del Señor, cuando regrese esperando encontrar los abundantes dones de nuestro amor, respuesta generosa al regalo de su amor.

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios insiste en que el Señor vendrá quizás como la imprevista irrupción del ladrón nocturno o después de un largo tiempo de la partida del dueño de la casa. Pero vendrá.

Lecturas bíblicas: Proverbios 31,10-13.19-20.30-31; Salmo 127,1-5; 1 Tesalonicenses 5,1-6; Mateo 25,14-30

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos y te esperamos, Señor.

-Para que el Pueblo de Dios haga fructificar el tesoro de los valores que Cristo ha depositado en nosotros. Oremos…

-Para que los pueblos erradiquen las tinieblas del odio y el error, para que luzca la luz del encuentro y la búsqueda de la verdad. Oremos…

-Para que los que creen no tener nada descubran el valor y la importancia de tender al menos la mano al que se encuentra a su lado. Oremos…

-Para que según la intención evangelizadora de Papa Francisco  los seminaristas, religiosos y religiosas jóvenes tengan formadores sabios y bien preparados. Oremos…

Presentación de los dones

El pan y el vino son signos del trabajo fiel  y de la esperanza constante.
Sabemos que el Señor vendrá y partirá con  los pobres su gozo y su pan.

Comunión

El pan de Jesús se reparte y su sangre empapa nuestra vida. Son sus dones de amor y de servicio, entregados a nuestro amor y servicio.
Son alimento para la marcha en la fidelidad y en la espera. Son anticipo del banquete definitivo del Señor.

Cantamos...

Envío

Nos despedimos con la esperanza de escuchar en el Día definitivo del encuentro con Jesús: “Ya que respondiste fielmente en lo poco entra a participar del gozo de tu Señor.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
Domingo 23 de noviembre - Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo
UN JUEZ QUE DA CONFIANZA

reyCuando pensamos en el regreso de Cristo y en su juicio final, que manifestará, hasta sus últimas consecuencias, el bien que cada uno habrá realizado o habrá dejado de realizar durante su vida terrena, percibimos que nos encontramos ante un misterio que nos supera, que no conseguimos ni siquiera imaginar.

Un misterio que casi instintivamente suscita en nosotros una sensación de miedo, y quizás también de trepidación. Pero si reflexionamos bien sobre esta realidad, esta sólo puede agrandar el corazón de un cristiano y ser un gran motivo de consuelo y confianza….

Si pensamos en el juicio en esta perspectiva, todo miedo disminuye y deja espacio a la esperanza y a una profunda alegría: será precisamente el momento en el que seremos juzgados. Preparados para ser revestidos de la gloria de Cristo, como de una vestidura nupcial, y ser conducidos al banquete, imagen de la plena y definitiva comunión con Dios.

Un segundo motivo de confianza se nos ofrece por la constatación de que, en el momento del juicio, no se nos dejará solos. Jesús mismo, en el evangelio de Mateo, es quien preanuncia cómo, al final de los tiempos, aquellos que le hayan seguido tomarán asiento en su gloria, para juzgar junto a él (cfr Mt 19,28)….

Este juicio es pronunciado en cada instante de la vida, como respuesta de nuestra acogida con fe de la salvación presente y operante en Cristo, o bien de nuestra incredulidad, con la consiguiente cerrazón en nosotros mismos. Pero si nos cerramos al amor de Jesús, somos nosotros mismos los que nos condenamos, somos condenados por nosotros mismos. La salvación es abrirnos a Jesús y él nos salva”  (Papa Francisco: Catequesis del 11 de diciembre de 2013).

Bienvenida

Jesús, el Señor de la Historia que vendrá en gloria nos elige y nos convoca para construir día a día su reino de amor, de justicia y de paz.

Antes de las lecturas

Jesucristo, Pastor de los Pueblos y Señor de la historia vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Lo escuchamos en la Palabra de hoy y lo proclamamos en el Credo con la fe de todo el pueblo.

Lecturas bíblicas: Ezequiel 34,11-12. 15-17; Salmo 22,1-3.5-6 ; I Corintios 15,20-26.28; Mateo 25,31-46

Oración universal

A cada intención respondemos: Te lo pedimos Jesucristo, Pastor de los pueblos y Señor de la historia.

-Para que el servicio y el ministerio de la Iglesia, prepare a los pueblos para el  Juicio definitivo. Oremos…

-Para que los hambrientos, sin techo, enfermos y presos reciban la solidaridad humana y puedan reconocer al Cristo que se identifica con ellos. Oremos…

-Para que los hombres y mujeres de buena voluntad lleguen a descubrir a Cristo oculto en los más débiles y postergados. Oremos…

-Para que todos nosotros podamos vivir para siempre en el Reino del Amor, la Justicia y la Paz. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos los dones que incluyen los aportes destinados a las obras  solidarias de  nuestra comunidad.

Comunión

Jesús, Señor de la Historia nos alimenta con su Cuerpo y con su Sangre, con su Vida y con su Amor.
Como buen pastor nos conduce en nuestra marcha de peregrinos y repara nuestras fuerzas con su gracia y su paz.

Cantamos...

Envío

Nos despedimos con la esperanza de escuchar un día de los labios de Jesús, el Rey del Universo: “Vengan benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo”.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
Domingo 30 de noviembre - 1º Adviento - Ciclo B
CONFIANZA, FIRMEZA Y ESPERANZA

advientoAl inaugurar un nuevo ciclo litúrgico nos introducimos al Adviento o tiempo de la Espera con la abundancia de los textos del libro de Isaías que reconoce a Dios como “Padre y Redentor” (1a. Lectura).

Redentor es una de las posibles traducciones de go’el y se refiere a la responsabilidad de los parientes cercanos de pagar el rescate de quien se encuentra en la esclavitud o de recuperar las tierras que hubiere vendido por necesidad imperiosa. En el libro de Isaías se expresa que si Yahvé es realmente padre, está obligado a rescatar al pueblo de la Alianza que se encuentra en la esclavitud. Dios es el Padre de la Liberación. Por eso se le pide “reafirma tu poder y ven a salvarnos” (Salmo).

El Evangelio de Marcos presenta recomendaciones similares a las que se desprenden de las parábolas leídas en los domingos anteriores preparando la Venida del Señor. “Estén prevenidos porque no saben cuándo llegará el dueño de casa”.

Dios es fiel y su gracia mantiene firme a su pueblo para que lleguemos “irreprochables en el Día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo” En él está nuestra confianza, nuestra firmeza y nuestra esperanza (2a. Lectura).

“A este propósito, el testimonio de las primeras comunidades cristianas resuena muy sugerente. Estas solían acompañar las celebraciones y las oraciones con la aclamación Maranathá, una expresión constituida por dos palabras arameas que, según como sean pronunciadas, se pueden entender como una súplica: «¡Ven, Señor!», o como una certeza alimentada por la fe: «Sí, el Señor viene, el Señor está cerca».

Es la exclamación con la que culmina toda la Revelación cristiana, al final de la maravillosa contemplación que se nos ofrece en el Apocalipsis de Juan (cfr Ap 22,20). En ese caso, es la Iglesia-esposa que, en nombre de la humanidad, de toda la humanidad, y en cuanto su primicia, se dirige a Cristo, su esposo, deseando ser envuelta por su abrazo; un abrazo, el abrazo de Jesús, que es plenitud de vida y de amor” (Papa Francisco).

Bienvenida

Hoy comenzamos el tiempo del Adviento.
Es el tiempo de la espera.
Esperamos la gloriosa venida de Jesucristo, el Señor de la Historia que saldrá a nuestro encuentro.
Esperamos la presencia de Jesús en nosotros a lo largo de cada día de nuestra vida.
Esperamos poder celebrar la próxima Navidad recordando la primera venida de Jesús en la humildad de nuestra condición humana.
Hoy comenzamos el tiempo de la Esperanza.

Antes de las lecturas

Primera lectura: El libro de Isaías es el texto del Antiguo Testamento más leído en la liturgia del tiempo del Adviento. Es también el más citado para mostrar que Jesús es el Mesías prometido y esperado por el pueblo.

Salmo: El Salmo es una invocación para que Dios nos visite y nos traiga la salvación.

Segunda lectura: San Pablo quiere que los cristianos de Corinto aprovechen el tiempo hasta el día de la venida de nuestro Señor Jesucristo. Hasta nosotros llega su pedido.

Evangelio: Sólo dos palabras pueden resumir el Evangelio que proclamamos al comienzo del Adviento: “Estén prevenidos”.

Lecturas bíblicas: Comienza el Ciclo B: Isaías 63,16b-17.19b; 64,2-7;  Salmo 79, 2ac.3b.15-16.18-18; I Corintios 1,3-9; Marcos 13,33-37.

Oración universal

A cada intención respondemos: ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación!

-Por la Iglesia, para que con su mensaje prepare a todos los hombres y mujeres a encontrar el sentido de la vida hasta el día de la Venida de Jesús. Oremos…

-Por los gobernantes, para que escuchen las palabras del profeta: “Tu vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos. Oremos…

-Por los que sufren por la injusticia de los hombres y la violencia entre los pueblos. Oremos…

-Por los que queremos preparar una próxima fiesta de Navidad en la armonía de la familia y con la paz de la Patria. Oremos…

Presentación de los dones

Preparamos la mesa con el cuidado de los servidores que tienen una tarea encomendada por el dueño de casa. Hoy nuestra tarea abarca todo el mundo y es encomendada por el mismo Dios.

Comunión

En la Eucaristía respondemos a la invitación de Dios Padre que “nos llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.”

Cantamos...

Envío

Las palabras de Jesús son la consigna del tiempo del Adviento que hemos comenzado: “Tengan cuidado y estén prevenidos”.

Nos despedimos cantando...

volver | subir
 
Para rezar...

HIMNO LAUDES.
JUEVES IV DURANTE EL AÑO

Oh Dios, autor de la luz,
de los cielos la lumbrera,
que el universo sostienes
abriendo tu mano diestra.

La aurora, con mar de grana,
cubriendo está las estrellas,
bautizando humedecida
con el rocío la tierra.

Auséntanse ya las sombras,
al orbe la noche deja,
y al nuevo día el lucero,
de Cristo imagen, despierta.

Tú, Día de Día, oh Dios,
y Luz de Luz, de potencia
soberana, oh Trinidad,
doquier poderoso reinas.

Oh Salvador, ante ti
inclinamos la cabeza,
y ante el Padre y el Espíritu,
dándote gloria perpetua. Amén.

volver | subir
concurso
barrita
barrita
alberione
barrita
gottau
barrita
bajalibros
barrita
gonzalez
barrita
barrita
barrita
separador

FAMILIA CRISTIANA  |  LA REVISTA  |  NOTAS  |  ARCHIVO  |  GUIONES LITÚRGICOS  |  SANTO DEL MES  |  CONTACTO  |  LINKS  |  CHIQUIFAMILIA

Familia Cristiana, revista digital mensual - Larrea 44 (1030), Buenos Aires, Argentina - Telefax: (011) 4952-5924 - paulinasred@paulinas.org.ar