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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE AGOSTO 2014
 
-Domingo 3 de agosto. 18º domingo durante el año - Ciclo A
-Miércoles 6 de agosto. La Transfiguración del Señor
-Domingo 10 de agosto. 19º domingo durante el año -Ciclo A
-Viernes 15 de agosto. Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
-Domingo 17 de agosto. 20º domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 24 de agosto. 21º domingo durante el año - Ciclo A
-Martes 26 de agosto. Beato Ceferino Namuncurá
-Sábado 30 de agosto. Santa Rosa de Lima, patrona de Latinoamérica
-Domingo 31 de agosto. 22º domingo durante el año - Ciclo A
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Domingo 3 agosto. 18º domingo durante el año - Ciclo A
COMER UNA BUENA COMIDA

3agostoEl relato de la multiplicación de los panes y pescados tiene en Mateo un sentido muy amplio: A diferencia de las rígidas normas religiosas de la época que precisaban la pureza necesaria para las comidas, es una multitud heterogénea la que ahora puede participar del alimento.

El gesto de “partir el pan” recordaba a los que escuchaban el relato tres situaciones que aumentan en intensidad de significado: la acción del padre en la comida de la familia judía; la última cena de Jesús con sus amigos y la celebración de la eucaristía en la comunidad de Mateo.

Jesús, compadecido de la multitud, sana a los enfermos y les muestra un signo de saciedad y alegría (Evangelio). Así anticipa lo que tendrá que ocurrir en el reino de Dios, en la misma línea que las promesas del libro de Isaías: “Háganme caso y comerán buena comida, se deleitarán con sabrosos manjares” (1a. Lectura).

Sin embargo, esta imagen ideal no parece responder a la realidad actual. El hambre y la miseria aumenta junto con la acumulación de las riquezas y los bienes de la vida son destrozados en la cultura de la muerte.

Las tribulaciones, angustias, persecución, hambre, desnudez, peligros, y espadas presentes en los tiempos del Apóstol Pablo nos siguen acompañando, junto con la pregunta "¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?”.

De Él recibimos la fuerza para continuar sembrando las semillas del Reino, que pueden concretarse en la fe del pueblo,  la solidaridad del compartir, el triunfo sobre el pecado y todas sus consecuencias.

“En todo esto obtenemos una amplia victoria, gracia a Aquél que nos amó” (2a. Lectura).

Bienvenida

Estamos reunidos porque Jesús nos invita al banquete.
Nos alimenta con su palabra y multiplica para nosotros su Pan de vida.

Antes de las lecturas

Nos preparamos a escuchar la Palabra con un interrogante:
¿de verdad queremos alimentarnos y hacer que otros se alimenten?

Lecturas bíblicas: Isaías 55,1-3; Salmo 144,8-9.15-18; Romanos 8, 35.37-39; Mateo 14,13-21.

Oración universal

A cada intención respondemos: ¡Danos siempre de tu Pan!

-Para que la Iglesia, en medio de los problemas y dificultades de la vida contemporánea, anuncie a todos los pueblos la convocatoria al banquete de Dios. Oremos…

-Para que los Organismos internacionales respondan con planes concretos a resolver el problema de los que mueren por falta de justicia en la distribución de los alimentos que produce la tierra. Oremos…

-Para que todas las familias puedan compartir cada día el pan del diálogo, la solidaridad, el encuentro y el amor. Oremos…

-Para que cada uno de nosotros participe frecuentemente del Pan de Vida ya sea en el Sacramento de la Eucaristía o con la comunión espiritual. Oremos…

Presentación de los dones

A las ofrendas materiales unimos nuestra intención de trabajar para que todos podamos encontrar el pan de cada día y el alimento del Pan de Vida.

Comunión

Recibimos a Jesús, el Pan de Vida multiplicado en cada comunión.

Cantamos...

Envío

A pesar de las angustias, los problemas y las dificultades de nuestra próxima semana  ¿quién podrá separarnos del amor de Jesús?

Nos despedimos cantando...

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Miércoles 6 de agosto. La Transfiguración del Señor
CRISTO ES EL ROSTRO DIVINO DEL HOMBRE

6agostoEl Evangelio de la Transfiguración del Señor fue proclamado el 2º Domingo de Cuaresma. Allí vimos cómo la prohibición de Jesús de no hablar de la Transfiguración “hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos” y la dificultad de Pedro, Santiago y Juan para entender el significado de “resucitar de entre los muertos”, permite relacionar este relato con la nueva dimensión que le dio la Pascua (Evangelio).

El brillo y la blancura de las vestiduras de Jesús remiten a la visión del libro de Daniel. El Señor se identifica por una parte con Dios “vestido de blanco” y al mismo tiempo con el “hijo del hombre” que recibe el poder, el honor y el reino (1a.lectura).

A su vez, la expresión del “Hijo muy amado” que hemos de escuchar - según el Evangelio- vuelve a reiterarse en la comunidad que recibe la 2a. Carta de Pedro. Es la luz que ilumina la marcha de la fe (2a.lectura).

Por eso la voz del Padre también resuena para nosotros, sus hijos y sus hijas: “Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo”.

En medio de una sociedad que “desfigura los rostros humanos” en la miseria, la desprotección, el narcotráfico y la marginación esta fiesta alienta a la esperanza. Mucho más si se recuerda que el 6 de agosto de 1945 la primera bomba atómica destruyó Hiroshima. Durante mucho tiempo después los sobrevivientes sufrían la desfiguración del rostro debido al cáncer de piel que la energía nuclear había provocado. Puede decirse que el día en que la liturgia celebra la acción divina que transfigura el rostro humano, la acción del hombre desfigura su propio rostro.

En el rostro de Cristo, transfigurado y resucitado, “reconocemos el destino eterno y glorioso del hombre peregrino, salvado por Él. Cristo es la plenitud final y el sentido último de la vida de todo ser humano. En Él la humanidad alcanza plenamente su cumbre y la historia su fe. Conociendo este destino de plenitud, los seres humanos descubrimos que siempre estamos llamados a algo más e inesperadamente se nos abren nuevas posibilidad” (Navega mar adentro 57).

Bienvenida

Hoy es la Fiesta de la Transfiguración del Señor.
Somos convocados por nuestro Padre del cielo que ante la experiencia de Jesucristo transfigurado nos dice: “Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo”.

Antes de las lecturas

Nuestra atenta escucha de la Palabra de Dios es fiel respuesta a lo que manifiesta la voz del Padre del Cielo que en el momento de la Transfiguración de su Hijo nos dice: “Este es mi hijo muy querido, escúchenlo”.

Lecturas bíblicas: Daniel 7,9-10.13-14; Salmo 96; 2 Pedro 1,16-19; Mateo 17, 1-9.

Oración universal

A cada intención respondemos: Jesús, queremos escucharte

-Para que la Iglesia te muestre al mundo como el Dios de la Vida y la Resurrección. Oremos…

-Para que se abandone la cultura de la muerte y se proteja el comienzo de la vida humana. Oremos…

-Para que en medio del dolor podamos encontrar tu rostro transfigurado. Oremos…

-Para que al encontrarnos con Vos, descubramos el rostro de tu Padre, que es nuestro Padre. Oremos…

Presentacion de los dones

Hemos escuchado la Palabra.
Preparamos la mesa con los dones del pan y del vino.
Ellos serán pan de vida y bebida de salvación.
Ellos serán el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor Transfigurado y Resucitado.

Comunión

El Padre del Cielo nos ha mostrado a Jesús. “Este es mi Hijo muy querido. Escúchenlo”.
El Hijo muy querido  nos dice hoy: “Tomen y coman, esto es mi cuerpo...”.
Porque escuchamos su palabra, participamos de su cuerpo y de su sangre.

Cantamos...

Envío

Queremos ver la gloria de Jesús.
Él nos dice que se manifiesta oculta en cada necesidad humana.
¿Seremos capaces de descubrirla?

Nos despedimos cantando...

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Domingo 10 de agosto. 19º domingo durante el año - Ciclo A
LA NAVE Y LAS DUDAS

10agostoJesús “descendiente de la raza judía según su condición humana” (2a. lectura) vive la experiencia de la oración a solas y en un lugar retirado en el contexto de la espiritualidad de su pueblo.

Parece repetir el episodio del profeta Elías que descubre que es en la soledad y el silencio donde se manifiesta Dios, como “el rumor de una brisa suave” (1a.lectura).

Sin embargo, esta imagen de serenidad y bonanza se quiebra en el relato del encuentro de Jesús caminando sobre un mar, sacudido por el viento y con olas oscilantes (Evangelio).

En esta escena se basa la interpretación tradicional que ve en la barca un signo de la Iglesia, comunidad de los cristianos y cristianas que no siempre descubre al Señor y puede confundirlo en medio de los miedos y los gritos. También encuentra en Pedro al apóstol con sus impetuosos entusiasmos y sus temblequeantes dudas ante la violencia del entorno.

El recurso a la imagen de la navegación conserva su vigencia y cuando se quiere señalar que se está en una situación terminal se hace referencia al hundimiento del “Titanic”, recuperado a través de la divulgada película con el mismo nombre.

Pero sean los discípulos, Pedro, las primeras comunidades, las de nuestro tiempo y cada uno de nosotros y de nosotras, la palabra de Jesús vuelve a traer la serenidad y la calma: “Tranquilícense, soy Yo, no teman”. Y mientras nos tiende la mano una pregunta cuestionadora “Hombre de poca fe, ¿por qué dudas?”.

Nuestra respuesta se convierte en reconocimiento y adoración: “Verdaderamente Vos sos el Hijo de Dios”.
Es la misma adoración y  confianza en la Providencia, que San Cayetano manifestó en su vida y que muchos recordaron el 7 de agosto en santuarios y capillas con su advocación.

Bienvenida

Somos la comunidad de los creyentes que se encuentra y celebra.
Podemos representarnos como una barca en medio del lago de la historia.
Jesús viene hacia nosotros.
    

Antes de las lecturas

Dios nos habla a través de su palabra.
Cada uno puede decir con el Salmista: “Mi alma espera en el Señor, y yo confío en su palabra” (Salmo 129,5; citado en el Aleluia).

Lecturas bíblicas: I Reyes 19, 9.11-13a; Salmo 84,9-14; Romanos 9, 1-5; Mateo 14,22-33.

Oración universal

A cada intención respondemos:Te lo pedimos, Señor de la justicia y la salvación.

-Por la Iglesia, que representada como una barca, pueda estar siempre atenta al Señor que viene a visitarla. Oremos...

-Por los hombres y mujeres que en cada una de sus religiones viven la experiencia de la oración silenciosa y cotidiana. Oremos…

-Por los varones y mujeres que han recordado la confianza de San Cayetano en la providencia de Dios Padre. Oremos…

-Por la intención evangelizadora de Papa Francisco: que los cristianos en Oceanía anuncien con alegría la fe a todos los pueblos del continente. Oremos…

Presentacion de los dones

Las ofrendas son dones que nuestro Padre, en su providencia,  nos ha dado.
El Salmo lo ha recordado: “El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La justicia irá delante de Él, y la paz, sobre las huellas de sus pasos”.

Comunión

El mismo Jesús que caminó sobre las aguas y fue confundido con un fantasma se ofrece en el sacramento de la eucaristía. A pesar de las apariencias, al acercarnos a comulgar no nos confundamos. Sigue resonando su aliento: “Tranquilícense, soy Yo”.

Cantamos...

Envío

Nuestra comunidad de discípulos misioneros y misioneras de Jesús es enviada a navegar.
No se nos promete ausencia de tormentas y dificultades.
Se nos promete una presencia y una mano tendida.

Nos despedimos cantando...

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Viernes 15 de agosto. Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
LOS CUERPOS GLORIFICADOS

15agosto“El Concilio Vaticano II, al final de la Constitución sobre la Iglesia, nos ha dejado una bellísima meditación sobre María Santísima. Recuerdo solamente las palabras que se refieren al misterio que hoy celebramos. La primera es ésta: “La Virgen Inmaculada, preservada, libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo” (n. 59).

Y después, hacia el final, ésta otra: “La Madre de Jesús, glorificada ya en los cielos en cuerpo y alma, es la imagen y comienzo de la Iglesia que llegará a su plenitud en el siglo futuro. También en este mundo, hasta que llegue el día del Señor, brilla ante el Pueblo de Dios en marcha, como señal de esperanza cierta y de consuelo” (n. 68).

A la luz de esta imagen bellísima de nuestra Madre, podemos considerar el mensaje que contienen las lecturas bíblicas que hemos apenas escuchado. Podemos concentrarnos en tres palabras clave: lucha, resurrección, esperanza.

Lucha, resurrección, esperanza.

El pasaje del Apocalipsis presenta la visión de la lucha entre la mujer y el dragón. La figura de la mujer, que representa a la Iglesia, aparece por una parte gloriosa, triunfante, y por otra con dolores. Así es, en efecto,, la Iglesia: si en el Cielo ya participa de la gloria de su Señor, en la historia vive continuamente las pruebas y desafíos que comporta el conflicto entre Dios y el maligno, el enemigo de siempre. En esta lucha que los discípulos de Jesús han de sostener, María no les deja solos; la Madre de Cristo y de la Iglesia está siempre con nosotros. Siempre, camina con nosotros.

Y también María participa, en cierto sentido, de esta doble condición. Ella, naturalmente, ha entrado definitivamente en la gloria del Cielo. Pero esto no significa que esté lejos, que se separe de nosotros; María, por el contrario, nos acompaña, lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal. La oración con María, en especial el rosario. Y escuchen bien: el rosario ¿Ustedes rezan el rosario todos los días? No lo sé, ¿seguro?

La oración con María, en particular el rosario, también tiene esta dimensión “agonística”, es decir, de lucha, una oración que sostiene en la batalla contra el maligno y sus cómplices. El rosario nos sostiene también en la batalla.

La segunda lectura nos habla de la resurrección. El apóstol Pablo, escribiendo a los corintios, insiste en que ser cristianos significa creer que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos. Toda nuestra fe se basa en esta verdad fundamental, que no es una idea sino un acontecimiento. También el misterio de la Asunción de María en cuerpo y alma se inscribe completamente en la resurrección de Cristo.

La humanidad de la Madre ha sido “atraída” por el Hijo en su paso a través de la muerte. Jesús ha entrado definitivamente en la vida eterna con toda su humanidad, la que había tomado de María; así ella, la Madre, que lo ha seguido fielmente durante toda su vida, lo ha seguido con el corazón, ha entrado con él en la vida eterna, que llamamos también cielo, paraíso, Casa del Padre.

María ha conocido también el martirio de la cruz: ha vivido la pasión del Hijo hasta el fondo del alma. Ha estado completamente unida a él en la muerte, y por eso ha recibido el don de la resurrección. Cristo es la primicia de los resucitados, y María es la primicia de los redimidos, la primera de “aquellos que son de Cristo”.
Es nuestra madre, pero podemos también decir que es nuestra representante, nuestra hermana, primera hermana, la primera de los redimidos que llegó al cielo.

El evangelio nos sugiere la tercera palabra: esperanza. Esperanza es la virtud del que experimentando el conflicto, la lucha cotidiana entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal, cree en la resurrección de Cristo, en la victoria del amor.

Hemos escuchado el canto de María, el Magnificat. Es el cántico de la esperanza, el cántico del Pueblo de Dios que camina en la historia. Es el cántico de tantos santos y santas, algunos conocidos, otros, muchísimos, desconocidos, pero que Dios conoce bien: mamás, papás, catequistas, misioneros, sacerdotes, religiosas, jóvenes, también niños, abuelos, abuelas, y estos han afrontado la lucha por la vida llevando en el corazón la esperanza de los pequeños y humildes.

María dice: “Proclama mi alma la grandeza del Señor”, así canta hoy la Iglesia en todo el mundo. Este cántico es especialmente intenso allí donde el Cuerpo de Cristo sufre hoy la Pasión.

Donde está la cruz, para nosotros los cristianos está la esperanza. Si no está la esperanza nosotros no somos cristianos. Por eso me gusta decir: no se dejen robar la esperanza. Que no nos roben la esperanza porque esta fuerza es una gracia, un don de Dios, mirando al cielo.

Y María está allí, cercana a esas comunidades, a esos hermanos nuestros, camina con ellos, sufre con ellos, y canta con ellos el Magnificat de la esperanza.

Unámonos también nosotros, con el corazón, a este cántico de paciencia y victoria, de lucha y alegría, que une a la Iglesia triunfante con la peregrinante, nosotros. Que une el cielo y la tierra, la historia y la eternidad, hacia la cual caminamos (Homilía de Papa Francisco 15.08.2013).

Bienvenida

Solemnidad de la  Asunción de la Virgen María a la gloria del Padre.
La Madre, con toda su condición femenina se encuentra con el Hijo Resucitado.

Llega a su plenitud la esposa de José, el hombre que recibió el mensaje “lo que ha sido engendrado en ella, proviene del Espíritu Santo.

Antes de las lecturas

Las lecturas bíblicas  de esta fiesta muestran cómo se cumple en María que el Señor eleva a los humildes y despide a los soberbios con las manos vacías.

Lectura bíblicas: Apocalipsis 11,19a;12,1-6a.10ab; Salmo 44,10b-12.15b.16; 1 Corintios 15,20-27a; Lucas 1,39-56

Oración universal

A cada intención respondemos:Te lo pedimos Padre Nuestro

-Por el pueblo de Dios, peregrino en la historia, que canta acompañado por María, la Madre de Dios. Oremos…

-Por los organismos responsables de defender a los varones y mujeres en su derecho a la vida, la integridad física, la salud y la propia cultura. Oremos…

-Por todas las personas que sufren a causa de la enfermedad física, el dolor espiritual o la pérdida de la esperanza. Oremos…

-Por los que confiamos encontrarnos, más allá de la muerte, junto a Jesucristo resucitado y a su Madre glorificada  en la felicidad de tu reino. Oremos…

Presentación de los dones

Junto con los dones de pan, vino y ofrendas solidarias, presentamos también nuestros corazones que quieren vivir, como María, en fidelidad y amor.

Comunión

La comunión es el alimento de los creyentes que celebramos al Señor Resucitado, a María glorificada mientras esperamos nuestra futura resurrección.

Cantamos...

Envío

La Virgen María participa de la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Por eso nos acompaña a lo largo de la vida, en nuestro caminar cotidiano, y en la hora de nuestra muerte, cuando también nosotros seamos llamados a encontrarnos con las Tres Personas Divinas.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 17 agosto. 20º domingo durante el año -Ciclo A
LOS PERRITOS Y LA FE

17agostoA diferencia del evangelio del domingo anterior, en el que Jesús cuestiona a Pedro diciéndole: “Hombre de poca fe ¿por qué dudaste?”, en el texto de hoy le dice a la mujer cananea: “Mujer, ¡qué grande es tu fe!”.

La mujer cananea, es una fenicia que pide con gritos inoportunos la salud para su hija.

Los discípulos intervienen pero la negativa inicial de Jesús parece reducir su misión al ambiente de sus compatriotas. Sólo “las ovejas perdidas del pueblo de Israel” (Evangelio).

La mujer reitera su clamor insistente.

Ahora Jesús parece rechazarla con la comparación del pan de los hijos que no se debe tirar a los perritos.

La cananea, en su humildad, no duda en reconocerse uno de esos animalitos que se aprovechan de las migas que caen de la mesa.

La respuesta de Jesús no es sólo un acto individual de curación. Con ese gesto profético, abre a los no judíos, “perritos” la posibilidad de “ser hijos” aunque no pertenezcan  al pueblo de Israel. Cumplen el anuncio del libro de Isaías: “Y a los hijos de una tierra extranjera...yo los conduciré hasta mi santa Montaña y los colmaré de alegría en mi Casa de oración... que será llamada Casa de Oración para todos los pueblos” (1a. lectura).

Esta reconciliación universal de los pueblos es resumida por Pablo cuando explica la tensión entre los paganos, los israelitas y los recientes cristianos: Dios obra en la historia “para tener misericordia de todos” (2a. lectura).

“Nadie puede ser excluido de nuestro amor...En la persona de los pobres hay una presencia especial de Jesús, que impone a la Iglesia una opción preferencial por ellos. Mediante esta opción, se testimonia el estilo del amor de Dios, su providencia, su misericordia y, de alguna manera, se siembran todavía en la historia aquellas semillas del reino de Dios que Jesús mismo dejó en su vida terrena atendiendo a cuantos recurrían a él para toda clase de necesidades espirituales y materiales (San Juan Pablo II: Carta al comienzo del Nuevo Milenio).

Bienvenida

Con nuestra dudas, nuestras inquietudes y nuestras vacilaciones nos reunimos recordando las palabras del Libro de Isaías: Yo los colmaré de alegría en mi Casa de oración; se la llamará Casa de Oración  para todos los pueblos”.

Antes de las lecturas

Dios obra en la historia humana mostrando su misericordia para todos los pueblos.
¿Es grande nuestra fe para descubrir ese inmenso amor?
 
Lecturas bíblicas: Isaías 56,1.6-7; Salmo 66, 2-3.5-6.8; Romanos 11,13-15.29-32; Mateo 15,21-28.

Oración universal

A cada intención respondemos con la misma confianza de la mujer extranjera:¡Te lo pedimos Señor!

-Por el Pueblo de Dios, para que cumpla la tarea de llevar el mensaje cristiano a todas las culturas. Oremos…

-Por los niños y las niñas en su día, para que puedan tener la seguridad de la protección de su familia y de los adultos que los rodean. Oremos…

-Por los que recordamos el aniversario de la muerte del General San Martín, para que  cada día construyamos una patria de hermanos y hermanas. Oremos…

-Por la intención de Papa Francisco: que los refugiados, obligados a abandonar sus casas por causa de la violencia, sean acogidos con generosidad y sean respetados en sus derechos. Oremos…

Presentación de los dones

Preparamos la mesa de nuestra “Casa de oración”, donde todos pueden reunirse y celebrar  el encuentro y la fraternidad.

Comunión

Jesús mismo nos invita a comer en la mesa de los hijos y de las hijas de Dios.
Este es un sacramento de presencia, fraternidad, reconciliación y fiesta.

Cantamos...

Envío

La vida cotidiana nos enfrentará con dificultades, injusticias y dolores.
Pero el Señor nos dice en el Libro de Isaías: “Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia”.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 24 agosto. 21º domingo durante el año -Ciclo A
LA PIEDRA Y LAS LLAVES

24agostoEn el relato del evangelio de Mateo, es la primera vez que Jesús pregunta sobre la opinión de todos aquellos que lo han venido escuchando (Evangelio).

Las respuestas lo consideran formando parte de la historia de ese pueblo que esperaba una especial manifestación de Dios en momentos de tanto sufrimiento y dependencia política del Imperio Romano.

Se suceden los representantes de un pasado que confirma en la esperanza: ya sea el exigente Juan Bautista, asesinado por Herodes y ahora resucitado; o Elías, una de las figuras del que se esperaba su retorno y finalmente Jeremías o cualquier otro de los profetas que denunciaron la injusticia e insistieron en un culto auténtico.

La pregunta siguiente de Jesús tiene un significado que puede parafrasearse: “¿Y ustedes no tienen nada que decir sobre mí?”

La respuesta de Simón, hijo de Jonás no es fruto de una simple intuición o de un conocimiento humano, viene del Padre del cielo. Porque “¿Quién penetró en el pensamiento del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le dio algo para que tenga derecho a ser retribuido?”  (2a.lectura).

El juego de nombres no tan claro en castellano mira hacia el futuro: Sobre la piedra-Pedro se construirá la comunidad de los creyentes, la Iglesia. Las llaves y las acciones opuestas de atar y desatar corresponden a quien tiene un poder de conducción, como se aparece en el Libro de Isaías: “Pondré sobre sus hombros la llave de la casa de David, lo que él abra, nadie lo cerrará; lo que él cierre, nadie lo abrirá” (1a.lectura).

La pregunta dirigida a Pedro “se dirige permanentemente al hombre latinoamericano. Hoy como ayer se podrían registrar diversas respuestas. Quienes somos miembros de la Iglesia, sólo tenemos una, la de Pedro...” (Obispos latinoamericanos en Puebla).

Así lo transmiten los catequistas, a quienes el pasado día 21, junto a san Pio X, recordamos en su día.

Bienvenida

Todos somos la Iglesia, la familia de los creyentes, el Pueblo de Dios.
Está fundada en la fe de Pedro y de los demás Apóstoles.
Nos reunimos los que celebramos a Jesucristo, el Hijo del Dios Vivo.

Antes de las lecturas

¿Quién es Jesús para nosotros?
Cualquiera de nuestras respuestas tendrá su consecuencia.

Lecturas bíblicas: Isaías 22, 19-23; Salmo 137, 1-3.6.8bc; Romanos 11,33-36; Mateo 16,13-20.

Oración universal

A cada intención respondemos:Te lo pedimos Señor.

-Por el Papa y los Obispos, llamados a ser continuadores de la misión de Pedro y los Apóstoles. Oremos…

-Por los catequistas que celebraron su día,  llamados a la misión de presentar a Jesús en la iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos. Oremos…

-Por los que tienen la responsabilidad del gobierno de las naciones en la búsqueda del bien común. Oremos…

-Por los que sufren persecuciones por causa de su fe y de su coherencia de vida, y por quienes los persiguen sin respetar la libertad religiosa. Oremos…

Presentación de los dones

Los granos que dispersos se han unidos para ser un sólo pan, las uvas que dispersas se han unido para ser vino, son signos de la unidad que queremos sea realidad en la Iglesia de Cristo, el Hijo de Dios Vivo.

Comunión

La comunión alimenta la marcha de la Iglesia junto a los pueblos de la tierra.
Todos somos Iglesia y todos somos invitados a la Mesa del Hijo de Dios Vivo.

Cantamos...

Envío

Somos la Iglesia,
somos los que hemos celebrado la fiesta de la Misa,
somos enviados para anunciar el reinado de Dios en el mundo.
También para realizarlo.

Nos despedimos cantando...

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Martes 26 de agosto. Beato Ceferino Namuncurá
UN MAPUCHE MISIONERO

ceferinoBienvenida

Celebramos hoy la memoria del Beato Ceferino Namuncurá, el joven mapuche, nacido en Chimpay el 26 de agosto de 1886.

Durante su corta vida se empeñó en prepararse con la intención de ser misionero de su pueblo originario en las tierras de la Patagonia.

Antes de las lecturas

Como el Beato Ceferino Namuncurá, queremos seguir a Jesús, discernir en la voluntad de Dios lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
La Palabra proclamada y escuchada nos enseña el camino.

Lecturas bíblicas sugeridas: I Juan 5,1-5; Salmo 22,1-6; Mateo 22,34-40

Oración universal

A cada intención respondemos: Junto con Ceferino, te lo pedimos, Señor.

-Por el pueblo de Dios, para que escuchemos la Palabra y la practiquemos en nuestra vida cotidiana. Oremos…

-Por los pueblos originarios de América, para que sean auténticos misioneros de sus hermanos de raza. Oremos…

-Por los jóvenes, varones y mujeres, para que descubran a Jesús, Camino, Verdad y Vida. Oremos…

-Por los que hoy se reúnen en Chimpay, para que la entrega del joven mapuche, sea ejemplo para todos nosotros. Oremos…

Presentación de los dones

Presentamos el pan y el vino, junto con los sufrimientos y esfuerzos de los pueblos originarios para obtener el pan de cada día y la dignidad y libertad de hijos e hijas de Dios.

Comunión

Jesús, Pan de Vida nos alimenta como alimentó a Ceferino hasta el último instante de su vida en la tierra.

Cantamos...

Envío

Recordando las palabras de Ceferino “quiero ser misionero de mi pueblo”, despedimos con el compromiso de ser también nosotros misioneros y misioneras de nuestro pueblo.

Nos despedimos cantando...

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Sábado 30 de agosto. Santa Rosa de Lima, patrona de Latinoamérica
APLAUDAN A ESTA ROSA, LAS ROSAS DE LA TIERRA

santarosaEl Himno de Vísperas introduce nuestra celebración:

“Aplaudan a esta Rosa
las rosas de la tierra;
resuene su alabanza
del sol a las estrellas.

Una Rosa de gracia
en un rosal de penas;
por las culpas del mundo
hirió su carne tierna.

Roja Rosa del cielo,
virgen Rosa limeña:
un puñado de gozo
y un haz de penitencias.

Danos, Padre, el perfume
de esta Rosa pequeña;
que su rocío fecunde
estas tierras de América."

Bienvenida

Las variaciones climáticas que suelen producirse en esta época reciben tradicionalmente el nombre de “tormenta de Santa Rosa”.

Santa Rosa, nacida en Lima, la capital del Virreinato del Perú es una de las mujeres más veneradas por la religiosidad popular de su país y de muchas regiones de América Latina. Además fue la primera mujer americana canonizada en 1671.

El papa Inocencio IX la elogió diciendo: “Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones”.

Antes de las lecturas

La Palabra de Dios es un estímulo a buscar, como Santa Rosa, lo más valioso del reino de Dios y a encontrarnos con el Jesús, el Señor crucificado y resucitado.

Lecturas bíblicas: 2 Cor 10,17—11,2. Sal 148, 1-2.11-14 Mt 13, 44-46

Oración universal

A cada intención respondemos:Te lo pedimos Señor.

-Por la Iglesia que descubre en los santos y las santas la fuerza transformadora de la fe. Oremos…

-Por los pueblos de América Latina, para que los frutos de la primera evangelización se continúen con el ardor misionero de los cristianos y cristianas de nuestro tiempo. Oremos…

-Por los responsables de los gobiernos del continente, para que contribuyan a robustecer los lazos de amistad entre los pueblos de la Patria Grande. Oremos…

-Por los peregrinos y peregrinas de los Santuarios, para que experimenten día a día la alegría de la fe celebrada y compartida. Oremos…

Presentación de los dones

Con el pan, el vino preparamos la mesa de la ofrenda de Jesús.
Con él unimos también la ofrenda de nuestra vida, como lo manifestó Santa Rosa en el silencio de su ermita.

Comunión

Compartimos el pan de vida y la bebida de salvación que nos hace más hermanos y hermanas en vínculo de comunión con los peregrinos y peregrinas de los Santuarios.

Cantamos...

Envío

El proyecto de Jesús tiene el fundamento del amor.
La Eucaristía celebrada y compartida nos lleva a buscar el mismo fundamento para nuestra vida de discípulos del Señor.
Así lo practicó y lo difundió Santa Rosa de Lima,  Patrona de América Latina.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 31 de agosto. 22º Domingo durante el año -Ciclo A
UN TROPEZÓN CON LA PIEDRA

31agostoLa escena del Evangelio que proclama hoy es la opuesta a la del domingo pasado. El mismo Pedro que había recibido la revelación del Padre y reconocido a Jesús como “El Mesías, el Hijo del Dios vivo” es el mismo que quiere enseñarle al Maestro un camino diferente a la práctica concreta que llevaba a la condena y a la muerte por parte de las jerarquías religiosas.

Ahora la “piedra” sobre la que se edificaría la Iglesia es un obstáculo puesto en el camino y los proyectos provienen de la debilidad de los hombres alejados de Dios.

La respuesta de Jesús es muy dura, ya que lo llama “Satanás” y además le ordena que vaya detrás de él para que sea un verdadero seguidor de sus pasos.

“¿Y no ha sido fenómeno constante a través de toda la historia de la Iglesia que el papa, sucesor de Pedro, haya sido al mismo tiempo “piedra” y “obstáculo”, roca de Dios y piedra de tropiezo? De hecho importará al creyente aguantar esta paradoja del obrar divino, que confunde siempre su soberbia, esta tensión entre roca y Satanás, en que se compenetran de manera inquietante los contrastes más extremos” (Joseph Ratzinger: El nuevo pueblo de Dios, pag. 288).

También cada uno de nosotros, nuestras comunidades e instituciones pueden ser un “obstáculo”, cuando sólo nos entusiasma el éxito apostólico, el triunfalismo religioso o las apariencias de la fe.

La cruz, la dificultad, la renuncia y la vida se juegan en el camino de Jesús. Es la vocación  y el desborde que rompe el corazón del profeta (1a.lectura), y nos convierte en ofrendas vivas, santas y agradables a Dios (2a. Lectura).

Pero hay una promesa: así como Jesús resucitará al tercer día, el que pierde su vida por su causa, la encontrará definitivamente.

Bienvenida

Cristianos y cristianos significa “seguidores de Cristo”. Él nos llama. Nos reunimos porque queremos acompañarle en el camino. Ir detrás de sus pasos. Y celebrar su muerte y su resurrección, hasta que vuelva.

Antes de las lecturas

Queremos seguir a Jesús, discernir en la voluntad de Dios lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. La Palabra proclamada y escuchada nos enseña el camino.

Lecturas bíblicas: Jeremías 20,7-9; Salmo 62,2-6.8-9; Romanos 12,1-2; Mateo 16,21-27.

Oración universal

A cada intención respondemos: Jesús que podamos seguir tu camino

-Por la Iglesia, comunidad de hombres y mujeres que queremos seguirte tomando la cruz. Oremos…

-Por las autoridades que son responsables del diálogo y el encuentro para lograr la justicia y la paz en la Nación. Oremos…

-Por los que sufren y tropiezan a causa de las dificultades y obstáculos que ponemos los humanos. Oremos…

-Por los que en el silencio de cada día van perdiendo sus vidas en la solidaridad y el amor. Oremos…

Presentación de los dones

Al presentar las ofrendas aceptamos las palabras del Apóstol Pablo: “Yo los exhorto, por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este el culto espiritual que deben ofrecer” (2a.lectura).

Comunión

Recordamos el Salmo: “Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso”. En la comunión estamos invitados a recibir ese manjar y a saciarnos.

Cantamos...

Envío

Dar la vida no es siempre la violencia y la muerte.
Es también el amor que se entrega en el transcurso de cada día.
Seguimos el camino de Jesús.

Nos despedimos cantando...

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Para rezar...

HIMNO II VÍSPERAS.
IV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

Hacedor de la luz: tú que creaste
la que brilla en los días de este suelo,
y que, mediante sus primeros rayos,
diste principio al universo entero.

Tú que nos ordenaste llamar día
al tiempo entre la aurora y el ocaso,
ahora que la noche se aproxima
oye nuestra oración y nuestro llanto.

Que cargados con todas nuestras culpas
no perdamos el don de la otra vida,
al no pensar en nada duradero
y al continuar pecando todavía.

Haz que, evitando todo lo dañoso
y a cubierto de todo lo perverso,
empujemos las puertas celestiales
y arrebatemos el eterno premio.

Escucha nuestra voz, piadoso Padre,
que, junto con tu Hijo Jesucristo
y con el Santo Espíritu Paráclito,
reinas y reinarás en todo siglo. Amén.

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Para rezar...

HIMNO LAUDES
FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN
DEL SEÑOR

Jesús de dulce memoria,
que das la paz verdadera;
más dulce que toda miel
es tu divina presencia.

Nada se canta más suave,
ni grato se experimenta,
ni alegría mayor hay
que de Cristo un alma llena.

Jesús, tu dulzura excede
-fuente de paz verdadera-
todos los gozos humanos,
cuanto el hombre soñar pueda.

Si nuestras mentes visitas,
la luz de verdad destella,
el mundo aparece vano,
todo, tu amor lo supera.

Danos, benigno, perdón,
de la gracia gran cosecha;
haz que gocemos perennes
de tu esplendor la presencia.

Cantamos tus alabanzas,
Jesús, sentado a la diestra
de tu Padre, cuyo Amor
tu ser divino revela. Amén.

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