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Por Miguel Ángel Osimani
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE JUNIO 2020
   
-Domingo 7 de junio de 2020 - Solemnidad La Santísima Trinidad - Ciclo A

-Domingo 14 de junio de 2020 - Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

-Viernes 19 de junio de 2020 - Solemnidad Sagrado Corazón de Jesús
-Domingo 21 de junio de 2020 - 12º Domingo durante el año - Ciclo A
-Domingo 28 de junio de 2020 - 13º Domingo durante el año - Ciclo A
-Lunes 29 de junio de 2020 - Solemnidad Santos Pedro y Pablo, apóstoles
-Domingo 5 de julio de 2020 - 14º Domingo durante el año - Ciclo A
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Domingo 7 de junio de 2020 / Solemnidad de la Santísima Trinidad - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

El pasado domingo, con la celebración de Pentecostés, hemos terminado la gran celebración festiva del Misterio Pascual de Cristo. Entramos de nuevo en el camino ordinario de las celebraciones dominicales, y lo reemprendemos con este domingo que nos presenta aquello que constituye la trama de nuestra vida cristiana: "Hoy la Iglesia celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad, que presenta a nuestra contemplación orante el misterio de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo".

Nuestro Dios es un Dios muy cercano a nosotros: permanece con nosotros y entre nosotros hasta el final de la historia. Él, que nos ha creado a su imagen y semejanza, nos sostiene en la existencia, nos comunica su vida divina y, por el bautismo nos hace sus hijos adoptivos: Dios, revelando al hombre su amor, llama a los hombres a participar en su misma vida y a entrar en comunión con Él.

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Ex 34, 4b-6. 8-9)        

Ya en el Antiguo Testamento podemos ver el infinito amor de Dios por su pueblo, a pesar de las infidelidades. 

SALMO RESP.:    (Dan 3, 52-56)      

R.    ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

2ª. LECTURA:     (2 Co 13, 11-13)   

Pablo nos manifiesta claramente que esa comunidad de amor que formamos, es una consecuencia de la presencia de la Santísima Trinidad en nosotros.

EVANGELIO:   (Jn 3, 16-18)

Escuchemos ahora al mismo Jesús, que nos dice que Él ha sido enviado por el Padre para salvarnos.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos, glorifiquemos a Dios Padre que, por el Espíritu Santo, vivificó el cuerpo de su Hijo, para que su carne resucitada fuera fuente de vida para los hombres, y elevémosle esta oración humilde y confiada.

GUÍA:  A cada una de las intenciones responderemos orando:

"PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"

—Padre, te pedimos por la Santa Iglesia y el Papa Francisco, para que siempre recibamos por ellos, la gracia de Jesucristo, el amor del Padre y el don del Espíritu Santo que producirán en nosotros la esperanza, una esperanza que no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, oremos...

—Te pedimos por nuestra Iglesia diocesana, para que en esta fiesta de la Santísima Trinidad, nuestro propósito sea un propósito sencillo y nada misterioso: intentar amar a Dios y al prójimo con el amor que Jesús de Nazareth nos amó., oremos...

—Te pedimos por nuestra patria, para que todos los que la habitamos, confesándote como único Dios en tres Personas, vivamos en la fe, en la esperanza y en el amor, oremos...

—Te pedimos para que tu Santo Espíritu que todo lo renueva, ilumine a los que tienen en sus manos el que pueda controlarse pronto esta epidemia, para que se devuelva la salud a los afectados, la paz a los lugares a donde ha llegado, se sostenga y proteja al personal sanitario que la combate e inspires y bendigas a los que trabajan para controlarla, oremos…

—Te pedimos por toda nuestra comunidad, para que no sólo recemos al Dios Trino, sino que vivamos  trinitariamente, en comunión de fe y amor con todos, considerándonos hermanos de todos y haciendo de este mundo la casa de Dios, oremos...

 

CELEBRANTE:

Padre compasivo y bondadoso, que por el amor que nos tienes enviaste al mundo a tu Hijo para salvarnos, recibe nuestra súplica y que la acción del Espíritu Santo en nosotros la convierta en realidad. Te lo pedimos por tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al pedirle al Padre que santifique estos dones que ahora le presentamos, pidámosle que por ellos nos transforme en una continua oblación a Él.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Desde lo más íntimo de nuestro corazón, movido por el Espíritu Santo, surge ahora nuestra gozosa acción de gracias, porque el Padre nos ha mostrado su infinito amor en la obra Pascual de su Hijo.

COMUNIÓN:

El Señor hoy nos ha revelado el gran misterio de la comunión trinitaria; nuestra comunión eucarística tiene que ser un vivo reflejo y una participación de ella.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

"La segunda Persona de la Santísima Trinidad, que se encarnó y se hizo hombre en Cristo, está presente entre nosotros en el sacramento de la Eucaristía. Este es el tesoro más grande de la Iglesia, que lo conserva con inmensa gratitud y amor." A la Eucaristía está dedicada la fiesta de "Corpus Christi", que celebraremos el próximo domingo y a la que todos estamos llamados a participar.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

Domingo 14 de junio 2020 / Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Hoy la Iglesia universal está de fiesta; celebramos la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, la fiesta del Corpus Christi. La presencia de nuestro Dios bajo las apariencias del pan y del vino. Cristo oculto pero realmente presente entre nosotros, su pueblo, con quien quiso quedarse hasta el final de los tiempos.

La solemnidad del Corpus Christi nos invita a meditar en el singular camino que es el itinerario salvífico de Cristo a lo largo de la historia. La Eucaristía, sacramento de la muerte y de la resurrección del Señor, constituye el corazón de este itinerario espiritual escatológico. Hoy más que nunca, preparémonos, tanto individual como comunitariamente, para profundizar el gran don del Pan partido para nosotros en la celebración eucarística.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Dt 8, 2-3. 14b-16a)        

En este relato del Antiguo Testamento, vemos cómo Dios alimenta a su pueblo, figura del alimento que da la vida eterna: Cristo, el Pan bajado del Cielo. 

SALMO RESP.:    (147, 12-15. 19-20)      

R.    ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!

2ª. LECTURA:     (1 Co 10, 16-17)   

San Pablo nos expresa el grave compromiso de unidad comunitaria entre todos los cristianos, por la participación del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

EVANGELIO:   (Jn 6, 51-58) 

Jesús nos manifiesta que Él es el Pan para la vida del mundo. Aclamémoslo en su Santo Evangelio.

 

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos y hermanas, elevemos a nuestro Padre del Cielo esta plegaria, por Cristo que nos invita a todos a su Cena y en ella entrega su Cuerpo y su Sangre para la vida del mundo.

GUÍA:  A cada una de las intenciones responderemos orando:

"POR CRISTO, PAN DE VIDA, ESCÚCHANOS SEÑOR"

—Para que la Iglesia y el Santo Padre, sean siempre la ayuda por la que descubramos que la Eucaristía es un llamado a la santidad y al don de sí a los hermanos, porque la vocación de cada uno de nosotros es la de ser, junto a Jesús, pan partido por la vida del mundo, te pedimos...

—Para que el Espíritu de tu Hijo anime la acción de nuestros Obispos y nuestros sacerdotes al servicio de la Iglesia, te pedimos...

—Para que todos los habitantes de esta nación tengamos siempre presente que la Eucaristía es el indispensable alimento que nos sostiene mientras atravesamos el desierto de este mundo y el verdadero fundamento de unidad que necesitamos para poder superar nuestras dificultades, te pedimos...

—Para que tu Santo Espíritu que todo lo renueva, ilumine a los que tienen en sus manos el que pueda controlarse pronto esta epidemia, para que se devuelva la salud a los afectados, la paz a los lugares a donde ha llegado, se sostenga y proteja al personal sanitario que la combate e inspires y bendigas a los que trabajan para controlarla, te pedimos....

—Para que todos los que participamos del mismo Pan de Vida, vivamos llenos de fe esta Eucaristía y nos sintamos inmensamente agradecidos al Señor que cada día nos abre la mesa para darnos fuerza en el camino, te pedimos...

CELEBRANTE:

Padre en tu Hijo has realizado una nueva y definitiva alianza con toda la humanidad; haz que no nos cansemos de trabajar para conseguir a nuestro alrededor, comunión y amor entre todos los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Estos dones que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, deben ser un signo real de nuestra ofrenda al Padre para convertirnos en instrumentos de unidad.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Invitados a dar gracias a Dios, hagámoslo a quien ha querido establecer una alianza de amor que nos renueva y nos convierte en hombres de comunión.

COMUNIÓN:

El mismo Jesús nos ha dicho: "Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes". Que al recibirlo, nuestro vibrante Amén sea la ratificación de nuestra fe en sus palabras.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

—DESPEDIDA:

Esta participación del Cuerpo y la Sangre de Cristo debe unirnos entre nosotros y llenarnos de vida, imprimiéndonos los mismos sentimientos del Señor, amando a todos y cada uno de nuestros hermanos, como Él nos ama a nosotros.

Nos despedimos cantando...

 
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liturgia

Viernes 19 de junio 2020 / Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

El domingo pasado, solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús celebramos que en la Última Cena Jesús realizó el anticipo de la ofrenda del amor, y su cuerpo y su sangre se convirtieron en la comida principal del banquete de todos los que queremos “anunciar la muerte del Señor y proclamar su resurrección, hasta que vuelva”.

Como un eco de aquella fiesta, hoy celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. El corazón es el símbolo más popular del amor y de las decisiones que lo acompañan. El Sagrado Corazón manifiesta el amor repleto de la fidelidad y la ternura de Jesús de Nazaret, el Señor Resucitado.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:      

La nueva Alianza, revela que Dios es Amor, amor que se entrega a todos generosa y gratuitamente en Jesús.

Lecturas bíblicas: Deuteronomio 7, 6-11; Salmo 102, 1-4.6-8.10; 1 Juan 4, 7-16; Mateo 11, 25-30

 

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

- A cada intención respondemos: ¡Te lo pedimos, Dios Amor!

1. Para que el Pueblo de Dios anuncie que Jesús muestra tu ternura y tu fidelidad. Oremos…

2. Para que los cristianos y cristianas nos amemos unos a otros y extendamos ese amor a todos los hombres y mujeres de nuestra tierra. Oremos…

3. Para que los cansados y agobiados, tristes y abatidos encuentren alivio en el Corazón de Jesús. Oremos…

4. Para que aprendamos a ser mansos y humildes de corazón, como discípulos misioneros de Jesús. Oremos…

 

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

El pan y el vino, son  fruto de la tierra y del trabajo de los hombres y mujeres que desean una vida de  justicia, de reconciliación, de amor y de paz.

Estos frutos serán  pan de vida y bebida de salvación.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

En la Plegaria Eucarística reconocemos que acercándonos al corazón abierto del Salvador, todos podemos beber, con inmensa alegría, de la fuente de la salvación.

COMUNIÓN:

Compartimos el Cuerpo y la Sangre de Cristo resucitado. El mismo nos invita: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados”.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Dios es amor.
El amor se ha manifestado en su Hijo.

Ahora somos testigos y misioneros con el amor de unos a otros.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 21 de junio 2020 / 12º Domingo del tiempo ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Nos encontramos en el domingo, el "Día del Señor, reunidos en su nombre, para la celebración de la Eucaristía, la proclamación del misterio pascual de Cristo hasta que Él venga de nuevo. Por medio de ella entramos en el dinamismo del amor sin condiciones. Y concretamente hoy celebramos el domingo décimo segundo del tiempo durante el año.

El Señor hoy nos dice que los cristianos debemos manifestar abiertamente nuestra fe, tanto con las palabras como con las obras: manifestación que requiere un coraje que se apoya en Dios, que nos invita a tener confianza en su presencia que no nos abandona y que tampoco nos pide algo superior a nuestras posibilidades. Y la confesión de nuestra fe, a menudo nos significa el sufrimiento o la pérdida de bienes materiales, pero nunca la tristeza de perder los espirituales.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Jer 20, 10-13)        

Ya en el Antiguo Testamento vemos cómo la presencia del Señor protege de manera especial a su pueblo, a pesar de los enemigos que lo rodean.

SALMO RESP.:    (68, 8-10. 14. 17. 33-35)      

R.    Respóndeme, Dios mío, por tu gran amor.

2ª. LECTURA:     (Rm 5, 12-15)   

Pablo nos expresa cómo la gracia de Dios supera totalmente el pecado, siendo su Hijo el que restaura la vida.

EVANGELIO:   (Mt 10, 26-33) 

Hoy Jesús, en el Evangelio, es claro y terminante: confiando en la providencia de Dios debemos manifestar, sin temor, nuestra fe a todos los hombres y en todas las circunstancias de nuestra vida.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Porque podemos fiarnos de Dios, pongamos ahora todo aquello que deseamos, todo lo que es importante para nosotros, en manos del Padre que nos ama y nunca nos abandona. Por esto con fe, oremos.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"SEÑOR, AUMENTA NUESTRA FE"

—Porque queremos que la Santa Iglesia y el Papa Francisco sean el permanente testimonio que nos mueva a manifestar nuestra fe con coraje y confianza, pedimos...

—Para que junto a nuestros Obispos y nuestros sacerdotes nuestra fe se revista de valor, se fíe de la Providencia y aprenda a alabarla y pedirle la fuerza que nos haga perseverar en nuestro camino, pedimos...

—Porque queremos que todos los habitantes de nuestra patria busquemos por sobre todo, el Reino de Dios, para que así Él vuelva a ser el fundamento de nuestra vida y de nuestra moral, pedimos...

—Para que tu Santo Espíritu, ilumine a los que tienen en sus manos el que pueda controlarse pronto esta epidemia, para que se devuelva la salud a los afectados, la paz a los lugares a donde ha llegado, se sostenga y proteja al personal sanitario que la combate e inspires y bendigas a los que trabajan para controlarla, pedimos...

—Para que todos los que formamos esta comunidad, seamos capaces de vivir y manifestar nuestra fe, apoyados únicamente en Dios, y en la certeza que el sufrimiento y la pérdida de bienes materiales por esa causa, pueden darnos la alegría de ganar los bienes eternos, pedimos...

CELEBRANTE:

Padre bueno, acepta lo que te hemos pedido y concédenos que tu Espíritu nos de la fortaleza, la valentía y la confianza, para proclamar a todos los hombres la Buena Noticia de la salvación. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Porque queremos convertirnos en proclamadores de nuestra fe, con nuestras palabras y nuestras obras, ahora ponemos sobre el altar nuestro deseo, para que el Padre lo convierta en realidad.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Elevemos todos juntos, nuestra acción de gracias al Padre, que nos dio a Cristo y junto con Él, la certeza de su presencia en nuestro camino hacia la venida definitiva del Cielo.

COMUNIÓN:

Hoy Jesús nos dijo: "Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo", y nos llama a entra en comunión con Él, para ser nuestra fuerza en esta manifestación concreta de nuestra fe.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Esta Palabra del Señor de hoy, debe producir en nosotros la confianza necesaria de que Dios no nos pide nada que sea superior a nuestras posibilidades, y que tampoco deja de estar a nuestro lado en lo que él nos ha encomendado.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 28 de junio de 2020 / 13º Domingo del tiempo ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

En este domingo décimo tercero durante el año, nos reunimos para celebrar con fe y esperanza la acción de Jesucristo en nosotros, quien hoy nos manifestará la tarea formidable que ha entregado a sus Apóstoles: reemplazarle, manifestar su identidad con quien les envía, y recibiéndolos, nos dirá que a Él mismo se lo recibe.

El Señor es claro en su exigencia: el amor a Él debe estar por encima e cualquier otro afecto; y nosotros que creemos que Cristo es el Hijo de Dios, debemos también amarlo más que a nada y a nadie. Y Él está misteriosamente presente en todo hombre, y así, la caridad practicada con los demás, Cristo la considera hecha a Él mismo, no dejando sin recompensa nada de lo que sea hecho por Él.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (2Re 4, 8-11. 14-16a)        

En este relato vemos claramente cómo el Señor recompensa el favor hecho al Profeta, ya que lo considera como hecho a Él mismo.

SALMO RESP.:    (88, 2-3. 16-19)      

R.    Cantaré eternamente el amor del Señor.

2ª. LECTURA:     (Rm 6, 3-4. 8-11)   

De nuestra unión con Cristo y nuestra muerte al pecado, depende nuestra propia resurrección y nuestra vida para Dios.

EVANGELIO:   (Mt 10, 37-42)

Jesús hoy nos exhorta a amarlo de tal manera, que seamos capaces de renunciar a todo lo demás por fidelidad a Él.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Después de escuchar la Palabra de Dios y de reflexionar sobre ella, unámonos para nuestra Plegaria universal. Pidamos con entera confianza a nuestro Padre, que escucha nuestras necesidades y las de nuestros hermanos.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"TE LO PEDIMOS, SEÑOR"

—Padre eterno, te pedimos por la Santa Iglesia y el Papa Francisco, para que presidiéndola en caridad, se edifique y crezca hasta llegar a la plenitud total de Cristo, oremos...

—Te pedimos por el Episcopado de nuestra patria, para que guiados por ellos, encaremos con responsabilidad, la nueva evangelización de nuestro pueblo, oremos...

—Te pedimos por la paz del mundo, para que los gobernantes y los pueblos de todas las naciones, busquen una paz real y duradera, oremos...

—Te pedimos, que así como recibimos tu generosidad, sepamos compartir con los que sufren, lo que Tú nos das, para que nunca más haya hermanos necesitados de amor o de pan, oremos...

—Te pedimos para que tu Santo Espíritu, ilumine a los que tienen en sus manos el que pueda controlarse pronto esta epidemia, para que se devuelva la salud a los afectados, la paz a los lugares a donde ha llegado, se sostenga y proteja al personal sanitario que la combate e inspires y bendigas a los que trabajan para controlarla, oremos...

—Te pedimos que toda nuestra comunidad de testimonio de ser verdaderos discípulos de tu Hijo, practicando una auténtica caridad con todos y cada uno de nuestros hermanos, oremos...

CELEBRANTE:

Padre misericordioso, escucha estas peticiones por nosotros y por todos los hombres. Y que tu amor y tu bondad, supla todo lo que falta en nosotros para conseguir aquello que anhelamos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Porque deseamos entregarnos totalmente al Señor, renunciando a todo y a todos por fidelidad a Él, pongamos ahora este deseo junto al pan y el vino, como expresión de esta entrega.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

El Padre nos ha dado un verdadero camino en Cristo. Pidiéndole que ésta, su vida, esté cada vez más en nosotros, elevemos ahora nuestra plegaria de acción de gracias.

COMUNIÓN:

Al acercarnos a la mesa eucarística, tomemos con alegría el pan que nos da vida, teniendo muy presente las palabras que el Señor nos dirigió hoy en el Evangelio: "el que me recibe recibe a aquél que me envió".

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Vivamos ahora en nuestros hogares, esta enseñanza del Señor: la acogida no es una simple cortesía humana, sino un deber gozoso que nos posibilita, en la fe, conectar y tocar al mismo Cristo.

Nos despedimos cantando...

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Lunes 29 de junio de 2020 / Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

En este día celebramos el misterio de la Pascua del Señor realizado en los dos apóstoles, Pedro y Pablo, que más trabajaron para edificar la Iglesia de la Nueva Alianza. Es la fiesta de toda la Iglesia, de la que Pedro es piedra fundamental, por eso es la fiesta del Sumo Pontífice, nuestro amado Santo Padre.

El mismo Dios nos revela la divinidad de su Hijo: verdadero Dios y verdadero hombre. Y ese misterio de Cristo se hace también presente en su Iglesia, recibiendo los Apóstoles el carisma de pastores, presidiendo la vida de la Iglesia en nombre de Cristo, quien constituye a Pedro como cabeza visible de ella, y en él a todos sus sucesores, a quienes confía plenos poderes, pidiéndonos a nosotros un auténtico sentido de respeto y obediencia; obediencia activa y responsable.

 

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Hch 12, 1-11)        

En este relato del comienzo de la vida de la Iglesia, vemos al primero de los Apóstoles, a Pedro, que es encarcelado por fidelidad al Señor, pero no es abandonado por Él.

SALMO RESP.:    (33, 2-9)      

R.    El Señor me libró de todos mis temores.

2ª. LECTURA:     (2 Tim 4, 6-8. 17-18)   

El Apóstol, sólo y abandonado, vive su último proceso. Pero su fidelidad y esperanza no se debilitan. Reconoce que la salvación no es un callejón sin salida para quienes siguen a Cristo.

EVANGELIO:   (Mt 16, 13-19)

Es el mismo Jesús quien nos manifiesta su poder, que como Hijo de Dios posee, y que Él se lo comunica a la Iglesia, en la figura de su Vicario, el Santo Padre.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos y hermanas, tenemos un solo Dios, un solo mediador, Jesucristo, dirijamos por Él al Padre, nuestras plegarias y nuestras súplicas por la Iglesia y por todos los hombres.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"

—Padre eterno, te pedimos por la Iglesia, una, santa, católica y apostólica; para que se edifique y crezca hasta llegar a la plenitud total de Cristo, oremos...

—Dios todopoderoso, te pedimos por el Vicario de tu Hijo, el Papa Francisco, para que todos los hombres reconozcan en su presencia, la de Jesús, que hoy se nos muestra sacramentalmente en él, oremos...

—Señor de la vida, te pedimos por nuestro Obispo y por todo el Colegio Episcopal, para que con invariada fidelidad, ejerzan con alegría el ministerio de pastores que les has encomendado, oremos...

—Padre de las misericordias, te pedimos por todos los que sufren a causa de la fe en Cristo o de sus convicciones religiosas, para que encuentren ayuda, consuelo y liberación, oremos...

—Padre de todos los hombres, te pedimos por todos los que celebramos los misterios de la Pascua del Señor, para que nos alegremos de compartir su pasión para desbordar de gozo el día en que se manifestará su gloria, oremos...

CELEBRANTE:

Padre del Cielo, acoge las oraciones de tu Iglesia, cimentadas sobre la palabra y el martirio de Pedro y Pablo; que tus Apóstoles, con sus enseñanzas, nos ayuden cada día a ser más fieles al Evangelio de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Junto al pan y el vino nos ofrecemos nosotros mismos, en una sincera disposición a ser dóciles al Espíritu de Jesús, que se nos manifiesta de manera especial en nuestros Pastores y en el Santo Padre.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Bendigamos al Padre, que por su gran amor nos ha hecho nuevas creaturas y nos ha dado una esperanza viva gracias a la resurrección de su Hijo de entre los muertos.

COMUNIÓN:

Los Apóstoles nos enseñaron a celebrar la Cena del Señor. Al acercarnos a la mesa eucarística, tomemos con alegría el pan que da vida, pasando de la muerte a la vida con la esperanza del retorno glorioso del Señor.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Al terminar nuestra celebración de este día de fiesta, salgamos a la calle para dar, con alegría y valor, como los Apóstoles, testimonio de la Resurrección del Señor; seamos mensajeros del Evangelio, de palabra y de obra.

Nos despedimos cantando...

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Domingo 5 de julio de 2020 / 14º Domingo del tiempo ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Nos encontramos aquí reunidos, en este domingo décimo cuarto del tiempo ordinario, para celebrar con fe y esperanza la acción de Jesucristo en nosotros, quien en el Evangelio de hoy nos dirá: "Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré", ya que todos necesitamos de este encuentro con Cristo, que nos trae paz y sosiego, y con su gracia alivia las exigencias del Evangelio.

El Señor, por boca del profeta Zacarías, nos presenta al Mesías como un rey; pero un rey manso, humilde y mensajero de paz. Y Jesús hace suya esta profecía, advirtiéndonos que sólo quien tenga un alma sencilla y humilde, podrá ser sus discípulos. Y en el encuentro y la unión con Él, experimentamos el alivio de su gracia sobre nuestra cruz y nuestros deberes.

—LITURGIA DE LA PALABRA:

1ª. LECTURA:        (Zac 9, 9.19)        

En esta página del Antiguo Testamento, el Profeta nos habla de la humildad del Mesías y de la paz que traerá con Él, invitándonos a exultar de alegría ante su llegada.

SALMO RESP.:    (144, 1-2. 8-11. 13c-14)      

R.    Bendeciré tu nombre eternamente.

2ª. LECTURA:     (Rm 8, 9. 11-13)   

El Apóstol nos exhorta a que vivamos como verdaderos cristianos, de acuerdo con el Espíritu de Cristo.

EVANGELIO:   (Mt 11, 25-30)

Jesús nos manifiesta su divinidad y su igualdad con el Padre eterno, y nos invita a entrar en su escuela, la escuela de Cristo, si se quiere conocer al Padre y al Hijo.

—ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Queridos hermanos, acudamos a nuestro Padre del Cielo, poniendo en sus manos, con toda humildad y confianza, nuestras necesidades y las de todos los hombres, nuestros hermanos.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"PADRE, ESCÚCHANOS Y HAZNOS HUMILDES DE CORAZÓN"

—Padre, te pedimos por la Iglesia y el Papa Francisco, para que en su magisterio se siga manifestando tu Hijo, y así podamos conocer tu designio de amor, oremos...

—Padre, te pedimos por nuestro Obispo y nuestros sacerdotes, concédeles la sabiduría necesaria para que siempre recibamos por su ministerio, tu Palabra que enseña, que guía, que alivia, que da ánimo, oremos...

—Padre, te pedimos por nuestra patria, para que ilumines los corazones de quienes la habitamos, y así podamos unirnos de verdad para construir una auténtica patria de hermanos, oremos...

—Padre, te pedimos por los que sufren, los que se encuentran solos y abandonados, para que encuentren en tu Hijo el alivio y la fortaleza que tanto necesitan, oremos...

—Padre, te pedimos por toda nuestra comunidad, para que acogiendo en nuestro corazón las enseñanzas de Jesús, encontremos la paz y el sosiego que nos da su gracia y que alivia la carga de nuestros deberes, oremos...

CELEBRANTE:

Padre bueno, escucha favorablemente estas súplicas que hemos puesto en tu presencia, y concédenos la sencillez y humildad que nos pide tu Hijo, para que realmente podamos descubrir en sus enseñanzas, el camino que conduce a tu Reino. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.

—PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al presentar las ofrendas, presentémonos nosotros mismos a Dios, con un sincero y humilde deseo de hacernos pequeños para poder aceptar su misterio y su designio de amor.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

—DIÁLOGO DEL PREFACIO: Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Una vez más, como cada domingo, demos gracias al Padre, porque nos ha abierto un camino de vida, dándonos a su Hijo para que sea nuestra fortaleza en él, y nuestro alivio en las exigencias del Evangelio.

COMUNIÓN:

Nos ha dicho el Señor: "Vengan a mí... y así encontrarán alivio". Al comulgar con su Cuerpo, pidamos que él sea nuestra fuerza y sepamos acoger en nuestro corazón, sus enseñanzas de vida eterna.

Cantamos...

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Amén.

DESPEDIDA:

Al despedirnos llevemos a nuestros hogares esta Palabra que hemos escuchado, y tratemos que ella se encarne realmente en nuestras vidas, así esta Eucaristía habrá renovado realmente nuestro corazón.

Nos despedimos cantando...

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