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Por Pbro. Eduardo A. González.
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GUIONES LITÚRGICOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE 2017
   

-Domingo 3 de septiembre 2017 - 22º durante el año - Ciclo A

-Domingo 10 de septiembre 2017 - 23º durante el año - Ciclo A
-Domingo 17 de septiembre 2017 - 24º durante el año - Ciclo A
-Domingo 24 de septiembre 2017 - 25º durante el año - Ciclo A
-Domingo 1 de octubre 2017 - 26º durante el año - Ciclo A
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liturgia

3 de septiembre 2017 / 22º domingo durante el año - Ciclo A

La escena del Evangelio que proclama hoy es la opuesta a la del domingo pasado. El mismo Pedro que había recibido la revelación del Padre y reconocido a Jesús como “El Mesías, el Hijo del Dios vivo” es el mismo que quiere enseñarle al Maestro un camino diferente a la práctica concreta que llevaba a la condena y a la muerte por parte de las jerarquías religiosas.

Ahora la “piedra” sobre la que se edificaría la Iglesia es un obstáculo puesto en el camino y los proyectos provienen de la debilidad de los hombres alejados de Dios.

La respuesta de Jesús es muy dura, ya que lo llama “Satanás” y además le ordena que vaya detrás de él para que sea un verdadero seguidor de sus pasos.

“¿Y no ha sido fenómeno constante a través de toda la historia de la Iglesia que el papa, sucesor de Pedro, haya sido al mismo tiempo “piedra” y “obstáculo”, roca de Dios y piedra de tropiezo? De hecho importará al creyente aguantar esta paradoja del obrar divino, que confunde siempre su soberbia, esta tensión entre roca y Satanás, en que se compenetran de manera inquietante los contrastes más extremos” (Joseph Ratzinger: El nuevo pueblo de Dios, pag. 288)

También cada uno de nosotros, nuestras comunidades e instituciones pueden ser un “obstáculo”, cuando sólo nos entusiasmo el éxito apostólico, el triunfalismo religioso o las apariencias de la fe.

La cruz, la dificultad, la renuncia y la vida se juegan en el camino de Jesús.

Es la vocación  y el desborde que rompe el corazón del profeta (1a.lectura) y nos convierte en ofrendas vivas, santas y agradables a Dios. Para ello se requiere transformarse interiormente y renovando la mentalidad para discernir lo que es bueno y agrada a Dios. (2a. Lectura)

Pero hay una promesa: así como Jesús resucitará al tercer día, el que pierde su vida por su causa, la encontrará definitivamente.

BIENVENIDA

Cristianos y cristianos significa “seguidores de Cristo”. Él nos llama. Nos reunimos porque queremos acompañarle en el camino. Ir detrás de sus pasos. Y celebrar su muerte y su resurrección, hasta que vuelva.

ANTES DE LAS LECTURAS

Queremos seguir a Jesús, discernir en la voluntad de Dios lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. La Palabra proclamada y escuchada nos enseña el camino.

Lecturas bíblicas: Jeremías 20,7-9; Salmo 62,2-6.8-9; Romanos 12,1-2; Mateo 16,21-27.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Jesús que podamos seguir tu camino

-Por la Iglesia, comunidad de hombres y mujeres que queremos seguirte tomando la cruz. Oremos…

-Por las autoridades que son responsables del diálogo y el encuentro para lograr la justicia y la paz en la Nación. Oremos…

-Por los que sufren y tropiezan a causa de las dificultades y obstáculos que ponemos los humanos. Oremos…

-Por los que en el silencio de cada día van perdiendo sus vidas en la solidaridad y el amor. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Al presentar las ofrendas aceptamos las palabras del Apóstol Pablo: “Yo los exhorto, por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este el culto espiritual que deben ofrecer.” (2a.lectura)

COMUNIÓN

Recordamos el Salmo: “Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso”. En la comunión estamos invitados a recibir ese manjar y a saciarnos.

Cantamos...

ENVÍO

Dar la vida no es siempre la violencia y la muerte.
Es también el amor que se entrega en el transcurso de cada día.
Seguimos el camino de Jesús.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

10 de septiembre 2017 / 23º domingo durante el año - Ciclo A

Así como los israelitas debían advertir la mala conducta del malvado (1a. Lectura) la  nueva familia qué Jesús  va formando tendrán también la responsabilidad personal frente al pecado del hermano.

Existe un ritmo de respeto, paciencia e insistencia  para “ganar al hermano”. Primero será la corrección privada, luego la de alguno más, finalmente ese grupo especial que se llama “la comunidad”. Pero aun cuando tampoco escuche la última instancia y pase a ser considerado “de afuera”  queda todavía un recurso contundente: quienes se unen en la tierra, puede pedir por ese hermano o hermana al Padre del Cielo. (Evangelio)

Y esa oración, se requiere también antes de iniciar todo tipo de corrección, advertencia o indicación, sea privada o pública.

A la inversa, la observación que recibimos está impulsada por los mismos sentimientos de quién nos quiere bien y por eso quiere nuestro bien. Por eso hemos de agradecerla como parte de la solidaridad mutua.

Por eso todos somos llamados a “no endurecer el corazón” y escuchar también hoy la voz del Señor (Salmo) que puede llegarnos a través de un amplio sonido de mediaciones humanas.

En términos de San Pablo: sólo existe una deuda con los demás: el amor mutuo que es la plenitud de toda ley. (2a.lectura). Ese amor se concreta incluso ante los errores y  las fallas, según escribe a los Gálatas: “Si alguien es sorprendido en alguna falta, ustedes, los que están animados por el Espíritu, corríjanlo con dulzura. Piensa que también tú puedes ser tentado. Ayúdense mutuamente a llevar las cargas y así cumplirán la Ley de Cristo. (Gálatas, 6,1-2)

Para la corrección fraterna es interesante el consejo de San Agustín: “reconocer nuestras propias debilidades, abrazarnos al que se equivoca, y llorar junto la miseria de los dos” (citado en El Domingo, 4.09.2011)

BIENVENIDA

Somos dos, tres y quizás muchos más reunidos en nombre del Señor Jesús. Por eso Él está presente en medio de nosotros.

ANTES DE LAS LECTURAS

Somos el pueblo que Dios apacienta, las ovejas conducidas por su mano. Ojalá también hoy escuchemos su voz.

Lecturas bíblicas: Ezequiel, 33,7-9; Salmo 94,1-2.6-9; Romanos 13,8-10; Mateo 18,15-20.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Escúchanos Padre, porque estamos reunidos con tu Hijo

-Por la Iglesia, comunidad de hermanos y hermanas responsables unos de otros en el diálogo, la corrección y el amor. Oremos…

-Por los responsables políticos, que también ellos escuchen con atención las críticas y correcciones que llegan del pueblo. Oremos…

-Por los que nos encontramos en errores y pecados, para que recibamos la gracia de la advertencia y la corrección. Oremos…

-Por los que sufren a causa de nuestras equivocaciones, pecados y faltas de solidaridad. Oremos…

-Por los docentes, que procuran enseñar los valores del diálogo y la comprensión mutua. Oremos...

-Por los que colaboramos  en la Colecta Más por Menos, para que, según las intenciones de los obispos argentinos, abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de los hermanos y nos sintamos provocados a escuchar  sus gritos de auxilio. Oremos...

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan y el vino son las ofrendas de los que estamos reunidos en nombre del Señor.
En la consagración serán el sacramento de su presencia.

Con las ofrendas del pan y el vino presentamos también nuestros dones convertidos en la solidaridad de la Colecta Más por Menos.

COMUNIÓN

La comida de los hermanos y las hermanas es presencia de quien nos enseña el camino de la responsabilidad, el amor mutuo, el propio Jesús.

Cantamos...

ENVÍO

Nuestra solidaridad responsable se convierte extiende más allá de nuestra comunidad. Abarca a todos, porque los mandamientos se resumen en éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

17 de septiembre de 2017 / 24º domingo durante el año - Ciclo A

La experiencia de ser amados nos impulsa al amor.

La experiencia de ser perdonados nos impulsa al perdón.

En la familia de Jesús de Nazaret soy responsable de aquel que me pide perdón, porque antes fui perdonado.

El perdón es un don, un regalo, una decisión que no se merece pero se necesita. Por eso el enorme deudor de la parábola sólo solicita una prórroga. La sorpresa está en que se le concede muchos más de lo solicitado porque se le suprime la deuda. Cuando a su vez le niega al compañero la prórroga de una pequeña cantidad recibe el reproche del rey: ¿No deberías también tú tener compasión de tu compañero como yo me compadecí de ti?” (Evangelio)

Así las actitudes entre con los que nos rodean repercuten en la relación con Dios. “No tiene piedad de un hombre semejante a él ¡y se atreve a implorar por sus pecados!” (1a.lectura)

El “perdonar de corazón” indicado por Jesús no es olvido ni sentimiento. Como en el lenguaje semita el corazón es sobre todo la sede de las decisiones y de los proyectos, el perdón es el compromiso de reconstruir el diálogo y la fraternidad “setenta veces siete”, es decir, todas las veces que sea necesario.

Así actúa el Señor “que no guarda rencor eternamente ni nos trata según nuestros pecados” (Salmo). Así somos llamados a vincularnos en la comunidad de los cristianos que “tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor.” (2a.lectura)

BIENVENIDA

Este es el encuentro con el Señor que nos hace capaces de perdonar y ser perdonados, de mirar más a Quien nos ha perdonado todas las deudas,  que a quién nos debe algo.

ANTES DE LAS LECTURAS

Las lecturas nos muestran como día a día somos llamados a construir el perdón y la reconciliación.

Lecturas bíblicas: Eclesiástico 27,30-28,7; Salmo 102,1-4.9-12; Romanos 14,7-9 ; Mateo 18,21-35.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Señor del perdón y del amor

-Por la Iglesia, familia de perdonados y perdonadas, coronada por tu ternura y tu amor. Oremos…

-Por las naciones buscan superar los enfrentamientos y las guerras con los acuerdos y el perdón. Oremos…

-Por los países que sufren a causa de una enorme deuda externa que no puede pagarse con el precio del hambre, la salud y la desocupación. Oremos…

-Por los jóvenes, para que los encuentros y festejos de la Fiesta de la Primavera sean ocasión de alegría y nuevas amistades. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Con el pan y el vino presentamos también nuestros propósitos de perdonar de corazón a los hermanos.

COMUNIÓN

En la oración de Jesús hemos pedido: “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a quien nos ofende”; o como decíamos antes: “perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Esa es la preparación que nos permite ahora acercarnos al Pan que alimenta nuestra marcha de cada día.

Cantamos...

ENVÍO

Somos enviados a realidades cotidianas donde abundan enfrentamientos y discordias.
Pero allí también está presente el Padre que perdona, acompaña y ama.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

24 de septiembre de 2017 / 25º domingo durante el año - Ciclo A - DOMINGO BÍBLICO NACIONAL

La situación narrada en la parábola del Evangelio, era frecuente en Palestina en el tiempo de Jesús. Se vivía en una grave crisis económica y los trabajadores rurales se habían multiplicado por la pérdida de las pequeñas parcelas de tierras.

Al igual que hoy, los desocupados de la última hora responden a la pregunta por su inactividad con un desgarrador: “Nadie nos ha contratado”. 

Pero mientras los obreros de la madrugada trataron en “un denario por día” y los de las horas sucesivas aceptaron la promesa de que se les pagaría “lo que sea justo”, los últimos sólo escuchan que también pueden ir a trabajar por el breve tiempo de la puesta del sol.

Con éstos la justicia se desborda y el dueño de la viña les participa de su soberano bondad, aún a riesgo de que los trabajadores de la primera hora lo tomen a mal.

El sentido de la parábola es bastante claro: los pecadores, los últimos y postergados, son beneficiados porque “grande es el Señor y muy digno de alabanza: su grandeza es insondable” (Salmo), y tiene caminos y pensamientos que sobrepasan la cortedad de los juicios humanos.(1a.lectura).

“Es evidente que este denario representa la vida eterna, don que Dios reserva a todos. Más aún, precisamente aquellos a los que se considera "últimos", si lo aceptan, se convierten en los "primeros", mientras que los "primeros" pueden correr el riesgo de acabar "últimos".

Un primer mensaje de esta parábola es que el propietario no tolera, por decirlo así, el desempleo: quiere que todos trabajen en su viña.

Y, en realidad, ser llamados ya es la primera recompensa: poder trabajar en la viña del Señor, ponerse a su servicio, colaborar en su obra, constituye de por sí un premio inestimable, que compensa por toda fatiga. Pero eso sólo lo comprende quien ama al Señor y su reino; por el contrario, quien trabaja únicamente por el jornal nunca se dará cuenta del valor de este inestimable tesoro.”  (Benedicto XVI – Angelus. 21.09.2008 )

Al igual que Pablo, la vida de todo hombre sobre la tierra le permitirá “seguir trabajando fructuosamente” (2a.lectura), sabiendo que la alegría de la fe es la felicidad en descubrir que todos somos llamados a recibir un salario que ya no se mide por las horas, sino por el amor.

Este domingo, entodo nuestro país, celebramos el DOMINGO BÍBLICO NACIONAL. La Iglesia de nuestro continente tiene ya una larga trayectoria trabajando para que la Palabra sea el centro de la vida y la misión de todos los creyentes. Con gran pasión por la Palabra, el Departamento de Pastoral Bíblilca de la Comisión Episcopal Argentina, año a año organiza la celebración del Mes de la Biblia, el Domingo Bíblico, encuentros de formación, de pastoral bíblica, de animadores bíblicos, y mucho más. Celebremos juntos este gran día en torno a la palabra de Dios.

BIENVENIDA

Toda la evangelización está fundada sobre la Palabra, escuchada, meditada, vivida, celebrada y testimoniada.  Por eso hoy, en el llamado “Domingo Bíblico”, como comunidad reunida elevamos con alegría nuestra acción de gracias por todas las iniciativas que difunden la Palabra de Dios por todo el mundo. La invitación del Papa Francisco a celebrar un domingo del año litúrgico, es un gran desafío para renovar nuestro compromiso cristiano en favor del conocimiento, la profundización y difusión de la Sagrada Escritura. Este Día del Señor, dedicado enteramente a la Palabra de Dios, es un don que nos llama a abrir el corazón, para comprender la inagotable riqueza que proviene de ese diálogo constante entre Dios y su pueblo.

ANTES DE LAS LECTURAS

La generosidad de Dios sobrepasa nuestro razonamiento humano. Da a todos una oportunidad para entrar en su reino; nos permite participar en su vida, no porque lo merezcamos, sino porque él es bueno.

Recibamos el sublime tesoro de la Palabra revelada.

Lecturas bíblicas: Isaías 55,6-9; Salmo 144,2-3.8-9.17-18; Filipenses 1,20b-26; Mateo 19,30-20.16.

ORACIÓN UNIVERSAL

Elevemos nuestras intenciones como respuesta a la Palabra de Dios que hemos compartido. Digamos con fe: Señor, haz que siempre escuchemos tu voz

-Por la Iglesia, depositaria de la Palabra de Dios, para que siempre la anuncie con alegría a todos los pueblos del mundo. Oremos…

-Por todos los pastores, sacerdotes, catequistas y agentes pastorales que trabajan en la viña del Señor, para que sigan enseñando la Palabra de vida, especialmente con el ejemplo de sus vidas. Oremos…

-Por nuestras familias, para que podamos compartir con ellas el anuncio que recibimos de Dios, y sus relaciones se afiancen entre sí y con el Señor. Oremos…

-Por los que no te conocen, para que nosotros podamos transmitirles tu Palabra y contagiar la experiencia de tu amor. Oremos…

-Por los que padecen necesidades, por los que añoran su patria o vive lejos de sus hogares, para que experimenten el consuelo y la fortaleza de Dios. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

Nos ofrecemos al Padre junto a Jesús como hostias vivas y agradables, también presentamos los frutos de nuestro trabajo.  Para que en los signos de pan y vino nuevamente Jesús, como en la tarde de Emaús se quede junto a nosotros, y él nos fortalezca con su alimento divino para que podamos acercarnos al hermano pobre y desprotegido.

COMUNIÓN

Éste es Jesucristo, el Señor, que se da a sí mismo gratuitamente tanto al fuerte como al débil. Dichosos nosotros que trabajamos en su viña porque él es nuestra vida y alegría.

Cantamos...

ENVÍO

Queridos hermanos, con la gozo de haber escuchado la Palabra y de habernos alimentado con el Pan Eucarístico, nos vamos con el compromiso de seguir leyendo la Sagrada Biblia y de ponerla en práctica en nuestra vida cotidiana.

Nos despedimos cantando...

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liturgia

1 de octubre de 2017 / 26º domingo durante el año - Ciclo A

Todos los textos del Evangelio que se leerán los domingos hasta el fin del año litúrgico corresponden a situaciones y parábolas que Mateo ubica después de la entrada triunfal de Jesús de Nazaret en Jerusalén y del conflicto que se produce por la expulsión de los mercaderes del Templo.

Las autoridades preguntan a Jesús con que autoridad ha obrado así y éste a su vez los interroga sobre el origen del bautismo de Juan. Como se niegan a responder, Jesús les dice: “Yo tampoco les digo con qué autoridad actúo así”.

En ese contexto aparecen tres parábolas referidas al rechazo de Jesús por parte de las autoridades religiosas: “el hijo del sí y el hijo del no”; “los viñadores asesinos” y “los invitados a la boda”.

La primera, que corresponde al Evangelio de este domingo muestra a un hijo que se niega a la indicación de trabajar en la viña de su padre, pero luego se arrepiente y va, y a la inversa, el otro que acepta de palabra pero luego no va.

El padre representa a Dios, los hijos a los dos grupos de que se componía el pueblo judío: “los pecadores e impuros” y los “justos cumplidores”. Lo más importantes es cómo actúan.

Por eso Jesús concluye con una pregunta a las autoridades que lo habían interrogado.”¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?”

El primer grupo de los hijos e hijas de Dios son los publicanos y prostitutas que comenzaron a creer en el camino de la justicia anunciado por Juan.

El segundo grupo - las autoridades religiosas - ni siguieron a Juan ni se conmovieron al ver el ejemplo y la práctica de los hombres y mujeres más criticados y enjuiciados por sus pecados e impurezas.

El juicio de Dios es diferente porque tanto “el justo” como “el malvado” pueden cambiar lo practicado hasta ese momento. (1a.lectura). Porque Dios es bondadoso y justo y “por eso muestra el camino a los extraviados...enseña su camino a los pobres”. (Salmo).

La comunidad de los hijos e hijas de Dios descubrirán el sorprendente juicio del Padre manifestado en las palabras y en la práctica de su Hijo.

“Así, el Señor concluye su parábola con palabras drásticas: "Los publicanos y las prostitutas van por delante de ustedes en el Reino de Dios. Porque vino Juan a enseñarles el  camino de la justicia y ustedes no le creyeron, ; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, ustedes no se  arrepintieron ni le creyeron." (Mt 21, 31-32). Traducida al lenguaje de nuestro tiempo, la afirmación podría sonar más o menos así: los agnósticos que no encuentran paz por la cuestión de Dios; las personas que sufren a causa de nuestros pecados y tienen deseo de un corazón puro, están más cercanos al Reino de Dios que los fieles rutinarios, que ya solamente ven en la Iglesia el boato, sin que su corazón quede tocado por la fe.” (Bebnedicto XVI en Friburgo, el 25.09.2911)

A los cristianos de Filipos se los exhorta con una consigna que llega hasta nosotros: “Vivan con los mismos sentimientos que hay en Cristo Jesús” (2a.lectura) Así evitaremos el riesgo que los “cumplidores”, seamos del grupo en el que decimos “sí” y practicamos “no”.

BIENVENIDA

Somos hijos e hijas de un mismo Padre.
Él nos invita a trabajar en su viña, a practicar el camino de la justicia y el derecho enseñado por su Hijo Jesucristo, el Señor.
En nosotros está la respuesta.

ANTES DE LAS LECTURAS

Vamos a escuchar la Palabra anticipando las palabras del Evangelio de Juan que se nos propone como antífona del Evangelio: “Mis ovejas escucha mi voz. Yo las conozco y ellas me siguen. Dice el Señor.”

Lecturas bíblicas: Ezequiel 18,24-28; Salmo 24,4-9; Filipenses 2,1-11; Mateo 21,28-32.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada intención respondemos: Padre, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

-Por la Iglesia, familia de tus hijos y de tus hijas, para que el amor sea respuesta al trabajo al que nos llamas cada día. Oremos…

-Por las autoridades públicas, para que sus decisiones atiendan a las necesidades de trabajo de todos, especialmente de los más pobres y postergados. Oremos…

-Por los jóvenes que en este tiempo peregrinan a los Santuarios marianos, para que la fuerza de su fe se transforme en compromiso solidario. Oremos…

-Por la  intención de Papa Francisco: que nuestras parroquias, animadas por un espíritu misionero, sean lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad. Oremos…

PRESENTACIÓN DE LOS DONES

El pan, el vino y la contribución solidaria son fruto del trabajo de cada día.
Son también bienes que presentamos agradecidos al Padre que nos envía a trabajar en su viña.

COMUNIÓN

En la comunión se realiza el deseo de la carta a los Filipenses: “Les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos.” Así podremos realizar en la tierra la voluntad del  Padre de los Cielos.

Cantamos...

ENVÍO

Como a los hijos de la parábola, nos dice el Señor: “Quiero que hoy vayan a trabajar a mi viña”. Esa es la misión y la tarea que ahora comienza.

Nos despedimos cantando...

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